Asesoramiento. Consultoría. Diseño de Proyectos...

Una posición tomada ante las decisiones que demandan el nuevo paradigma de los ODS -Objetivos de Desarrollo Sostenible- y las consignas de preservación integral del hábitat, los ecosistemas y la biodiversidad ...

Intentamos ser objetivos, reconocemos NO ser neutrales. 

Nuestra posición:
Estimamos que la
Responsabilidad SocioAmbiental carece en particular, del reconocimiento cabal que debiera. El actual posicionamiento, en general subestimado nos lleva a reconsiderar el sentido que el valor ambiental representa dentro de la triple línea de la RSE.   Desde este lugar entendemos que hablar de Responsabilidad Socioambiental:

  • reformula la consideración de lo ambiental comúnmente asociada y limitada a cuestiones de la naturaleza o de los recursos naturales

  • funde en el término socio-ambiental lo intrínseco  de la biodiversidad(1) y los ecosistemas (2) como bases de la calidad de vida configurada por los estados de salud, educación, pobreza, empleo, alimentación, vivienda,  seguridad, migraciones, etc.

  • propone la ecoeficiencia como gestión económica para: producir más (productos y servicios) con menos recursos; usar y administrar mejor los recursos finitos, generar menos residuos y polución. articulando el estado de bienestar en el desarrollo sostenible de la  sociedad-mercado actual.

  • exhorta al cambio cultural emergente por el consumo irracional y la producción con usufructos inequitativos (con privilegios) ante el actual desarrollo INsustentable  

 


de Homus Consumus a
Responsabilus


parte 2 y parte 3

+ videos

Responsabilidad Socioambiental

Creemos que ES un paso cualitativo en la evolución de la RSE con nuevos acuerdos para implementarla. Nuestro propósito ES facilitar la articulación de empresas, gobierno, sociedad civil y universidades    
Y en forma complementaria, contribuir con la
evaluación de las tensiones específicas

Cambio Climático: Un desafío global de escala local y viceversa.
El cambio climático es un desafío global que enfrenta toda la humanidad; sin embargo sus impactos se sufren localmente distribuyéndose de manera dispar en las diferentes regiones y afectando especialmente a los sectores y grupos más vulnerables. Un problema complejo como el cambio climático demanda una acción colectiva y cambios sustanciales en las actividades cotidianas de ciudadanos, familias, empresas, comunidades y gobiernos en múltiples niveles. -nota completa-

  Nuestras Líneas de Acción        -imágenes conectadas-

P
A
R
A

* reducir tu huella alimentaria
* tomar decisiones que
reduzcan los desechos
* reducir el
impacto ambiental con procesos eficientes
* ejercer una
responsabilidad más solidaria

Desarrollo de Proyectos - Facilitación - Análisis - Diagnóstico
Gestión Integral de RSE y Desarrollo Sustentable
         

Asesoría Implementación de Instrumentos
Políticos, Administrativos, Económicos, Educativos. 


Rendición de Balances Social
o Reportes de Sustentabilidad

 Antecedentes para compartir y reformular "a medida" de los nuevos objetivos y expectativas.


Desayuno
3R

  Entrando en temas particulares:

3R Reutilización, Reducción, Reciclado REP Responsabilidad
Extendida del Productor
o
Disposición Final
RAEE Residuos de
Aparatos Eléctricos y
Electrónicos
Tema cuestionado:
Bonos de Carbono

  En Acción: expectativas en marcha para la RSE


junio 2012

Capacitación de jóvenes
promotores ambientales
para la campaña
Destino Responsable
de los Residuos
 


Construcción de
Bajo Impacto


 

 

Iniciativas de Nuestro Equipo en las Provincias de San Luis y Córdoba


 
 

Provincia de San Luis

nota Revista Tercer Sector


Escuela Rural Área Protegida

 

Arte - Ciencia - Tecnología - Biodiversidad

http://escuelaerap.blogspot.com.ar/

 

 

Breves sobre qué entendemos por Responsabilidad SocioAmbiental
Intentamos ser objetivos, reconocemos NO ser neutrales ...

Partimos de que la RSA hace visibles el grado de conciencia en torno a los déficits frente al Cambio Climático y el alcance del compromiso en la toma de decisiones a largo plazo.

Acotamos dos términos clave en la base de la calidad de vida (configurada por los estados de salud, educación, pobreza, empleo, alimentación, vivienda,  seguridad, migraciones, etc.)
(1) biodiversidad variedad de la vida (varios niveles de la organización biológica). En el campo de la biología refiere al número de poblaciones de organismos y especies distintas,  para los ecólogos incluye la diversidad de interacciones durables entre las especies y su ambiente (habitat) inmediato.
(2) Un ecosistema es una unidad compuesta de organismos interdependientes que comparten el mismo hábitat. Los ecosistemas forman una serie de cadenas con interdependencia de los organismos dentro de cada sistema (consiste en la comunidad biológica de un lugar y de los factores físicos y químicos que constituyen el ambiente abiótico)..

Aportes para Reflexionar

No se trata de "ser ecologistas" pero ciertamente involucra dos intenciones verdes a favor del habitat en términos de calidad de vida, en el sentido más amplio:
- del CONTESTATARIO tradicional, activista, alineado a la protesta
- y del GENERATIVO capaz de involucrase en situaciones, ideas y contextos de recambio desde el lugar, rol y funciones que le competen. Miguel Grinberg.

  “A diario me toca hablar con ingenieros que explican los parámetros de contaminación de los metales pesados pero no incluyen a las personas; con abogados, que saben todo acerca de regulación ambiental pero a ellos mismos les cuesta cuidar a diario los recursos; hablo con colegas médicos que me comentan de nuevas enfermedades pero no consideran las cuestiones ambientales como causa de ello,” señala el  Dr. Juan José Mussi, a cargo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

Los nudos críticos del actual desarrollo INsustentable, requieren reformular los tiempos cada vez más cortos para resolverlos, por ser en gran parte irreversibles:
*
signos de crisis “que empezó siendo financiera y se está convirtiendo en humanitaria” opina Bernardo Kliksberg. Agrega “el calentamiento global va más rápido que las previsiones y urge -según se planteó en Copenhague- estabilizar la temperatura.
Con la naturaleza no se negocia -.como expresó Ban Ki Moon, secretario general de la ONU. Los especialistas advierten que los impactos caerán desproporcionadamente sobre los países en desarrollo … y exacerbarán las inequidades en salud, estado social y acceso a alimentos adecuados, agua limpia y otros recursos. Está sucediendo. El cambio climático afecta con más ímpetu los ecosistemas en los que viven las personas más vulnerables; está generando desertificación y sequías, inundaciones, epidemias y migraciones. Está causando 300.000 muertes anuales y ha obligado a 26 millones de personas a abandonar sus hogares … No hay lugar a excusas. Las evaluaciones muestran que ya existe el stock de conocimiento científico-tecnológico necesario para pasar a pleno a la era de las energías limpias. Se impone que la ética y la solidaridad predominen antes de que sea tarde”.

“Son pocos los que se dan cuenta de la relación intrínseca de lo social y lo ambiental ... La responsabilidad social no es suficiente
debe ser socioambiental porque la naturaleza puede existir sin el hombre, pero éste no puede hacerla sin ella".  
Cada uno de nosotros, vivimos en la tierra, respiramos, comemos, bebemos, pisamos los suelos, estamos expuestos a los cambios de clima, inmersos en la naturaleza con su biodiversidad, habitados por miles de millones de bacterias y otros microorganismos.
Es decir,
estamos dentro de la naturaleza y somos parte de ella. La naturaleza puede vivir sin nosotros como lo hizo durante miles de millones de años, pero nosotros no podemos vivir sin ella. Por lo tanto, lo social sin lo ambiental es irreal. Los dos nos llegan siempre juntos-
...
 Un pendiente - cuál es y será el costo de ser antropocéntricos, ese pensar solamente en nosotros mismos y considerar a la naturaleza como algo externo, para nuestro disfrute. “Somos irresponsables con la naturaleza, cuando derribamos árboles, cuando vertemos miles de millones de litros de pesticidas en el suelo, cuando lanzamos a la atmósfera anualmente cerca de 21 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero, cuando contaminamos las aguas, destruimos la vegetación ribereña, no respetamos el declive de las montañas que pueden desmoronarse y matar a la gente, ni observamos el curso de los ríos que, si crecen, pueden llevarse todo por delante”. Leonardo Boff  nota completa aquí

 La RSA implica la articulación inteligente, sensible y solidaria:

   

de la empresa - en los derechos de uso de los recursos naturales en una producción responsable sin afectar la disponibilidad para el resto de la población.
- y en el
alcance general, corrigiendo el mito de mayor demanda para las grandes y para aquellas que utilizan recursos naturales en su producción industrial.
CLAVE: recaudación de compromisos en reciclado, mitigación, compensación.

 

 

del gobierno - con equidad en el bienestar y la riqueza a nivel nacional y provincial
-
autonomía de municipios por su cercanía con las demandas ciudadanas
CLAVE: preservación de los bienes naturales que son patrimonio de todos los ciudadanos (soberanía nacional) y administración transparente del usufructo de los que son finitos o no renovables.

   

de OSC organizaciones de la sociedad civil - con capacidad asistencial en condiciones más flexibles (menos exigencias burocráticas y fiscales) y apoyo a su participación en las políticas públicas.
CLAVE: promoción de legitimidad para su sostenibilidad institucional

   

de las universidades - en la investigación y en la instrumentación de herramientas, mecanismos, métodos y sistemas, para la innovación tecnológica e industrial eco-eficiente.
CLAVE: formación de profesionales capaces de transferir el marco teórico al alcance de todos, en  plataformas de información y de prestaciones que requieran los deficits respectivos.

 

 Y la Evaluación de tensiones particulares

Encarar los déficits socioambientales es una tarea articulada (cuadro anterior) en torno al tratamiento de aguas, gestión de residuos urbanos, proyectos de reciclado, saneamiento ambiental comunal, construcción responsable, energías renovables eco-eficientes, movilidad sostenible, manejo del suelo, reforestación de bosques, turismo sostenible, salud responsable, recolección de residuos electrónicos y eléctricos, entre otros.

Incluirlos en la agenda de gobierno y de la empresa es necesario, pero NO suficiente.
Con la
rendición del Balance Social o Reporte de Sustentabilidad sucede lo mismo.
Dejando para otro momento la cuestión aún dirimida entre voluntaria o regulada y los indicadores en plaza, ponemos énfasis en
cambiar el foco de intervención: desde cuántos indicadores de cada valor (sociolaboral, ambiental, económico) al cómo integrarlos.

Desde esta perspectiva interpretamos nuevas tensiones en demandas aún latentes:

 
  • acuerdos en el nuevo Pacto Social con diálogos (comunicación base de escucha) y concertaciones (ceder a favor de todos, en contra de nadie).

  • formas y liquidez de inversiones en un modelo económico, en crisis

  • reformulación del capital económico y financiero en capital social en marcos de ética y transparencia

  • reversión del 90% de la población en conglomerados urbanos

  • dirigencia pública y privada con conocimiento de campo en el tratamiento de problemáticas y déficits (vivencias directas y vocación solidaria) + sensible a los valores trascendentes de la familia como núcleo primario.

  • certificaciones por auditorías posicionadas en el marketing de su propia marca, más que en la experiencia de campo, abriendo la cuestión de "quién audita a las auditoras"

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Zona de Lectura

Cambio Climático: Un desafío global de escala local y viceversa.
El cambio climático es un desafío global que enfrenta toda la humanidad; sin embargo sus impactos se sufren localmente distribuyéndose de manera dispar en las diferentes regiones y afectando especialmente a los sectores y grupos más vulnerables. Un problema complejo como el cambio climático demanda una acción colectiva y cambios sustanciales en las actividades cotidianas de ciudadanos, familias, empresas, comunidades y gobiernos en múltiples niveles.

IC GlobalLocal
En diciembre de 2013, el pequeño productor del Chaco que perdió su ganado en la última sequía probablemente no sabía que al mismo tiempo en Varsovia unos cuantos señores de traje gris llevaban 2 semanas en arduas discusiones sobre el término “pérdidas y daños” para que forme parte del nuevo acuerdo internacional de Naciones Unidas frente al cambio climático. Y, sin embargo, ambos están estrechamente relacionados.
Elinor Ostrom fue reconocida con el Premio Nobel de Economía por demostrar la eficacia de sistemas policéntricos para promover la acción colectiva respondiendo a desafíos como el cambio climático. Los sistemas policéntricos se caracterizan por tener múltiples espacios de gobernanza en diferentes niveles y su argumento sostiene que una acción colectiva se construye no solo a través de un gran acuerdo global entre países; sino que requiere complementarse con la promoción de acciones y compromisos en múltiples niveles que promuevan tendencias e incentiven a otros actores a promover cambios en sus propias prácticas. Este enfoque presenta un conjunto de beneficios que permiten acelerar y escalar el cambio promoviendo la innovación, el aprendizaje, construcción de confianza y cooperación entre los actores alcanzando resultados más efectivos, equitativos y sostenibles en múltiples niveles.
El slogan “Pensar global y actuar localmente” se encuentra en el centro del abordaje que necesitamos generar para responder a los desafíos del cambio climático. Identificar el rol y aportes que se dan en estos diferentes niveles contribuye a conectar estos mundos que no siempre se identifican mutuamente.
El rol de las comunidades
Alrededor del 60% de las emisiones de América Latina (y 70% en Sudamérica) se originan por el cambio de uso de suelo, la deforestación, la agricultura y las actividades silvopastoriles. En nuestros bosques y selvas vive una gran diversidad de comunidades indígenas que actúan como sus guardianes y cuyas prácticas y medios de vida han probado ser incluso más efectivos que el establecimiento de áreas protegidas; como reflejan diversos estudios que comparan territorios indígenas y las áreas bajo esquemas de conservación. Preservar la identidad cultural de estas comunidades, respetando su derecho a elegir su propio modelo de desarrollo, es una de las estrategias más efectivas para preservar los bosques, como sucede con la comunidad Paiter Suruí y su Plan de Vida a 50 años. Ello reduce las emisiones de gases efecto invernadero y al mismo tiempo fortalece la resiliencia y la capacidad de adaptación de los ecosistemas y grupos humanos de la región. A las iniciativas locales de consolidación de territorios, planes de vida y búsqueda de alternativas económicas sostenibles, se suman programas nacionales de incentivos para la conservación, como SocioBosque en Ecuador o el Programa Nacional de Bosques de Bolivia, y la creación de mecanismos internacionales que buscan darle valor económico al bosque en pie. En este último plano, encontramos sistemas de pago por servicios ambientales, el mecanismo Reducción de Emisiones por la Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD+) y el Fondo Amazonía de Brasil.
El rol de las ciudades
Las ciudades desempeñan un rol protagónico en la agenda climática. Estas consumen 2/3 de la energía global, son fuente de 70% de las emisiones CO2 y son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático, como lo evidencian el 90% de áreas urbanas en zonas costeras que presentan alto riesgo climático.
Es a nivel de las ciudades que radican muchas de las soluciones y las respuestas concretas para reducir las emisiones y adaptarse a los impactos del cambio climático. El liderazgo asumido por los gobiernos locales y los ciudadanos se ha destacado por su carácter innovador, buscando soluciones en sectores como movilidad, gestión de residuos, uso eficiente del agua, gestión de riesgos, manejo de la biodiversidad urbana y ahorro de energía, entre otros. Con todo ello, además de reducir las emisiones y fortalecer la resiliencia de estas ciudades, se mejora la calidad de vida de sus habitantes.
A nivel global, las autoridades locales se han caracterizado por asumir un liderazgo proactivo y dinámico en la lucha frente al cambio climático. Ciudades latinoamericanas, como Quito, Ciudad de Mexico y São Paulo cuentan con estrategias locales y planes de acción climática, y 286 ciudades del mundo han asumido compromisos de mitigación y adaptación bajo el Pacto Climático de México. Redes de gobiernos locales del mundo, como el ICLEI y el C40, promueven el intercambio de buenas prácticas, el aprendizaje y la adopción de políticas de cambio climático y desarrollo sostenible en todo el mundo. En muchos casos es a partir del liderazgo y ambición de las ciudades que se está corriendo la frontera de los compromisos nacionales frente al cambio climático. Los ciudadanos también tienen un rol importante y redes como la Red Latinoamericana por Ciudades y Territorios Justos, Democráticos y Sustentables promueven mecanismos de monitoreo de indicadores de calidad de vida, que incluyen indicadores vinculados a los impactos y respuestas del cambio climático.
El rol del sector privado y los mercados.
El cambio climático es un desafío directamente relacionado a un modelo de desarrollo alto en carbón y a los patrones de consumo y producción asociados. El sector privado está en la base del problema, pero es también fuertemente afectado por las consecuencias. Para las empresas, el cambio del clima puede representar riesgos físicos a la central de operaciones, a la cadena de valor o a su red (infraestructura de agua y transporte, por ejemplo).
Por su alta relación con el tema, el sector privado tiene el potencial para liderar los cambios hacia un modelo de desarrollo compatible con el clima. Por un lado, puede asumir compromisos de reducción de emisiones, empujando la visión de lo posible, como hizo el Foro Empresarial por el Clima – grupo de empresas brasileñas que en 2009 presentó al gobierno nacional una carta de compromisos y propuestas frente al cambio climático, la cual contribuyó al compromiso brasileño asumido aquel año en Copenhague. Este año, en Perú, empresas, gobiernos y ciudadanos están asumiendo compromisos a través de la campaña “Pon de Tu Parte” como una contribución a empujar la ambición en las negociaciones globales. Por otro lado, el sector privado puede comprender los riesgos asociados al cambio climático y liderar respuestas de adaptación. El reporte Earth Security Index, por ejemplo, ofrece una guía para industrias, sector financiero y seguradoras orientaren sus decisiones conforme la capacidad de resiliencia y riesgos de los países analizados, incluyendo vulnerabilidad al cambio climático.
El rol de los Estados Nacionales
Las políticas nacionales tienen un rol crítico en generar condiciones para el avance e implementación de acciones a nivel local, promoviendo el compromiso y cambio de prácticas de diversos sectores económicos y grupos humanos. Varios países de Latinoamérica cuentan con Estrategias Nacionales de Cambio Climático (Brasil y México por ejemplo) y hay esfuerzos remarcables por complementarlas con medidas y herramientas legislativas. La ley de cambio climático de México, por ejemplo, fortalece un conjunto de instituciones públicas y privadas integrando el cambio climático de manera transversal en la planificación estatal, creando mecanismos de financiamiento y promoviendo una efectiva coordinación entre el gobierno nacional, regional y local. Brasil también ha avanzado en su legislación nacional traduciendo en ley el compromiso de reducción de emisiones al 2020 asumido en Cancún y elaborando planes sectoriales de mitigación y adaptación para dar cumplimiento a esa meta. Perú, por su parte, está avanzando en la misma dirección y actualmente está debatiendo en el Congreso una ley marco de cambio climático que fortalezca una mayor coordinación entre los esfuerzos de diversos sectores frente al cambio climático.
Al mismo tiempo, en muchos casos los gobiernos buscan generar avances en sus propias políticas nacionales, antes de asumir compromisos a nivel internacional. China y Estados unidos son los dos países que están generando las mayores emisiones a nivel mundial y en estos momentos ambos están avanzando en sus compromisos internos frente al cambio climático generando condiciones favorables para el momento en que tengan que asumir compromisos internacionales.
Aportes de la convención de cambio climático en Naciones Unidas
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), creada a partir de la Cumbre de Río en 1992, lleva 20 años promoviendo la negociación entre 194 países del mundo para alcanzar acuerdos globales que nos permitan reducir los impactos del cambio climático, basándose en los principios de equidad y desarrollo sostenible.
En estos 20 años, en el marco de esta Convención se ha construido una narrativa común que permite contar con información clave sobre cómo afecta social, ambiental y económicamente las emisiones de gases efecto invernadero y se han llegado a acuerdos entre las partes alrededor de temas como mitigación, adaptación, financiamiento y tecnología. Entre estos, quizás el principal logro fue la adopción del Protocolo de Kyoto en 1997, único acuerdo legalmente vinculante en el que gran parte de los países desarrollados asumieron metas de reducción de emisiones. También se han generado mecanismos de financiamiento climático, como el fondo de adaptación y el Fondo climático Verde, que aún deben capitalizarse para poder generar transformaciones en todas las regiones del mundo.
En este espacio, se empoderó a la ciencia a través del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), generando por primera vez en la historia de la ciencia reportes que buscan sintetizar el conocimiento global existente sobre una problemática; se generaron criterios sobre cómo medir el problema y se desarrollaron diversos mecanismos de respuesta. En la actualidad, las discusiones en la convención buscan generar voluntad política para alcanzar un nuevo acuerdo para hacer frente al cambio climático a nivel global en el 2015 que sea justo y reconozca la urgencia de responder a este desafío global.
Una gran parte de las políticas nacionales, las prácticas implementadas por las ciudades, el involucramiento del sector privado y el empoderamiento de las comunidades locales para responder a los desafíos del cambio climático, se nutren y enriquecen de este espacio global que es la Convención Marco de Cambio Climático de Naciones Unidas. Acortar la brecha ente estos mundos inconexos es lo que busca hacer la Secretaría de Cambio Climático de Naciones Unidas, bajo el liderazgo de la Costarricense Christiana Figueres con la iniciativa “Momentum for Change”.
La COP20 como una oportunidad para América Latina
No existe una única solución central al desafío del cambio climático; los mecanismos de respuesta tanto para mitigar los efectos futuros, como para adaptarse a sus impactos, requieren de abordajes en múltiples dimensiones y en diversos niveles al mismo tiempo, que conecten los esfuerzos de conservación hechos por una comunidad indígena aislada en la Amazonía y el derecho al desarrollo (e incluso al territorio) de los habitantes de una pequeña isla; con los necesarios cambios de producción hacia una economía baja en emisiones y los acuerdos políticos firmados por las cancillerías de nuestros países bajo el marco de las Naciones Unidas.
Este año la Conferencia de las Partes (COP 20) vuelve a América Latina y el slogan de Perú, como país anfitrión, anuncia “No vengas a Perú si no quieres cambiar el mundo”. Esta es una oportunidad que convoca a los diversos actores, como las comunidades indígenas, empresarios, autoridades locales, jóvenes y movimientos sociales de América Latina para que se acerquen a Lima y muestren al mundo cómo están siendo parte de esa transformación, fortaleciendo así el liderazgo global de América Latina frente a los desafíos del cambio climático.
sic Fuente: Envío N° 41 Avina, Incontex -6 de junio de 2014

Cuenta regresiva para los Objetivos del Milenio: ¿Se alcanzará la ansiada sostenibilidad ambiental?
Incontext - 10 de enero de 2014

El desafío de las metas del milenio es doble: uno temporal y otro de escala. Por un lado, el que plantea el propio contenido del acuerdo que es alcanzar los objetivos establecidos en un lapso determinado que finaliza en el año 2015. Por el otro, el desafío de lograrlo a escala planetaria, lo que obliga a generar articulaciones globales para poder globalizar los impactos. Con el reloj de arena ya agotándose, de las cuatro metas planteadas para el objetivo de sostenibilidad ambiental, solo están alcanzándose dos.

El informe del 2013 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) demuestra que ha habido grandes avances en la mayoría de las áreas, como por ejemplo en la del combate a la pobreza. Entre los años 1990 y 2010 se redujo en alrededor de 700 millones la cantidad de personas que vivían en situación de pobreza extrema en el mundo. . En este sentido, la acción conjunta de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y la comunidad internacional ha probado ser eficaz. En otras áreas, no obstante, los esfuerzos tendrán que ser redoblados para alcanzar las metas propuestas en los dos años que quedan hasta que se cumpla el plazo fijado (2015).
Una de las áreas que necesita mayor atención es la de la sostenibilidad ambiental. Este desafío -el séptimo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio- tiene 4 metas: 7.A) Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente; 7.B) Reducir y ralentizar considerablemente la pérdida de diversidad biológica (objetivo previsto para 2010); 7.C) Disminuir la proporción de personas sin acceso sostenido a agua potable y a servicios básicos de saneamiento); y 7.D) Haber mejorado considerablemente la vida de al menos 100 millones de habitantes de poblaciones y barrios marginales (objetivo para 2020).
Fuente: Avina.net  nota completa aquí
   
     
¿Qué es el Índice Planeta Vivo? 

El Índice Planeta Vivo (IPV) muestra mediante un indicador numérico cómo ha cambiado la biodiversidad de la Tierra en los últimos 35 años.

En este período, el índice ha descendido en casi un 30%. Eso quiere decir que, en poco más de un cuarto de siglo hemos perdido casi la tercera parte de la riqueza biológica y de los recursos de nuestro planeta.

WWF lanzó a nivel mundial su “Informe Planeta Vivo 2012”, una evaluación bianual que analiza la situación de la biodiversidad global y mide la demanda de la población sobre los recursos naturales de la Tierra. Las
principales conclusiones de la 9ª edición de este exhaustivo estudio son que: la salud de los ecosistemas ha disminuido un 30 % y que la huella ecológica se ha duplicado.

Planeta Vivo - Informe 2012
Biodiversidad, biocapacidad y propuestas de futuro.

164 páginas

Fuente: WWF.es

 
   

El Ambiente y los Recursos Naturales, por Alessandra Minnicelli y Mariana Galli Basualdo

En su edición de octubre, la revista “Voces en el Fenix” incluye un artículo titulado “El ambiente y los recursos naturales. Su sostenibilidad basada en la planificación estratégica, soberana y socialmente responsable” cuya coautoría pertenece a la doctora Alessandra Minnicelli. La Presidenta de Fonres y de FORS produjo la nota junto a la abogada y Máster en Politica y Gestión Ambiental, Mariana Galli Basualdo.
Posicionadas desde una concepción del ambiente, las autoras lo definen como “todo aquello que hace sostenible la vida del hombre en sociedad; desde una obra pública y vial hasta un paisaje. Un concepto amplio de ambiente, abrazador, contenedor y sostén de la Vida en términos absolutos”, para después, plantear el interrogante: (…) qué entendemos por un ambiente sano, saludable y apto para el desarrollo humano, es decir, ¿qué teoría adoptaremos para su tutela? ¿Aquella que entiende al hombre como parte integrante de la tierra, juntamente con otros seres que la habitan y ecosistemas que la integran, o a aquella que ve al hombre como epicentro de tutela?; es decir, geocéntrica o antropocéntrica, respectivamente”.
Sobre este tema de vital importancia para las sociedades modernas, las autoras proponen un rol central que debe ser ocupado por el Estado, como el encargado de garantizar un desarrollo sostenible e inclusive para toda la población.
Fuente: Fonres.com
 

El Ambiente y los Recursos Naturales: su sostenibilidad basada en la planificación estratégica, soberana y socialmente responsable.  

al artículo completo desde aquí
61 páginas - Publicación: 02/11/2012

El documento destaca: Las sociedades modernas propician hábitos de consumo exacerbados que precipitan el deterioro del planeta y sus recursos. Es el estado el encargado de garantizar un desarrollo sostenible e inclusivo, para toda la población.

Hoy no se piensa, en el caso de las empresas, en la rentabilidad únicamente, sino que las mismas sean económicamente rentables, ambientalmente sustentables y socialmente responsables.

El consumo de materias primas y la consecuente generación de residuos y emisiones de CO2 per cápita –entre otras externalidades negativas– hacen que sean insostenibles similares hábitos de vida y consumo en todo el mundo, dado que sería insuficiente la capacidad de carga del planeta.

El Estado es quien, a través de su actuar, bajo la modalidad que la ley disponga, debe garantizar el pleno y libre desarrollo de los derechos de los ciudadanos y debe contar con organizaciones que sean socialmente responsables y promuevan
un desarrollo sostenible e inclusivo, con prácticas transparentes y en articulación con todos los sectores de la sociedad civil.

   

Día Mundial del Medio Ambiente, 5 de Junio

La naturaleza no es muda.
La realidad pinta naturalezas muertas.
Las catástrofes se llaman "naturales", como si la naturaleza fuera el verdugo y no la víctima.
Mientras el clima se vuelve loco de remate, y nosotros también.
Hoy es el día del medio ambiente, hoy junio 5.
Un buen día para celebrar la nueva constitución de Ecuador, que en el año 2008, por primera vez en la historia del mundo, reconoció la naturaleza como sujeto de derecho. Suena raro esto de que la naturaleza tenga derechos, como si fuera persona. En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de los Estados Unidos tengan derechos humanos, y tienen derechos humanos por decisión de la Suprema Corte de Justicia, desde 1886.
Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado.
Eduardo Galeano. De "Los Hijos de los Días"

 
¿Una ley de responsabilidad socioambiental?

Ya existe la ley de responsabilidad fiscal. Un gobernante no puede gastar más de lo que le permite el importe de los impuestos recogidos. Esto ha mejorado significativamente la gestión pública.
La acumulación de desastres socioambientales ocurridos últimamente, con derrumbe de laderas, crecidas devastadoras y centenares de víctimas fatales, unido a la destrucción de paisajes enteros nos obligan a pensar en la instauración de una ley nacional de responsabilidad socioambiental, con penas severas para quienes no la respeten.

Ya se ha dado un paso con la conciencia de la responsabilidad social de las empresas. Ellas no pueden pensar solamente en sí mismas y en los beneficios de sus accionistas. Deben asumir una clara responsabilidad social, pues no viven en un mundo aparte: están en una determinada sociedad, con un Estado que dicta leyes, se sitúan en un determinado ecosistema y están siendo presionadas por una conciencia ciudadana que reclama cada vez más el derecho a una buena calidad de vida.
Que quede claro que responsabilidad social no es lo mismo que la obligación social prevista por la ley referente al pago de impuestos, encargos y salarios; ni puede ser confundida con la respuesta social, que es la capacidad de las empresas de adecuarse a los cambios en el campo social, económico y técnico. La responsabilidad social es la obligación que asumen las empresas de buscar metas que, a medio y largo plazo, sean buenas para ellas y también para el conjunto de la sociedad en la cual están ubicadas.
No se trata de hacer para la sociedad, lo que sería filantropía, sino con la sociedad, involucrándose en proyectos elaborados en común con los municipios, ONGs y otras entidades.
Pero seamos realistas: en un régimen neoliberal como el nuestro, siempre que los negocios no son rentables, disminuye o hasta desaparece la responsabilidad social. El mayor enemigo de la responsabilidad social es el capital especulativo. Su objetivo es maximizar los beneficios de las carteras y portafolios que controla. No ve otra responsabilidad, sino la de garantizar ganancias.
Pero la responsabilidad social no es suficiente, pues no incluye lo ambiental. Son pocos los que se han dado cuenta de la relación de lo social con lo ambiental. Es una relación intrínseca. Todas las empresas y cada uno de nosotros vivimos en la tierra, no en las nubes: respiramos, comemos, bebemos, pisamos los suelos, estamos expuestos a los cambios de clima, inmersos en la naturaleza con su biodiversidad, habitados por miles de millones de bacterias y otros microorganismos. Es decir, estamos dentro de la naturaleza y somos parte de ella. La naturaleza puede vivir sin nosotros como lo hizo durante miles de millones de años, pero nosotros no podemos vivir sin ella. Por lo tanto, lo social sin lo ambiental es irreal. Los dos nos llegan siempre juntos.
Estamos dando debida cuenta de la relación intrínseca entre lo social y lo ambiental.
Todas las empresas y cada uno de nosotros, gente, empresa vivimos en la tierra, no en las nubes:
respiramos, comemos, bebemos, pisamos los suelos, estamos expuestos a los cambios de clima, inmersos en la naturaleza con su biodiversidad, habitados por miles de millones de bacterias y otros microorganismos.
Es decir, estamos dentro de la naturaleza y somos parte de ella. La naturaleza puede vivir sin nosotros como lo hizo durante miles de millones de años, pero nosotros no podemos vivir sin ella. Por lo tanto, lo social sin lo ambiental es irreal. Los dos nos llegan siempre juntos.

Esto que parece obvio, no lo es para gran parte de la gente. ¿Por qué excluimos a la naturaleza? Porque somos todos antropocéntricos, es decir, pensamos solamente en nosotros mismos. La naturaleza es algo externo, para nuestro disfrute.
Somos irresponsables con la naturaleza, cuando derribamos árboles, cuando vertemos miles de millones de litros de pesticidas en el suelo, cuando lanzamos a la atmósfera anualmente cerca de 21 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero, cuando contaminamos las aguas, destruimos la vegetación ribereña, no respetamos el declive de las montañas que pueden desmoronarse y matar a la gente, ni observamos el curso de los ríos que, si crecen, pueden llevarse todo por delante.
No interiorizamos los datos que biólogos y astrofísicos nos proporcionan: Todos tenemos el mismo alfabeto genético de base, por eso somos todos primos y hermanos y hermanas, y formamos así la comunidad de vida. Cada ser posee valor intrínseco y por eso tiene derechos. Nuestra democracia no puede incluir solamente a los seres humanos. Sin los otros miembros de la comunidad de vida no somos nada. Ellos valen como nuevos ciudadanos que deben ser incluidos en nuestra concepto de democracia, que pasa entonces a ser una democracia socioambiental. La naturaleza y las cosas nos dan señales. Nos llaman la atención sobre los eventuales riesgos que podemos evitar.
No basta la responsabilidad social, debe ser socioambiental. Es urgente que el Parlamento vote una ley de responsabilidad socioambiental para imponerla a todos los gestores de la cosa pública. Sólo así evitaremos tragedias y muertes.
Fuente: ComunicaRSE 2011

Hacia una economía verde: Guía para el Desarrollo Sostenible y la Erradicación de la Pobreza

¿Qué es la sostenibilidad?
La población mundial es de 7 mil millones y probablemente crecerá hasta los 9 mil millones en 2050. Ello supone el aumento de la demanda de recursos naturales que, a su vez, van disminuyendo, mientras se ahondan las diferencias en los ingresos. Hoy día, la sostenibilidad exige un nivel de vida decoroso que no comprometa las necesidades de las futuras generaciones.

Esto significa plantearse una serie de preguntas para encontrar mejores maneras de hacer las cosas. Entre tales cuestiones figuran:

¿Cómo ayudar a las personas a salir de la pobreza y obtener buenos empleos, al tiempo que protegemos el medio ambiente?
¿Cómo proporcionar a todo el mundo acceso a la energía limpia y velar porque nuestras necesidades energéticas no contribuyan al cambio climático?
¿Cómo cerciorarnos de que todos obtengan l agua, los alimentos y la nutrición que necesitan?
¿Cómo lograr que nuestras ciudades ofrezcan una calidad de vida decente a todo el mundo?
¿Cómo crear mejores sistemas de transporte que nos permitan llegar donde queremos sin causar demasiada congestión ni contaminación?
¿Cómo asegurarnos de que nuestros océanos están sanos y la vida marina no se ve amenazada por la contaminación y el cambio climático?
¿Cómo garantizar nuestras comunidades resistirán los desastres naturales?
Solucionar estos problemas es el principio en la construcción del futuro que queremos.

Recursos exhaustivos de las Naciones Unidas

Hallar soluciones sostenibles es esencial para la labor de las Naciones Unidas. En estos informes encontrará algunas de las ideas más recientes, análisis políticos y observaciones sobre la sostenibilidad presentadas por la Organización.


http://www.unep.org/greeneconomy/GreenEconomyReport/tabid/29846/Default.aspx


El Informe sobre Economía Verde es compilada por la Iniciativa de Economía Verde del PNUMA, en colaboración con economistas y expertos de todo el mundo. Esto demuestra que la ecologización de las economías en general no es un lastre para el crecimiento, sino más bien un nuevo motor de crecimiento; que es un generador neto de empleo decente, y que también es una estrategia vital para la eliminación de la pobreza persistente. El informe también busca motivar a los responsables políticos para crear las condiciones propicias para aumentar las inversiones en la transición hacia una economía verde.
sic Fuente: Naciones Unidas