I n f o r m a c i ó n   Oficial - El Día Internacional de la Niña es una iniciativa mundial aprobada por la ONU en diciembre de 2011. Destinada a 600 millones de niñas en el mundo, para intervenir en las garantías de su
educación, salud, seguridad, sustento económico y participación ciudadana.

  Origen Resolución ONU - Plan Internacional Organización generadora de la propuesta. Campaña Por Ser Niña
  Temas: 2012 Matrimonio infantil - ONU, 2012
  2013: Educación - Malala en la ONU - ONU, 2013
 

2014 - Romper el Ciclo de la Violencia UNICEF - ONU, 2014

  2015 - Libera el Poder de las Niñas - ONU Mujeres
  2016 - Invertir en las Niñas - Informe  de ONUmujeres - pdf -  
  2017 - Empoderarlas antes y después de la Crisis. Mensaje

-imágenes conectadas-
       

       2016

Nuestra Adhesión al Día Internacional de la Niña 2013 - 2016             

Somos la primera entidad en Argentina y cono sur de América que promueve la adhesión al Día Internacional de la Niña, desde 2013. Por ser una consigna destinada a los gobiernos, hemos coordinado dicha adhesión para los primeros organismos públicos que aceptaron la propuesta, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Municipalidad de Marcos Juárez, Provincia de Córdoba (2014).

En 2015, convocamos a ADEA -Asociación de Esposos de Embajadores en Argentina- como organización intercultural por excelencia, para incluir el ámbito diplomático en esta iniciativa acorde al paradigma de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, hacia 2030. Su misión institucional de operar sobre consignas universales en realidades locales diferentes, tiene un potencial de interacción en la diversidad cultural de países (anfitriones y de origen), que estimamos es una acción clave frente al Desarrollo Humano Pleno y al Cambio Climático como las demandas integrales al “Cuidar nuestra casa en común, la Tierra”, propósito que hemos planificado articular en la próxima etapa del Programa ENAS.

En 2016, articulamos con la Dirección Provincial de Sustentabilidad y Responsabilidad Social del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y la Casa de la Provincia, en el "Primer Diálogo Intercultural por Nuestros Chicos". Dedicamos todo el mes a ellos, con diferentes actividades en CABA y Provincia de Córdoba. -info aquí-
 

 

En 2014 llevamos el Programa al interior del país, desde la Municipalidad de Marcos Juárez, Provincia de Córdoba, como primera entidad pública nacional, en adherir a la 3ª edición mundial del DIN.
El propósito fue comenzar a incluir otros actores del territorio argentino, desde la Región Central del país. Para ello firmamos un Acuerdo público-privado instalando el Primer Nodo Socioproductivo de Código R.

El Mensaje Oficial
1. Por lo general, las niñas sufren violencia durante la adolescencia, tanto física como sexual o emocional, y con frecuencia a manos de las personas más cercanas a ellas.
2. Cuando una adolescente es objeto de violencia, sus decisiones y oportunidades son limitadas, mientras que las consecuencias pueden afectarle durante el resto de su vida y hasta hacerse sentir en las generaciones futuras.
3. La violencia contra las adolescentes es común, frecuente y tolerada, a menudo debido a las situaciones generalizadas de desigualdad de género.
4. Para poner fin al ciclo de violencia contra las adolescentes debemos fortalecer a las niñas con los conocimientos, las actitudes y los recursos que necesitan para desarrollar plenamente todo su potencial.
5. Garantizar de manera colectiva que los entornos en los que viven las niñas sean seguros, les brinden el apoyo que necesitan y les ofrezcan oportunidades para prosperar depende de todos nosotros.
Fuente: UNICEF sic

 

Tema 2015 - El poder de las adolescentes: la visión a 2030

2015, año en el que la comunidad mundial evaluó los progresos obtenidos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y fijó los nuevos Objetivos para 2030, el Día Internacional de la Niña, marcó un interesante cruce de caminos generacional, donde las niñas que nacieron al comienzo del milenio son ahora adolescentes, mientras que las recién nacidas este año, lo serán en 2030.
La reflexión sobre lo conseguido y sobre lo que se ha de lograr representa una oportunidad para considerar la importancia de la inversión social, económica y política en el poder de las adolescentes como un factor fundamental para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza, la violencia, la exclusión y la discriminación y obtener resultados equitativos y sostenibles.
Las mujeres tienen derecho a una vida instruida, segura y sana no sólo durante esos críticos años de la adolescencia sino también cuando maduran. Si se les apoya efectivamente durante sus años de adolescencia, las mujeres tienen el poder de cambiar el mundo, tanto como las niñas empoderadas que son como las trabajadoras, madres, empresarias, mentoras, cabezas de familia y líderes políticos que serán mañana.
Una inversión en el poder de las adolescentes mantiene sus derechos y promete un futuro más equitativo y próspero en el que la mitad de la humanidad participe de forma paritaria en la resolución de los problemas como el cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades y la sostenibilidad mundial.
Durante los últimos quince años, la comunidad mundial ha hecho importantes progresos en mejorar la vida de las niñas. En 2015, las niñas en su primera de vida tienen más posibilidades de ir a la escuela primaria, recibir vacunas vitales y sufrir menos por desnutrición y problemas nutricionales que en las generaciones anteriores. Sin embargo, no se ha invertido lo suficiente en corregir los retos a los que hacen frente las niñas cuando entran en la segunda fase de sus vidas. Esto incluye obtener una educación secundaria y superior, evitar el matrimonio infantil, recibir información y servicios relacionados con la pubertad y la salud reproductiva, protegerlas contra los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual y la violencia de género.
Por todos estos motivos, el tema escogido para la celebración del Día Internacional este año fue "El poder de las adolescentes: la visión para el 2030". Bajo ese tema, las agencias de la ONU, los Estados Miembros, las organizaciones civiles, el sector privado y otros interlocutores sociales están llamados a poner a las niñas en el centro de los esfuerzos del desarrollo sostenible, llevando a cabo iniciativas claves para el presente y el futuro como:

  • Invertir en educación de calidad, formación, capacitación, acceso a la tecnología y otras iniciativas educativas que preparen a las niñas para la vida, el trabajo y el liderazgo.

  • Invertir en salud y en una nutrición adecuada durante los años de adolescencia, incluyendo la educación sobre la pubertad, la higiene menstrual, la salud reproductiva y sexual y la disposición de esos servicios.

  • Promover la no aceptación de la violencia física, mental o sexual bajo ningún concepto.

  • Habilitar mecanismos sociales, económicos y políticos para combatir el matrimonio infantil y la mutilación genital.

  • Invertir en la creación y mantenimiento de espacios públicos para el debate cívico y político, la creatividad y la mejora del talento.

  • Promover legislaciones y políticas de género en todas las áreas, especialmente para las adolescentes discapacitadas, vulnerables, marginadas y víctimas del tráfico y la trata.
    sic Fuente: Naciones Unidas

 
2016 - Invertir en las Niñas
El mundo depende en 2030 de cuánto defendamos hoy a las niñas de 10 años.

Erradicar las violaciones de los derechos y la salud de las niñas además de ser imprescindible para el desarrollo de las menores, generaría efectos muy positivos en las sociedades en su conjunto y ayudaría a cumplir los objetivos de la Agenda 2030.
Así lo señala el informe Estado de la Población Mundial, difundido por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) y que en 2016 puso foco en las 60 millones de niñas de 10 años que sufren discriminaciones graves en diferentes países del mundo al adentrarse en la pubertad.
"En muchos lugares esto significa que se cosifica a las niñas, se las saca de la escuela, se las casa contra su voluntad, no se las deja andar solas por el barrio -cuando antes salían a jugar libremente- y se las condena a estar en casa, controladas. En muchos otros lugares del mundo es el momento en el que se les practica la mutilación genital femenina", dijo en Radio ONU la jefa de salud sexual y reproductiva del UNFPA.
Laura Laski explicó que se trata de una edad clave para intervenir con proyectos de prevención, educación en valores y programas de igualdad, puesto que cuando son casadas -47.700 al día, según estimaciones del UNFPA- o se quedan embarazadas ya es demasiado tarde.
Para Naciones Unidas, cuánto se invierta hoy en apoyar el desarrollo y defender los derechos de las niñas de 10 años determinará cómo será el mundo en 2030. Y las medidas pasan, según Laski, por "mantenerlas en la escuela más tiempo del que pasan en la actualidad; proteger su salud y sus derechos; crear oportunidades laborales para cuando, ya adultas, busquen trabajo y puedan hacerlo fuera de casa; así como protegerlas de los embarazos prematuros, de la violencia doméstica y de otras prácticas tradicionales dañinas, como la ablación".
Sobre la situación en América Latina, esta experta mencionó los embarazos entre adolescentes, el frecuente abandono de la escuela secundaria ligado a la maternidad y la violencia sexual como los obstáculos principales al desarrollo de las menores.
Para combatirlos, el Fondo de Población insiste en la importancia de extender los servicios de educación sexual y de "trabajar con los varones para que respeten a las mujeres y sean parte de la solución del problema, no sólo del problema en sí".
El informe Estado de la Población Mundial 2016 es claro al demostrar los beneficios para la sociedad de la escolarización de las adolescentes y de su posterior entrada en el mundo laboral. “Si todas las niñas de 10 años que no van al colegio en los países en desarrollo finalizaran la secundaria, generarían en esos Estados ingresos por valor de 21 mil millones de dólares al año”, apunta el texto. Producción: Gisel Ducatenzeiler
Fuente: Radio UNO. octubre 2016                                                                  

Tiene 10 años. Capacitada para absorber rápidamente la sabiduría y el conocimiento de quienes la rodean, está lista para convertirse, algún día, en una líder carismática, una trabajadora productiva, una profesional innovadora o una madre atenta, o para desempeñar cualquiera de las funciones que impulsan a una sociedad próspera y dinámica. Participará en la configuración del futuro de su comunidad y en el del planeta que todos compartimos.

Un aluvión de acontecimientos transformadores la empujan en múltiples direcciones, y su destino dependerá del apoyo que reciba y el poder que tenga para decidir su futuro.


Al cumplir 10 años, una niña alcanza un punto delicado de su vida. Para llegar a la edad adulta, tendrá que superar una transición complicada durante la cual su cuerpo y su mente experimentarán cambios acelerados, y las expectativas familiares y sociales variarán de manera drástica. A pesar de que tanto los niños como las niñas afrontan numerosos riesgos, estos son más serios —prácticamente en todos los sentidos— en el caso de las niñas a consecuencia de la discriminación por razón de género. Con frecuencia, las políticas públicas se centran en los niños de muy corta edad o en los adolescentes mayores, y no abordan de manera adecuada los riesgos a los que podrían enfrentarse las niñas de 10 años.
Si sus derechos no se protegen adecuadamente —a través de leyes, servicios e inversiones oportunas—, una niña pierde para siempre la oportunidad de desarrollarse en la adolescencia y llegar a ser una persona madura.
En muchos aspectos, el mundo ha logrado avances importantes en favor de los niños de 10 años. Es hora de que haga lo mismo por las niñas de esa edad.

Imaginemos un mundo nuevo para las niñas de 10 años Imaginemos a esas niñas en un mundo que las valora, nutre y protege de verdad. En lugar de contraerse, su horizonte se expande y diversifica. En este mundo nuevo, los pueblos han acordado que deben respetarse plenamente sus derechos humanos, igual que los de sus hermanos, y esto queda plasmado en las leyes y prácticas jurídicas, así como en las normas sociales. Nadie piensa que una niña esté lista para contraer matrimonio o tener hijos hasta que cumple, como mínimo, 18 años. Nadie espera que deje la escuela para ocuparse de las tareas del hogar o trabajar a cambio de un salario. Va a una buena escuela, limpia, segura, y próxima a su casa, y dispone de los alimentos nutritivos necesarios para su desarrollo físico y mental. Se halla protegida, y tiene las mismas oportunidades que los niños de explorar el mundo que la rodea, hacer amistades y participar en las interacciones sociales.

Convertir esta visión en realidad. El mundo puede hacer realidad esta visión, y así se ha acordado en el conjunto de compromisos internacionales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030, adoptada por 193 países de las Naciones Unidas en 2015, representa un momento histórico de consenso mundial sobre el desarrollo, aplicado a todos los países, ricos, pobres y a medio camino. Describe un curso de transformación anclado firmemente en los derechos humanos y la inclusión de todos los individuos, y orientado hacia la sostenibilidad con el propósito de que los recursos utilizados sabiamente ahora permanezcan al alcance de las generaciones futuras. Durante los próximos 15 años, el logro de la Agenda 2030 se sustentará en el cumplimiento de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 Metas.

Por primera vez en la historia, la Agenda 2030 obliga explícitamente a los países a no dejar a nadie atrás en el curso de su desarrollo. Es una advertencia al mundo de que ninguna niña de 10 años puede permanecer al margen, abandonada a la pobreza, la enfermedad o la ignorancia.

TRANSFORMAR NUESTRO MUNDO
En 2015, el mundo adquirió un compromiso sin precedentes en favor de las personas, el planeta y la prosperidad. La histórica Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada por más de 150 líderes de todo el mundo, tiene el propósito de poner fin a la pobreza y la discriminación en todas sus formas. Su objetivo es transformar nuestro mundo en un lugar en el que se respeten los derechos y la dignidad de todas las personas.

En este contexto, el UNFPA está desarrollando una labor principal en aras de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la pobreza, la salud, la educación y la igualdad de género. En concreto, la meta relativa al acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva respalda la libertad de todas las niñas y mujeres a acceder a la educación, conseguir un trabajo decente y contribuir, aún más, a su familia, comunidad y nación.
Según las estimaciones, el grupo de edad de 10 años alcanza los 125 millones, de los que algo más de 60 millones son niñas, y 65 millones, niños.

¿Dónde viven los niños de 10 años de hoy?
La mayor parte de los niños de 10 años de hoy en día viven en un país en desarrollo. Prácticamente 9 de cada 10 de ellos —el 89%— residen en las regiones menos desarrolladas del planeta; la mitad, en Asia y el Pacífico, incluidas China y la India. Uno de cada 5 vive en los 48 países menos adelantados, según la definición de las Naciones Unidas —34 en África Subsahariana, 13 en Asia y el Pacífico, y 1 en América Latina y el Caribe—, donde las dificultades para desarrollar su potencial son mayores y las instituciones que los apoyan, más débiles.

De la población actual de niñas de 10 años, cerca de 35 millones viven en países con niveles elevados de desigualdad entre los géneros, según la medición del Índice de Desigualdad de Género.

Las vidas de los niños de 10 años de hoy
Prácticamente 6 de cada 10 niñas viven en países donde se encuentran en una situación de desventaja considerable a causa de las normas y prácticas en cuestión de género, tanto ahora como a medida que vayan creciendo. En comparación con sus hermanos, es menos probable que permanezcan en la escuela y más que realicen trabajo infantil; se casen antes de cumplir los 18 años; sufran violencia en el seno de la pareja, y experimenten complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. También es menos probable que su opinión cuente de manera significativa en las decisiones que atañen a la unidad familiar, incluida su escolarización y atención sanitaria. Estos patrones pueden tener importantes repercusiones para las niñas, y también para las familias, las comunidades e incluso los países

sic (informe completo) Fuente: Fondo de Población de Naciones Unidas              volver a www.raenas.net


En los medios -
Día Internacional de la Niña, por Carla Melici  

Fue elegido por la ONU para llamar la atención sobre los derechos más vulnerados de las niñas, prevenir y eliminar las formas de violencia. La clave, invertir en la educación.
Según el último Censo Nacional de 2010, existen 12.333.747 menores de 18 años en la Argentina. De ese total, 51% son niños y 49%, niñas. Esa diferencia de porcentaje, que sólo representa un dato numérico, también se ve reflejada en materia de vulnerabilidad de derechos entre los niños. La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña para reconocer los derechos de las niñas y promover que la sociedad se una para discutir el tema a nivel mundial.
En este marco, ¿cuáles son los principales derechos vulnerados de las niñas en nuestro país? ¿Existe una diferencia de derechos entre niños y niñas? Manuela Thourte, especialista en Protección de Derechos de Unicef, sostiene que si bien los principales derechos violados de las niñas son los mismos que afectan a los niños, al hacer un análisis pormenorizado se pueden identificar aspectos vulnerables que afectan a las chicas en forma diferenciada. "Por ejemplo, las niñas son más víctimas de abuso sexual que los niños, sufren mayor violencia física, emocional y sexual que sus pares varones, y son propensas a trabajar dentro del hogar, realizando quehaceres domésticos y cuidando a sus hermanos más pequeños, hecho que no se ve ya que ocurre dentro del hogar", apunta Thourte.
Con respecto a trabajo infantil, desde la Asociación Conciencia comparten el punto de vista de Unicef. "El derecho a la educación y a la salud se ve frecuentemente limitado por el empleo doméstico que les quita la posibilidad de la escolarización plena y las expone a diversos riesgos de accidentes y enfermedades. Es una modalidad que muchas veces es tolerada culturalmente, de difícil erradicación, y que coarta el pleno desarrollo de las niñas e impide su derecho a aprender, jugar y recrearse", comenta Susana Finger, directora de la asociación.
Agustina Ayllón, directora de Fundación Infancia, asegura que existe una distinción en materia de vulnerabilidad de derechos por parte de las niñas. "Claramente se ve en temas de abuso sexual, donde la mayoría son niñas. Trabajamos el tema de violencia de género con mujeres, pero con el foco puesto en la niñez, que es donde se produce un fuerte impacto. Casi el 90% de los niños vive situaciones de violencia, abusos, maltratos, y notamos que no hay concientización sobre los efectos que tiene la violencia sobre los chicos."

"En la Argentina no existen datos estadísticos fiables que nos permitan tener un diagnóstico de la realidad que responda a la situación particular según el género -sentencia Alejandra Perinetti, directora de Aldeas Infantiles SOS Argentina-. Si tomamos en cuenta los casos que trabajamos desde Aldeas a lo largo del país, podemos afirmar que tanto la violencia como el maltrato infantil aumentan significativamente cuando se trata de niñas."
Otro punto que destacan desde Unicef es el tema de la trata de personas. "Existen evidencias concretas de que las víctimas de trata son, en general, mujeres jóvenes -de entre 17 y 25 años-, y en menor medida adolescentes por debajo de esa edad. La mayoría son pobres, desempleadas o con ingresos escasos, con pocas oportunidades laborales, bajo nivel educativo y, algunas, con situaciones de violencia en sus familias", explica Thourte.

Embarazo adolescente, una constante
Un tema que todos los especialistas coinciden y ven como una problemática latente que afecta directamente a las niñas es el embarazo adolescente. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), en la Argentina, al menos una de cada seis mujeres tiene su primer hijo antes de cumplir los 19 años y el 16% de los nacimientos anuales proviene de partos de adolescentes de entre 15 y 19. "Es decir que 322 nacimientos por día en el país son de madres adolescentes -añade Marina Silberman de Unfpa, a cargo de la campaña Hablar es prevenir, que lanzó la entidad-. Esto tiene que ver con la salud sexual y reproductiva de estas chicas, que engloba muchos derechos: a elegir cuándo quedar embarazada, a recibir una educación sexual integral, a decidir cuántos hijos tener, a qué edad y en qué momento." Y agrega: "Por supuesto que no pueden ejercer estos derechos si no cuentan con información, si no hay acceso a un servicio de salud que sea amigable para adolescentes. Muchas veces, cuando van a centros de salud públicos, son centros que intimidan o les dicen -aun teniendo el derecho por ley de ir a consulta solas- que vuelvan con un adulto, y ya las chicas no vuelven más".

Todas estas cuestiones, afirman desde Unfpa, tienen un impacto social. "Son fenómenos que afectan a los sectores sociales más vulnerables, lo que no quiere decir que sea exclusivo de ese sector, pero sí se ve en chicas con menor grado de escolarización, en todo un entorno desfavorable. Antes y en el momento del embarazo se vuelve aún más desfavorable, porque si iba a la escuela va a tener que dejar la escuela, le va a costar más acceder al mercado laboral y tener un trabajo mejor remunerado. Va a tener que ocuparse de la crianza de un chico, para lo que no está lista ni económica ni psicológicamente", asegura Silberman.
Desde Unicef concuerdan con UNFPA y sostienen que el embarazo adolescente constituye la principal causa de deserción escolar en jóvenes mujeres. "Se vulnera directamente su derecho a la educación y se compromete decisivamente su capacidad de desarrollo profesional e inserción en el mercado laboral siendo adultas. Un dato no menor es que en 2012, el 15,5% del total de niños nacidos vivos fue de una madre adolescente, menor de 20 años", informa un especialista en Protección de Derechos de Unicef.

En 2014, el Día de la Niña tiene como eje la necesidad de "empoderar a las adolescentes para poner fin al ciclo de la violencia". Se destaca la importancia de invertir en las niñas en esta etapa de la vida para prevenir y eliminar las formas de violencia que experimentan. Para la Asociación Conciencia resulta clave trabajar en la concientización de la comunidad.
"Las niñas son protagonistas de su desarrollo y por ello deben conocer sus derechos y hacerlos valer, por eso apostamos por el potencial de los jóvenes como agentes de cambio en la sociedad", afirma Singer. Desde Unfpa remarcan que las niñas deben empoderarse: "Tener información, educación, acceso a servicios de salud, a elegir si tener una relación o no, pero en base a un entorno social sólido. Hay que darles herramientas -también a los padres- y proyectos de vida para que ellas tengan también otras opciones en cuanto a su futuro. Todo tiene que ver con el empoderamiento: muy difícilmente el sujeto de derecho va a poder ejercerlo si no los conoce. No basta con decir que los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos, sino que hay que generar un entorno para que el sujeto los pueda ejercer", asegura Silberman. En este sentido, Ayllón es más crítica: "Se habla mucho de los derechos de los niños, pero creemos que falta realmente una incorporación consciente de lo que implica el derecho. Se habla de las cosas en forma teórica, pero no se toma en cuenta lo que está pasando en la realidad".
sic Fuente: La Nación, 1° de Noviembre de 2014

 
 
 
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