Base de la Pirámide o BOP en inglés

   

Es la designación socioeconómica para los 4.000 millones de personas que viven primariamente en los países en desarrollo y cuyos ingresos anuales per cápita están por debajo de los USD 1500.  

Qué ES la Base de la Pirámide

 

En Argentina, el desarrollo de negocios en la base de la pirámide es incipiente. Hay algunas experiencias exitosas, en programas para proveedores y microemprendimientos.
... Apuntan a cubrir las necesidades de los sectores más postergados. El Cronista -2012-
más info

    

Opiniones de Archivo:
Dignidad de la Base de la Pirámide, C. Tiscornia
Base de la Pirámide en A.L y el Caribe, BID 
Microcréditos, microfinanzas, R.Mizrahi 
Perspectiva académica, Guillermo D'Andrea 
La atracción de ... Mariela Govea, Clarín, 2005

Opiniones que abren Debate
 BdP¿oportunidad o salvavidas de plomo? G. Gennuso
 Pobreza no solo social y económica - J. Paniagua Pérez

 
  • Innovaciones inclusivas, nueva publicación
    - - -

  • Investigación: Cómo se entretiene
    la BdP - CIMEL-IAE
     

   Taller Negocios Base Pirámide en
   la Cámara Argentina de Comercio

   - - -
  
1er. Laboratorio en Argentina IESC, 2005

A nuestro entender
El desafío está en diseñar un sistema de desarrollo que ponga a las
personas en el centro de la escena.
No se puede trabajar para los pobres sino
con los pobres.
Esta es la referencia de la “economía humana” donde cada individuo es considerado
sujeto de derecho,
y donde las
soluciones a la pobreza son consensuadas dando voz a las poblaciones vulnerables involucradas.

Aclaraciones preliminares
1. El contenido siguiente, excluye la promoción comercial de los productos y servicios de la fuentes citadas. El enfoque de sus referencias, está alineado al exclusivo aporte instrumental de sus herramientas y a la posibilidad de inspirar nuevas opciones y adaptaciones en contextos eventuales (regionales y locales).
2. Esta sección contiene copias textuales de las fuentes de origen. Podemos no estar de acuerdo con todos los conceptos vertidos. En todos los casos estamos dispuestos a compartir las diferencias de interpretación u opiniones, que se nos hagan llegar a través de nuestro mail de  contacto

 
 

 Qué es la Base de la Pirámide ...  Qué significa hacer negocios con ella

El término "Base de la Pirámide" o "BOP" en inglés, fue acuñado por el economista hindú, C.K Prahalad, en su libro "La Fortuna en la Base de la Pirámide"(Ediciones Granica). Se refiere a las personas con ingresos por debajo de la línea de pobreza que necesitan servicios y productos básicos tales como medicamentos, agua, alimentos, energía, transporte y crédito. Hoy, si acceden a éstos, pagan mucho más que “los ricos”.
El término ahora se potencia a la luz de la necesidad de encontrar nuevos modelos que integren a quienes el estado y las empresas fueron dejando en el camino. Si el asistencialismo no funciona, si los Objetivos del Milenio (reducir la pobreza a la mitad para el 2015) no se van a cumplir, y los gobiernos llegan tarde cuando no roban, veamos qué puede hacer la empresa para incluir a miles de millones de personas que siguen quedando afuera del sistema. No sólo se trata de venderles cosas tan simples como alimentos, pañales o telefonía a precios justos, si no de asociarlos en la producción y la comercialización. Los casos más reconocidos son el de GrameenPhone en Bangladesh o el programa Patrimonio Hoy de Cemex en Méjico en donde se llegó con un producto de menor precio a millones de consumidores asociando a mujeres microempresarias.
Margarita Carlés - Revista Negra(1)

Es la designación socioeconómica para los 4.000 millones de personas que viven primariamente en los países en desarrollo y cuyos ingresos anuales per cápita están por debajo de los USD 1500 ...
"El crecimiento de la brecha entre pobres y ricos, y las necesidades insatisfechas de aquellos que se hallan en la base de la pirámide de ingresos, presentan oportunidades para el crecimiento empresarial futuro y para el desarrollo social. La realización de una forma capitalista caracterizada por el diálogo abierto (el de dos caminos) y por la colaboración con los stakeholders que previamente fueron ignorados (ambientalistas radicales, habitantes de villas miserias, pobreza rural en los países en desarrollo, etc.), pueden ayudar a la apertura de caminos de crecimiento en mercados no desarrollados o no atendidos hasta el presente. La visión de sustentabilidad, podría hacer que las empresas analicen sus estrategias a través de una nueva lente, la de un capitalismo que propicie la inclusión de los sectores más postergados de la población. Las compañías con habilidades y tenacidad para competir en la base de la pirámide económica tendrán, como potenciales recompensas, crecimiento, ganancias e incalculables contribuciones a la humanidad. Porque sus inversiones, de hecho, pueden sacar a miles de millones de personas de la pobreza y la desesperación, evitar la descomposición social, el caos político y el colapso ambiental, que se profundizarán si la brecha entre países ricos y pobres sigue ampliándose. 
El éxito en la base de la pirámide de ingresos requiere de las empresas pensar creativamente. El mayor cambio debe provenir de las actitudes y prácticas de los ejecutivos. A menos que los CEO y líderes de negocios “confronten” sus propios preconceptos, las compañías no pensarán en los mercados de la base de la pirámide. 
- La base de la pirámide ofrece oportunidades para la creación de valor para todas las partes, para el desarrollo sustentable y para el desarrollo humano. Estos mercados requieren gestionar desafíos substanciales en infraestructura técnica y económica, educación, recursos financieros y diferencias culturales. Las iniciativas dirigidas a la base de la pirámide requerirán una reconcepción importante de la proposición actual de valor para el negocio y un profundo entendimiento de las necesidades locales y de los paradigmas del desarrollo humano. Es que las estrategias para la base de la pirámide están focalizadas en soluciones “win-win” que abren nuevas oportunidades para la creación de valor para los negocios y expande el horizonte de desarrollo de la pobreza proveyendo bienes y servicios cultural y ecológicamente adecuados." 
Esta iniciativa del Instituto de Estudios para la Sustentabilidad Corporativa, tiene un amplio desarrollo en: antecedentes; actividades del Laboratorio de la Base de la Pirámide y datos sobre su primera actividad en septiembre de 2005. 
Fuente: IESC
www.instituto.ws


Innovaciones Inclusivas en la Base de la Pirámide

El BoP Innovation Center presentó su última publicación basada en las opiniones recogidas del programa 'Tres Proyectos Pilotos para la innovación en la Base de la pirámide (Pro-Poor Innovation). El informe se basa en las experiencias recogidas en la creación de productos y servicios innovadores en la Base de la Pirámide (BoP en inglés).

La Base de la Pirámide representa cuatro mil millones de personas con un ingreso por debajo de USD 4 dólares por día. La mayoría de ellos carecen de acceso adecuado a las necesidades básicas inmediatas, como alimentos, agua, refugio y ropa.

El informe “Bop Insights. Inclusive marketing research” se basa en los proyectos piloto desarrollados en el período 2010-2013 implementados en Kenia, Vietnam, Etiopía, Ruanda y Bangladesh. Las experiencias ilustradas en esta publicación buscan ayudar al sector privado y público a desarrollas innovaciones inclusivas que contribuyan a la mejora del bienestar de las personas en la base de la pirámide social.

La publicación indaga sobre experiencias de mercado que impulsan innovaciones favorables a los pobres. Introduce información clave para entender al sector de la población registrado en la base de la pirámide con el objetivo de asegurar el desarrollo exitoso de "Innovaciones inclusivas'.

El objetivo es identificar, entender, evaluar y comprometer a estas personas en la co-creación de innovaciones inclusivas que generen impacto en un contexto socio-económico y ecológicamente sostenible. Este impacto podría representar la generación de ingresos, el empleo o la mejora del acceso a las necesidades básicas, el objetivo es en última instancia mejorar el bienestar de este sector social.

Permite a las empresas acceder a nuevos mercados y crear oportunidades de negocio con la base de la pirámide. Introduce al Marketing de las aspiraciones y opciones de consumo de este sector.

Se basa en el concepto de necesidades insatisfechas y propone iniciativas para innovar utilizando métodos no lineales de mercado, como las campañas virales en los teléfonos móviles, juegos educativos y fórmulas de franquicia. Introduce opciones de financiamiento allí donde el microcrédito no alcanza. Los bienes de capital pueden generar oportunidades de negocio si se logra una transición desde la provisión de productos a los servicios.

http://comunicarseweb.com.ar/download.php?tipo=acrobat&view=1&dato=1359989044_Bop_insights_-_inclusive_marketing_research.pdf
Bop insights - inclusive marketing research.PDF

Fuente: ComunicaRSE 1.02.2013

 
Los llamados "negocios en la base de la pirámide" apuntan a cubrir las necesidades de los sectores más postergados.

El término fue acuñado por C.K. Prahalad, profesor de la Ross School of Business de la Universidad de Michigan, para designar a los más de 4.000 millones de personas que viven con menos de u$s 1.500 al año. Su colega Stuart Hall, aportó una visión de sustentabilidad ambiental, al poner en evidencia cómo, en las próximas décadas, las presiones ambientales forzarán un cambio en la matriz energética y las formas de producción y consumo.

En la Argentina, el desarrollo de negocios en la base de la pirámide es incipiente. Pero hay algunas experiencias exitosas, como el programa de desarrollo de proveedores a partir de microemprendimientos de Transportadora de Gas del Norte, o la cocreación de muebles encastrables económicos de Masisa, junto a consumidores de bajos recursos. Los ejemplos son mencionados por Miguel Angel Gardetti, del Instituto de Estudios para la Sustentabilidad Corporativa (IESC), en su libro "Hacia la Co-creación de valor y desarrollo".
Los negocios BoP (Base of Pyramid) requieren un trabajo conjunto entre grupos comunitarios, ONGs, empresas, universidades y el sector público. "Muchas veces, las acciones promovidas son puramente asistencialistas", dice Gardetti, y este es uno de los obstáculos para la creación de valor.
"La base de la pirámide no sólo ofrece volumen, sino que hoy es una de las principales fuentes de innovación", dice Patricio Guitart, director de la consultora Tantum Argentina. "Las empresas innovan por necesidad y esto las lleva a crear desde sistemas de microcréditos en casas de electrodomésticos, hasta productos y servicios adaptados a mercados de menores ingresos, sin perder el valor de la marca", destaca. Sin ir más lejos, la cámara de Supermercados Chinos acaba de lanzar su tarjeta de crédito para sus clientes, bancarizados o no, en 1.600 comercios de todo el país.

Los microcréditos son uno de los negocios BoP pioneros. El sistema fue creado por el economista bengalí premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus. La fundación Impulsar es una de las ONG que otorga microcréditos para emprendimientos productivos en la Argentina. Creada en 1999, tiene siete oficinas regionales y lleva financiados más de 1.000 proyectos. Con esta ayuda, Marcela Mayol, de Misiones, pudo crear su peluquería Darling y emplear a una persona. Claudio Benjamín López, de Tartagal, Salta (foto), consiguió una beca para estudiar la carrera de chef y luego montar, con un crédito de $ 7.000, una escuela de cocina que hoy tiene 400 alumnos y en su división de Catering provee servicios para fiestas y eventos sociales y corporativos en toda la provincia.

Fuente: Cronista.com 24-05-12

     

¿Cómo se entretiene la base de la pirámide?, investigación de CIMEL - IAE  /  extractos en itálica

Comprender cuáles son las motivaciones, actitudes, aspiraciones y conductas de este estrato social en relación con el entretenimiento y la diversión fue el objetivo del primer proyecto del CIMEL, Centro de Investigaciones para la Industria de Medios y Entretenimiento en Latinoamérica, del IAE.

... “Cuando uno se va desplazando hacia abajo en la pirámide socioeconómica, observa un quiebre entre los individuos de alto poder adquisitivo y la población con menos recursos, que cubre gran parte del centro y de la base de la pirámide. Por eso, uno de los fines de este proyecto también es favorecer la integración vertical de la sociedad”.


Sobre: Diferencias y Similitudes - entre los resultados más significativos de este estudio "Los consumidores de base de la pirámide interpretan y viven el entretenimiento en forma marcadamente distinta en Buenos Aires que en San Pablo.
... "En la Argentina, a medida que la gente de clase media baja envejece, pierde los sueños en cuanto a entretenimiento" ... los jóvenes de la base de la pirámide se encuentran cerca de sus pares de mayor poder adquisitivo en sus hábitos y aspiraciones de entretenimiento. Las diferencias se profundizan radicalmente en los adultos.
... Hombres y mujeres difieren en su apreciación por el entretenimiento y en su relación con la tecnología.

El CIMEL fue fundado por el IAE, de Walt Disney Company Latin America, Nokia y Movistar + Telefónica de Argentina con el objetivo de detectar, promover y generar conocimiento respecto de la industria de medios y entretenimiento en la región

Fuente: IAE - documento completo http://www.iae.edu.ar/antiguos/Documents/IAE12_Pag20.pdf 

     

  Opiniones de Archivo

    Dignidad en la Base de la Pirámide, Christian Tiscornia Biaus*
   
En la era de la revolución tecnológica y la globalización, el mundo sigue padeciendo males que parecieran no tener solución. La pobreza, la desigualdad, y la exclusión social se abren paso violentamente en todos los rincones del planeta.
Nuestra “aldea global” alberga hoy en día a más de 1.300 millones de personas que viven en la indigencia, y a otros 3.000 millones de personas que tienen que subsistir con menos de 2 dólares diarios.
Necesidades básicas como el agua potable, instalaciones sanitarias, acceso al gas y electricidad son lujos inalcanzables para más del 70% de la población mundial. En los ámbitos académicos se denomina a esta inmensa mayoría de seres humanos como “la base de la pirámide económica” (BDP).

Sólo en Argentina, y conforme las últimas cifras dadas a conocer por el INDEC, el 33% de la población está bajo la línea de pobreza y el 12% vive en la indigencia. Consecuencia directa de esta realidad, entre analfabetos formales y funcionales, el 14% de la población argentina hoy no lee ni escribe. La tasa de desempleo es también alarmante, la cifra asciende al 12%, es decir más de 4 millones de personas están sin posibilidad alguna de superar una situación de exclusión extrema.
Si estos son los cimientos sobre los cuales estamos construyendo nuestro futuro, esta claro que no avanzamos hacia un mundo más justo, pacífico y humanizado.

Los interrogantes que se plantean al conocer esta escalofriante realidad son varios. ¿Cuáles son las causas de esta situación? ¿Cuáles son las políticas nacionales e internacionales que están dando batalla a este mal? ¿Cuál es el rol individual de cada ciudadano frente a semejante realidad? ¿Cuál es la responsabilidad de las empresas privadas frente al incremento de la pobreza? ¿Es el Estado el único responsable de solucionar la pobreza? ¿Desde dónde deben surgir nuevas propuestas para transformar la pirámide socio económica?
La magnitud del problema y la ineficacia de los estados nacionales en dar una respuesta concreta a la pobreza mundial dan cuenta de la necesidad imperiosa de nuevas políticas sociales y económicas orientadas por la ética y nutridas por las voces de los más necesitados. Es necesario un nuevo paradigma de desarrollo donde el crecimiento económico, la equidad y el desarrollo social sean sus pilares. Creemos que el camino hacia la superación de la pobreza es el de articulación y de trabajo colectivo entre los distintos sectores de la sociedad (estado-empresa-sociedad civil). Si entendemos la pobreza como un problema que nos afecta a todos, pues entonces la solución necesariamente debe provenir del actuar colectivo y coordinado de cada uno de los actores de la sociedad.

El rol de las empresas, emprendedores sociales y del estado para revertir la situación de pobreza en la base de la pirámide.
El término BDP es utilizado para identificar a nuevos modelos de negocios y emprendimientos innovadores que apuntan a los sectores mas vulnerables de la sociedad. Las empresas privadas pueden jugar un papel determinante en este proceso de desarrollo. Para esto, las iniciativas dirigidas a la base de la pirámide requerirán una reformulación importante por parte del mundo empresario y un entendimiento de las necesidades locales de cada comunidad, como así también del impacto que sus acciones generan en el medioambiente y de los paradigmas del desarrollo humano. ¿Acaso pueden las empresas ser ajenas a la problemática de la pobreza siendo actores determinantes en el desarrollo económico y social?
Nuevas estrategias para la base de la pirámide deben estar focalizadas en soluciones donde todos los involucrados salgan beneficiados. Las empresas deben incluir en su accionar una visión de sustentabilidad. El diálogo y la colaboración con actores previamente ignorados como emprendedores sociales, organizaciones ambientalistas o poblaciones vulnerables ayudarán a desarrollar nuevos mercados y necesidades no tenidas en cuenta en el pasado. La inclusión de los sectores más postergados en las estrategias empresariales es fundamental para comprender necesidades ignoradas previamente, para incorporar propuestas innovadoras, y para combatir la pobreza y la exclusión social desde la generación de trabajo genuino y el desarrollo de nuevos bienes y servicios.

Los emprendimientos en la BDP no implican caridad. Tampoco asistencialismo.
Para las empresas debe significar un buen negocio y una transferencia de recursos hacia las poblaciones más vulnerables que redunde en beneficios recíprocos. En este sentido, el trabajo de la empresa Amanco en Guatemala resulta un ejemplo esclarecedor. La empresa desarrolló un sistema de riego por goteo especialmente adaptado a las necesidades de pequeños agricultores. Mediante este sistema se logro un aumento en la superficie de cultivo utilizando la misma cantidad de agua, un aumento en la productividad de los campesinos mediante el cultivo de productos no tradicionales y la implantación de mejores prácticas de conservación de los recursos de agua y suelo. Mediante alianzas con ONGs y organizaciones de crédito se logró el financiamiento a los productores. El acceso a nuevos mercados implicó un excelente negocio para la empresa.
El BDP no se trata de proveer los mismos productos y servicios desarrollados para la parte superior de la pirámide económica y simplemente intentar venderlos a los pobres. Este nuevo enfoque debe buscar la creación de fuentes de empleo que dignifiquen al individuo, y el desarrollo de nuevos productos o servicios adaptados a las necesidades reales de las poblaciones más vulnerables, a un precio accesible y teniendo en cuenta el impacto negativo que puede causar al medioambiente. Hay que transformar el paradigma de desarrollo (especialmente el paradigma ciudadano-consumidor) generando de forma simultánea valor social, económico y ambiental. No podemos seguir esparciendo las consecuencias negativas del consumismo y la degradación ambiental al resto del planeta. La generación de valor social, económico y ambiental tendrá que estar en el ADN de las empresas del nuevo milenio.
En este proceso de cambio, el papel del emprendedor social es crucial. La combinación de compromiso y experiencia les otorga a los emprendedores sociales un conocimiento profundo de las difíciles realidades que viven las poblaciones más vulnerables.
Sobre esta base, logran desarrollar programas innovadores y exitosos para combatir los diversos aspectos de la pobreza. Estos proyectos no logran generalmente un gran impacto cuantitativo (si sólo los medimos en relación a la cantidad de beneficiarios), pero resultan experiencias fundamentales para comprender la problemática social, para demostrar la posibilidad de éxito de nuevos modelos de desarrollo y servir como pilares de políticas públicas.
El trabajo de electrificación rural solar que el emprendedor social Fabio Rosa ha implementado en Brasil es un buen ejemplo de un modelo sustentable de desarrollo. Mediante un innovador sistema de alquiler de equipos solares (con una cuota mensual de U$S 10 equivalente al importe que los usuarios gastan en fuentes de energía no renovables) Fabio logra no sólo dar luz a familias rurales, sino también mejorar las condiciones de vida, de salud y de desarrollo económico. En 1996, la provincia de San Pablo puso en marcha un proyecto de U$S 240 millones basado en la réplica del mismo enfoque y proveyendo de electricidad a un millón de personas.
Por último, es el Estado quien tiene la posibilidad de otorgar dimensión nacional a las experiencias positivas de emprendedores sociales en combinación con el sector privado. No puede haber progreso social verdadero sin un Estado que estimule la articulación sectorial y que ayude a transformar las experiencias exitosas de emprendedores sociales y ONGs en políticas públicas concretas. Es necesario generar el marco legal que refleje las necesidades de los más necesitados y que promueva la equidad y la articulación entre el sector privado y sociedad civil. Generalmente, las organizaciones sociales logran alcanzar experiencias exitosas pero aisladas, sin impacto cuantitativo. Este es el rol del estado. Articular con
organizaciones sociales y dar proyección nacional a estas iniciativas positivas.

Peligros & desafíos de la BDP
Hay autores como C.K. Prahalad que proponen considerar a las personas que viven en la base de la pirámide económica como “potenciales consumidores”, y a partir de allí, el camino hacia la erradicación de la pobreza será posible. Según Prahalad, los pobres representan un mercado latente para bienes y servicios. La pregunta es ¿Sólo es necesario que la gente consuma para superar la pobreza? ¿Hay que considerar a la gente que vive en la pobreza sólo como un “mercado potencial”? ¿Cómo una mera posibilidad de negocios?
Resulta peligroso pretender trasladar a los 4 billones de personas que conforman la base de la pirámide económica social un sistema de consumo que evidentemente ha fracasado en el mundo (o por lo menos, para la inmensa mayoría). Imaginemos solo a la población china consumiendo de la forma que lo hace la sociedad norteamericana. Según las propias palabras del presidente de las Naciones Unidas, Sr. Kofi Annan, si los países del mundo comenzaran a
consumir como lo hacen los países desarrollados de Europa y USA, hoy en día, se necesitarían 3 planetas tierra para enfrentar tal demanda.
La base de la pirámide no solo refleja la necesidad de nuevas alternativas para las poblaciones más empobrecidas del planeta, sino la necesidad imperiosa de modificar los hábitos de consumo y producción de los países supuestamente desarrollados.
Otro gran desafío de las iniciativas en la base de la pirámide es el cuidado del Medio Ambiente. Pensar en 5 billones de personas requiere de soluciones que no se pueden basar en los mismos patrones de consumo y recursos que se utilizan en los países desarrollados.
Pensar en el consumo de agua vasta para comprender esto, en los Estados Unidos se consumen 1932 metros cúbicos de agua por año, en China 491, imaginemos a un billón de ciudadanos chinos consumiendo anualmente esa cantidad de agua. Simplemente imposible, no existe esa cantidad de agua en el mundo. Las soluciones propuestas deben implicar una transferencia de recursos hacia los más pobres, deben ser sustentables y ecológicamente amigables. Sino, y al decir de Gustavo Gennuso, presidente de la fundación Gente Nueva, la teoría de la BDP corre el peligro de convertirse en un caballo de Troya que lleva implícita cuestiones nocivas revestidas de bondad.

Conclusión
El éxito en la base de la pirámide requiere transformar la lógica dominante entre empresa, ONG y estado. Los grandes problemas no se resuelven con grandes soluciones ni provienen mágicamente de un solo sector, sino con muchas soluciones pequeñas, articuladas y mediante el aporte individual y colectivo de todos los actores de la sociedad.
Las empresas deberán “correrse” del la generación de valor económico a costas del individuo y el medioambiente. Los emprendedores sociales deberán trasladar su conocimiento y replicar sus experiencias a mayor escala generando alianzas con el sector privado y el público. Para esto debemos aprender a colaborar y superar prejuicios creando escenarios de beneficio mutuo donde la lucha contra la pobreza sea un esfuerzo mancomunado y una responsabilidad de todos.
Necesitamos un sistema de desarrollo que ponga a los individuos en el centro de la escena. No se puede trabajar para los pobres sino con los pobres. Por eso hablamos de una “economía humana” donde cada individuo es considerado como sujeto de derecho, y donde las soluciones a la pobreza son consensuadas dando vos a las mismas poblaciones vulnerables.
La pobreza se multiplica a cada instante y el monstruo se fortalece con nuestra indiferencia y con enfrentamientos que solo logran mayor división. Trazar puentes de cooperación entre los distintos actores no es un desafío, a esta altura, es una necesidad imperiosa.
* el autor es Director de RRII y Desarrollo, Amartya   Fuente: GuíaSenior.com, octubre 2006


¿Está Usted haciendo Negocios con la Base de la Pirámide?

..."Queremos hacer negocios con los que no tienen nada". Suena feo. "Luchar contra la pobreza: una oportunidad de negocio"... Son títulos de seminarios y de notas recientes y no suenan bien. Hacen referencia a un mercado, inexplorado, de 4000 millones de personas que viven con menos de dos dólares por día.

... Hacer negocios con “la base” también significa simplemente comprarle a quien está excluido de la cadena. El universo es amplio: son pequeños productores, cooperativas, y centenares de micro y pequeñas empresas limitados por la falta de crédito, por las comunicaciones y la distancia geográfica. Claro que mientras los gerentes de compras en las grandes multinacionales sigan con algunos vicios esto parece imposible, pero eso se solucionará rápidamente el día que contemos con compromisos firmes, quizás revolucionarios, por parte de los accionistas.

La propuesta es ganar plata pero siguiendo los lineamientos de la Responsabilidad Social Empresaria o RSE. Esto es moda para algunos y para otros es una ola que arrasa, que llega para quedarse y para cambiar algunas creencias de base. La RSE invita a pensar a la empresa y a los negocios con el objetivo de, por lo menos, no hacer daño en el camino. Una empresa debe ser rentable y generar valor para el accionista, eso no se discute. “La empresa sigue siendo la institución generadora de riqueza por excelencia”, afirman los defensores del capitalismo, sin embargo tantas destruyen riqueza natural, especialmente las que extraen o usan recursos sin pagar el verdadero valor de los mismos. Otras directamente nos destruyen a nosotros mismos. Otras, al contrario, generan mucho más valor que el que refleja su acción o que el percibido por la sociedad. Por solidaridad o por negocio, no importa cuál, es mejor optar por menores rentabilidades de corto plazo para dar lugar primero al bienestar de nuestros empleados, nuestro planeta, proveedores y clientes - los stakeholders. Maximizar el bienestar es negocio también. A nivel macro ya hay economistas en Inglaterra trabajando sobre el Gross International Happiness Index (http://www.grossinternationalhappiness.org) para dejar atrás las mediciones del producto bruto que sobrevalorizan lo producido y comercializado por sobre el bienestar generado en la población.

Los duros de la RSE dicen que para asegurar la rentabilidad de largo plazo, la única opción es escuchar y a encuestar ya a todos los stakeholders o grupos de interés y readecuar la gestión y la estrategia de la compañía. Si la sociedad pudiera votar acerca de mi empresa, ¿votaría para que se quede o para que se vaya? (Una tabacalera extranjera en Argentina afirma que salió a preguntar eso y que la sociedad votó por que se quedara..). Y, ya que estamos, ¿las encuestadoras son socialmente responsables? ¿Y los medios? Convengamos que a mayor poder/masividad mayor responsabilidad, ¿o no?¿Y las ONG? ¿Y los organismos gubernamentales? La RSE debe aplicarse para todos por igual.

Un ex empresario exitoso devenido observador, analiza la RSE y concluye “si yo fuera empresario en el 2006, vendo todo y me voy” haciendo alusión a todas las expectativas y responsabilidades que recaen ahora sobre los empresarios. Las políticas de años que delegaron en las manos invisibles de los empresarios el poder y la capacidad para cubrir todas las necesidades materiales y espirituales de toda la sociedad, fracasaron. Los empresarios no pudieron antes y solos nunca podrán reparar todo el daño ni proveer todos los productos y servicios que hoy no brindan ni el estado ni la empresa ni las ONG. La solución, parecería estar en derribar las fronteras que nos dividen, mentales, raciales e ideológicas. Se puede empezar por estado/empresa/sociedad y unir a los tres sectores para trabajar juntos y por sobre todo y ante todo, para garantizarnos un estado firme y limpio al servicio del ciudadano que regule y garantice las reglas de juego.

La RSE sugiere que empecemos por aplicar alguna de las herramientas de auto diagnóstico y de gestión que circulan gratis de la mano de organizaciones como The Global Reporting Initiative (www.gri.org), el Instituto Ethos de Brasil junto al IARSE de Argentina (www.iarse.org), o Business in the Community junto a Amartya (www.amartya-ar.net). “La responsabilidad social es primero individual”, opina Rodrigo Gómez Iza de Amartya , es de cada uno, así que las primeras preguntas son a nosotros mismos como consumidores, como empleado de call center o accionista mayoritario. La RSE arrancará, dicen, cuando surja de las exigencias de los consumidores. Ya es una barrera para-arancelaria para los exportadores, dado que a muchos productores ya se les empieza a exigir pruebas de que no incurrieron en trabajo infantil o indecente. Recientemente la diseñadora de modas Graciela Naúm no sólo perdió a su clienta de oro, Máxima Zorreguieta, si no que vio su nombre y su trayectoria diezmadas por ser parte de una cadena productiva involucrada, desde siempre, en el trabajo indecente e informal.

Para embarcarse en una gestión socialmente responsable, ya hay estándares y procesos, una futura norma ISO, libros, expertos, indicadores, catédras, consultoras, también hay genios e improvisados, como en todas las nuevas tendencias.

Hay precursores e inspirados que vale la pena escuchar y leer. Stephan Schimdheiny, es uno y su libro “Walking the Talk” ilustra varios casos exitosos de negocios que buscan rentabilidades y bienestar a la vez. Este suizo con empresas en Latinoamérica (Amanco y Masisa, entre otras), y fundador del Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible, hace lo que predica o “he walks his talk” y así donó sus acciones al Viva Trust (valor de activo total superior a los U$S 2000 millones). Hoy este fideicomiso financia varias ONGs, como Fundes y Avina, y apoya acciones e investigaciones orientadas a promover el Desarrollo Sustentable.

Ganar plata es deseable y está bien y venderle a los pobres, ahora también. Qué alivio. Comencemos entonces a incluir y participar en los negocios y en las ganancias al restante ochenta por ciento de la población mundial. ¿No es tan fácil? La pobreza es estupidez. Sobra creatividad y sobran recursos para resolverla. Hay para todos. Lo que no sobra es tiempo. La pobreza es una tragedia. Y eso es hoy.
Fuente: (1) Margarita Carlés - Revista Negra, 23/06/2006.
acceso online a la nota completa, desde aquí

 

   Para transformar la Base de la Pirámide Social: Microcréditos, Microfinanzas y algo más
   Roberto Sansón Mizrahi, Opinión Sur

El impacto de la pobreza y la exclusión en los países del hemisferio sur es demoledor y no es social, económica, política o éticamente admisible. Es uno de los mayores despropósitos de la época contemporánea, quizás tan sólo comparable con la irresponsable destrucción del medio ambiente. La frustración es aún mayor cuando sabemos que la situación puede revertirse. Está al alcance de la comunidad internacional y de nuestros países abatir la pobreza y superar la exclusión. No se trata de un fenómeno natural o de circunstancias incontrolables sino que es el resultado de una desacertada y perversa combinación de intereses y decisiones. Así ocurrió con la esclavitud, promovida, aceptada, tolerada durante varios siglos y sólo abatida con muchísimo esfuerzo y sufrimiento.
- La pobreza (con su expresión más dura que es la indigencia) entraña una flagrante violación de los derechos humanos. Implica segregación, inseguridad, altísimos costos económicos y sociales y un campo fértil para gravosas aventuras políticas. Encarar o no este crucial desafío marcará el curso ulterior de nuestra trayectoria como países. Para abatirla y lograr un desarrollo justo y vigoroso es necesario accionar en varios niveles ya que el desafío es complejo y se expresa en múltiples dimensiones.
- Por un lado es imprescindible desplegar acciones que vayan directamente en apoyo a la base de nuestra pirámide social de forma de movilizar esa capacidad y talento local. Un lugar relevante en esta acción directa es ocupado por los programas de microcrédito, las microfinanzas y la provisión de asistencia técnica y empresarial de excelencia.
- Junto a ello se requiere una fuerte inversión en infraestructura social (educación, salud, vivienda y seguridad) y en infraestructura productiva (energía, comunicaciones, caminos, transporte, riego, entre otras), así como una prudente política monetaria y una equitativa y no regresiva política fiscal. Esto es, necesitamos alinear la política macroeconómica con los intereses de la población de bajos ingresos.
- Un aspecto crítico aunque pocas veces encarado al apoyar a micro y pequeños productores es mejorar su articulación con los demás actores del sistema económico. Para ello importa, entre otras cuestiones, canalizar inversiones y conocimiento a través de pequeñas y medianas empresas locomotoras, así como obtener el activo respaldo de empresas líderes de cadenas productivas.
- Pero también se requerirá de algo más que los esfuerzos económico-productivos: deberemos revisar y posiblemente transformar nuestras actitudes respecto a quienes nos acompañan en este mundo, al medio ambiente que dejamos para nuestros hijos y nietos, al consumo compulsivo que nos es inducido, a educar a nuestros niños y jóvenes para que crezcan como ciudadanos, a un mayor involucramiento de cada uno con la cosa pública. Lo que se persigue con un desarrollo justo y vigoroso no es agigantar los problemas presentes reproduciéndolos dentro del esfuerzo de movilizar la base de la pirámide social, sino de aprovechar la tremenda energía que puede liberarse para generar un punto de inflexión hacia un futuro más promisorio. Es una oportunidad para corregir trayectorias y retomar la búsqueda de sentido y significación.

(i) Del microcrédito a las microfinanzas
En las últimas dos décadas los programas de microcrédito se han multiplicado, si bien en algunos países más que en otros. El desafío que nos toca hoy encarar es cómo llevar el microcrédito a un mayor nivel de efectividad asegurando al mismo tiempo una más amplia cobertura. Esto es obtener simultáneamente masividad y excelencia..
- La cobertura del microcrédito debe superar el nivel de los proyectos pilotos y pasar de lo demostrativo a una atención que alcance a todo el universo de microproductores. La extensión de cobertura no implica homogenización de enfoques y metodologías porque la diversidad y el aprendizaje de mejores formas de actuación es un imperativo aún vigente. La masividad no debe asfixiar la excelencia sino promoverla.
- Esto impone exigencias tanto a nivel de promover soluciones efectivas cuanto en lograr una escala considerable de operación. Será necesario (i) articular el microcrédito con otras acciones que mejoren el contexto en que se desenvuelven micro y pequeños productores y (ii) desarrollar entidades financieras proveedoras del microcrédito que sean efectivas y sustentables.
- Es un doble pasaje: del microcrédito a las microfinanzas y de programas asistenciales hacia un contexto sistémico que favorezca el pleno desarrollo de la base del aparato productivo.
- El pasaje de microcrédito hacia las microfinanzas viene con diferencias importantes en cuanto a modalidades y alcances. Pero el cambio más importante es cuando los proveedores de microcrédito se transforman en instituciones financieras reguladas con capacidad para captar ahorro del público. Allí se potencia la capacidad de crecer porque esos depósitos del pequeño ahorrista terminan siendo la principal fuente de financiamiento de los microcréditos[1].
- Las entidades microfinancieras complementan el microcrédito con otros servicios demandados por los microemprendedores, como ser, cuentas de ahorro, seguros, sistema de cobros, entre varios otros. Al incluir más productos asociados al microcrédito la operación se torna más rentable. La prestación de los servicios adicionales puede ser gerenciada directamente por la entidad de microfinanzas o puede ser derivada hacia otras entidades complementarias.
- La regulación de entidades proveedoras de microcrédito entraña costos, beneficios y riesgos[2]. Los costos de la regulación vienen por el lado de las exigencias de políticas, procedimientos, recaudos y controles que impone la autoridad monetaria (sea el Banco Central o la Superintendencia de Entidades Financieras). El principal beneficio surge de poder disponer de los depósitos de sus propios clientes, lo cual representa acceder a considerables recursos a bajo costo. Los riesgos vienen de diversos frentes: tanto por un eventual mal manejo de los recursos que perjudiquen a los pequeños ahorristas, como por verse los intermediarios financieros forzados a adoptar formas de trabajo que terminen limitando el acceso al crédito de los sectores más necesitados.
- Una forma de encarar esto es diferenciando programas de acuerdo a la diversidad que presenta el heterogéneo universo de la pequeña y micro producción. Hay segmentos con mayor dinamia y perspectivas que pueden ser atendidos por entidades crediticias reguladas, mientras que sectores con menor dinamismo -que necesitan encarar más profundas transformaciones- requerirán del apoyo de entidades no reguladas que dispongan de mayor flexibilidad para operar en ese medio. Es un grueso error considerar por igual a los muy diversos segmentos que conforman la población de bajos ingresos. Lo que se impone son tratamientos diferenciados, algo que entidades burocráticas no están en condiciones de realizar. De ahí la crítica importancia de desarrollar alianzas estratégicas entre intermediarios financieros y organizaciones de desarrollo que sí sean capaces de acompañar y asistir con conocimiento de excelencia a los pequeños y micro productores. El caso más dramático es el de los indigentes; ellos no pueden ser dejados atrás aún cuando requieran de un tratamiento especializado por parte de entidades familiarizadas con su situación y circunstancias. Será necesario contar con programas que, al tiempo que permitan acceder a mejores ingresos, trabajen una diversidad de aspectos culturales, educativos, psicológicos, de inseguridad y de necesidades extremas de alimentación y salud.

(ii) Microfinanzas y una mejor articulación de micros y pequeños productores con el resto del sistema económico.

Las microfinanzas ofrecen un importante apoyo a sectores rezagados, olvidados, excluidos. Y lo hacen de la mejor manera posible: motivando, reforzando la autoestima, a través de generar trabajo digno y dignificante. Con un enfoque sustentable tanto en lo que hace a procurar promover emprendimientos que puedan sostenerse y competir en los mercados, como en cuanto a generar entidades financieras y organizaciones de promoción autosostenibles.
- A corto plazo habrá siempre una tensión entre estas dos dimensiones de la sustentabilidad porque mientras más altas sean las comisiones, tasas de interés y primas de seguros que cobren las entidades de microfinanzas más se reforzará su viabilidad (siempre y cuando capitalicen y no transfieran hacia sus accionistas o acreedores esos resultados), aunque estarán afectando los ingresos de sus pequeños clientes[3]. Por otro lado, una estructura de ingresos que no les permita crecer y subsistir pondría en riesgo la permanencia de las entidades microfinancieras. La forma de encarar esta tensión va por el lado de trabajar mejores formas de gestionar las microfinanzas de modo de reducir los costos de operatorias convencionales. Existen modernas y probadas metodologías que aseguran una buena rentabilidad a las entidades de microfinanzas aplicando moderadas condiciones financieras a su clientela de pequeños y micro productores.
- Pero las microfinanzas no lograrán resolver por sí solas la pobreza y el desafío de movilizar productivamente a la base de la pirámide social. Se requiere de otros esfuerzos que complementen y potencialicen la acción de las microfinanzas.
- Un aspecto crítico es el de la canalización de inversiones y conocimiento a través de pequeñas y medianas empresas locomotoras, aquellas que en su crecimiento son capaces de arrastrar consigo a decenas o centenas de micro y pequeños productores. Son empresas ubicadas en promisorios sectores, clusters y redes económicas y que disponen de una gestión eficiente. Por ejemplo, si un microproductor es un vendedor ambulante de comidas al paso tendrá por cierto que trabajar esforzadamente el día entero para obtener su magro ingreso. Un esfuerzo equivalente pero vinculado con una empresa locomotora que estuviera inserta en una más promisoria cadena productiva generaría obviamente ingresos superiores. ¿Cómo acceder a ello? En alguna medida con alguna mayor dotación de capital pero, muy especialmente, con un mayor acceso a contactos, información y conocimientos relevantes que faciliten su relacionamiento con empresas insertas en mejores redes económicas y nichos de mercado: redes y mercados con potencial de crecimiento donde los pequeños y micro productores puedan encontrar espacios para poder desarrollar ventajas competitivas y obtener compensaciones justas por su esfuerzo.
- Para lograr esto se cuenta con una incipiente pero muy efectiva batería de nuevos instrumentos de promoción: entre otros, las desarrolladoras de negocios socialmente responsables, las redes de inversores ángeles y los fondos locales de apoyo a la inversión productiva. Su accionar es catalítico: cada una de esas entidades interviene desde su ámbito de trabajo en determinados nodos o puntos críticos del proceso de desarrollo, que se expresan como promisorias oportunidades. Las desarrolladoras identifican esas oportunidades y ayudan con conocimientos y asesoramiento a emprendedores locales para que puedan aprovecharlas. Los inversores ángeles acuden para acercarles capital, conocimiento y acceso a contactos relevantes. Los fondos de apoyo a la inversión productiva entran en escena cuando se encaran fases ulteriores de expansión o consolidación[4].

(iii) El involucramiento de empresas líderes de cadenas productivas
Las empresas que lideran redes o cadenas productivas tienen un rol preponderante en el esfuerzo de movilizar micro y pequeños productores, rol que no siempre es reconocido, alentado o apreciado. Y es que la forma como estructuran sus iniciativas, como toman sus decisiones, impactan muy directamente a otros actores “hacia atrás” (upstream) y “hacia delante” (downstream) de su entorno socioeconómico. Por un lado las decisiones de quienes lideran cadenas productivas impactan a sus proveedores directos y también a quienes los abastecen de materias primas y servicios y, por otro lado, inciden sobre distribuidores, consumidores finales y quienes compran sus productos para utilizarlos a su vez como insumos o equipamientos. En verdad su impacto se extiende sobre toda la comunidad en la que operan, incluyendo el sistema educativo y de ciencia y tecnología.
- En general las empresas líderes de cadenas productivas son concientes del efecto que su liderazgo produce en su ámbito de actuación pero pocas veces ese impacto es explícitamente integrado a la matriz de costos y beneficios de sus decisiones. Ocurre que cualquier decisión estratégica de una empresa que lidera una cadena productiva puede implementarse a través de más de una modalidad tecnológica u organizativa. Cada una de esas modalidades constituye una opción que, en términos de rentabilidad directa para la empresa cae dentro del rango genérico de lo aceptable (si así no lo fuera no constituiría una opción). Por tanto es muy probable que hubiera no una sino diversas razones y argumentaciones para escoger una opción por sobre las otras. Es muy posible que cada opción pudiera tener impactos bien diferenciados sobre los demás actores que conforman la cadena productiva y la comunidad donde las empresas operan. De ser así, sería socialmente recomendable que la empresa líder escogiese aquella opción que, sin afectar su propia viabilidad, maximizase el impacto positivo en su entorno. Esto exigiría considerar los efectos secundarios (y no sólo los primarios sobre ellas mismas) que las decisiones estratégicas de las empresas líderes provocan. Esto es lo que hemos venido llamando la responsabilidad mesoeconómicade [5] las empresas que lideran cadenas productivas. Para hacer efectiva esa responsabilidad es necesario tomar conciencia del crítico rol que cada empresa juega y tener la determinación de asumirla. Esto hace referencia no sólo a quienes conducen las empresas y sus propietarios, sino también a las escuelas de negocios y a otros actores que con su accionar van ayudando a orientar la responsabilidad social empresarial.

(iv) La alineación de las políticas macroeconómicas
Si realmente queremos abatir la pobreza y movilizar productivamente a la base de la pirámide social es imprescindible alinear las políticas macroeconómicas en la dirección de ese esfuerzo. Es que este desafío no puede reducirse a un capítulo altisonante pero desconectado de las más importantes políticas nacionales, como la política de gasto público, la política fiscal y la política monetaria. No tiene sentido definir esas políticas y su financiamiento para después pretender establecer por separado un espacio especializado de lucha contra la pobreza[6].
Por otra parte, la política macroeconómica de un país no se rige exclusivamente por el objetivo de abatir la pobreza ya que existe una diversidad de otros objetivos que son también de importancia nacional. Pero para ser consistentes y contundentes necesitamos hacer converger en la estrategia de construir un desarrollo justo y vigoroso a todos los instrumentos de política disponibles.
Es obvio que la política macroeconómica sobrecondiciona la trayectoria productiva del país. Sin embargo, no siempre se relaciona la situación de pobreza con la estructura específica que se ha adoptado para el gasto público y su financiamiento, ni tampoco con la política crediticia y monetaria. Cuando se decide la composición del gasto público y cuando se distribuye la carga fiscal entre contribuyentes, se están configurando dos de los principales parámetros en el esfuerzo de abatir la pobreza y promover un desarrollo justo y vigoroso. Suele ser el gasto público la principal fuente de financiamiento tanto de la infraestructura social como de la productiva, mientras que la estructura impositiva es uno de los mecanismos más sutiles de redistribución del ingreso[7]. De igual forma, la política monetaria –otro crucial mecanismo de redistribución de ingresos- afectará de manera decisiva el valor de la moneda, la capacidad adquisitiva de los salarios y la disponibilidad de crédito para financiar la actividad productiva de micro y pequeños emprendedores.
- En conclusión: para ser efectivos en la búsqueda de un desarrollo justo y vigoroso se impone no tan sólo considerar los instrumentos de acción directa a nivel de la base de la pirámide social y sumar el involucramiento tanto de empresas locomotoras como de las que lideran cadenas productivas, sino también alinear en la misma dirección todos los resortes disponibles dentro de la política macroeconómica.

(v) Algo más: cambios en nuestros propios valores y actitudes
Pero se requerirá de algo más que lo exclusivamente económico-productivo para que las transformaciones puedan producirse y logren sostenerse en el tiempo: será necesario transformar también nuestros valores y actitudes respecto a temas centrales para la convivencia y gobernabilidad democrática.
- Un aspecto fundamental es revisar nuestra actitud respecto a las otras personas con las que convivimos e interactuamos. Hoy los antagonismos esterilizan valiosas energías y enervan las buenas relaciones entre vecinos y compatriotas. Las tensiones normales que se dan habitualmente entre perspectivas e intereses diversos necesitan ser manejadas constructivamente para no deslizarse hacia permanentes confrontaciones que van minando el capital social de una región, país o localidad. Esto requiere de madurez, autocontrol, reflexión, saber o aprender a conciliar posiciones e intereses en pro de construir mejores soluciones para el conjunto. Pero, por sobre todo, implica respetar reglas de diálogo, de discusión y de resolución de conflictos.
- Es claro que se atentará contra este objetivo si en la localidad o el país primasen sistemas de corrupción organizada con impunidad casi asegurada. Esto mina la confianza y buena voluntad de las personas y establece códigos de conducta muy alejados del respeto y consideración por los demás. De ahí que no sea marginal sino absolutamente crítico y de primerísima prioridad enfrentar con la mayor determinación posible a la corrupción y a la impunidad que la posibilita y alienta.
- Otro aspecto central es el respeto por el medio ambiente, la herencia generacional que dejamos para nuestros hijos y nietos. Toca tomar urgentes decisiones en este campo. Cuanto más posterguemos medidas efectivas de preservar el medio ambiente mucho más costosos terminarán siendo los ajustes que nos tocará hacer en el futuro ya obligados por las circunstancias y los desastres naturales. El cuidado del medio ambiente está lejos de ser un lujo de sociedades desarrolladas sino que es un imperativo en los propios países del hemisferio sur, probablemente los más vulnerables y los que sufriremos las consecuencias más desvastadotas.
- El desarrollo de nuestros pueblos requiere de una buena base de recursos naturales y económicos pero también, muy especialmente, de poblaciones saludables (física y psicológicamente). Esto llama la atención sobre el crítico trabajo de educación y salud pública en sus concepciones más modernas y abarcativas. La formación de personalidades sólidas y balanceadas es un elemento esencial para desarrollar sociedades solidarias, capaces de cohesionarse alrededor de valores comunes e intereses convergentes, aceptando y beneficiándose de la diversidad.
- En ese esfuerzo ocupa un lugar preponderante la educación que seamos capaces de desarrollar para que nuestros niños y jóvenes crezcan como ciudadanos. No son pocos los desafíos que las nuevas generaciones deben enfrentar pero la mayor responsabilidad cae en los adultos que marcamos el rumbo y el ritmo de su crecimiento. Nos toca fortalecer la resiliencia de las nuevas generaciones y sacar fuerzas de nuestras propias flaquezas para ofrecerles contención afectiva, formación y oportunidades. Esta es una acción silenciosa y constante que encuentra en la familia, la escuela y el barrio los ámbitos primarios donde desarrollarse pero que también involucra al Estado, las empresas y las organizaciones civiles y religiosas.
- En medio de todo esto crece el consumismo compulsivo en el que estamos naufragando y que no nos acerca al bienestar sino más bien a otras peligrosas aguas. Con esa actitud olvidamos a los rezagados y a los más vulnerables y, sin reflexionar, contribuimos al agotamiento de recursos naturales y a la destrucción del medio ambiente. El consumismo erosiona el propio ser y reproduce nuestra alienación. Es un afán que nos es inducido y que nos llena de mediocres satisfactores que terminan siempre siendo insuficientes. La adquisición y consumo de bienes y servicios superfluos es una carrera inútil pérdida de antemano ya que no son bienes o entretenimientos los que taparán angustias, desconciertos y soledades. La procesión va por otro lado y son otras las actitudes y conductas necesarias para poder avanzar en significación y sentido. Hacen a reflexionar, a desacelerar para escoger nuevos rumbos con mayor conciencia de la importancia de esas elecciones, a acompañar mejor a niños y jóvenes, a erguirse por sobre el nihilismo, la superficialidad, la desorientación que acerca a graves adicciones. Se trata de valorizar el mundo de los afectos y cerrarle espacios a la corrupción, a los delitos y a las transgresiones que disgregan los lazos de comunidad y minan el crítico capital social.
- La felicidad que decimos perseguir no puede ser comprada. El consumismo exacerbado no es solución sino un agravante de nuestros problemas. Quizás debamos reorientar anhelos y afanes para acercarnos al bienestar no con más sino con mejores satisfactores, muchos de los cuales anidan en nuestra propia conciencia y en nuestros propios pensamientos.
- Cada uno de nosotros cuenta, por más intentos de reducirnos a una manada desorientada y fácil de manipular. Como a lo largo de toda la historia humana, también hoy nos toca encarar una profunda reflexión interior y un mayor involucramiento con la cosa pública. Porque se trata de mejorar y mejorarnos. O, para ser más claros, mejorar mientras nos mejoramos. Es que no cabe ignorar la cosa pública, mirarla de afuera como si pudiéramos ser tan sólo espectadores de algo que no nos afectará. Queramos o no, cambios profundos en la direccionalidad del conjunto nos impactan muy directamente, para bien o para mal, sea como individuos, familias, grupos de amigos, vecinos, países y aún como aldea global. De eso estamos hablando.
Vale reiterarlo: con la transformación de la base de la pirámide social no se trata de agigantar los problemas presentes reproduciéndolos a nivel de la ya de por sí sufrida población de bajos ingresos, sino de aprovechar la tremenda energía que puede liberarse con su movilización para generar un punto de inflexión hacia un futuro más promisorio. Es una oportunidad -que cae en el ámbito de nuestras decisiones- para corregir trayectorias y retomar la búsqueda de sentido y significación.

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[1] Un ejemplo es el Banco del Estado en Chile que tiene una cartera de más de 240.000 microcréditos. El 70% de esa cartera es financiado con depósitos provenientes del ahorro popular.
[2] Como muy bien se explicitó en el Taller Regional Aspectos Regulatorios de las Microfinanzas organizado por el Banco Central de la República Argentina y el PNUD, Buenos Aires, 18 de mayo 2007
[3] Es válido aunque controversial el argumento que en el presente los microemprendedores están en manos de la usura por lo que las condiciones financieras que ofrecen las entidades de microfinanzas constituye una mejora significativa. También vale la argumentación de las entidades microfinancieras acerca que sus costos de operación son mucho más elevados que los de la banca comercial regular: no es lo mismo administrar un portafolio pulverizado de muy pequeños microcréditos que otro conformado por tomadores de grandes préstamos. Sin embargo el desafío asumido por las entidades más consolidadas de microfinanzas es abatir costos a través de adoptar más modernas modalidades de operación y mejores técnicas de administración de su cartera, transfiriendo a sus clientes los ahorros así obtenidos como más favorables condiciones financieras.
[4] Esta trilogía de instrumentos de apoyo para empresas locomotoras es analizada en varios números de Opinión Sur.
[5] Siendo la mesoeconomía el área de la economía que se interesa por los clusters, las redes económicas y las tramas o cadenas productivas
[6] Un País para Todos, Roberto Sansón Mizrahi, Editorial Del Umbral, Colección Opinión Sur, junio 2006
[7] Ningún político se atrevería a proponer que sean los sectores de ingresos medios y bajos quienes carguen con el mayor peso relativo para financiar el desarrollo pero eso es exactamente lo que sucede en la mayoría de nuestros países donde predominan sistemas tributarios regresivos.

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Descubriendo la Base de la Pirámide, Guillermo D'Andrea

Los mercados emergentes concentran el 80% de la población mundial y representan un gran atractivo para las empresas. Sin embargo, satisfacer las necesidades de los segmentos populares es un gran desafío, que obliga a romper falsos mitos
Guillermo D'Andrea, Profesor, Director del departamento de Comercialización en el IAE-Universidad Austral

En los partidos de fútbol entre equipos de México es común ver publicidad de bolsas de cemento de Cemex al lado de las de gaseosas y otros productos de consumo masivo. Los vendedores de electrodomésticos de Casas Bahia son entrenados para evaluar la capacidad de pago de sus potenciales clientes de las zonas pobres del Noreste de Brasil observando aspectos tales como si las manos condicen con el tipo de tarea que manifiestan desarrollar. En Minka, a las afueras de Lima, se encuentran los puestos de una feria tradicional grande con un homecenter y locales de ropa y electrodomésticos a precios populares y un patio de comidas al mejor estilo de los centros comerciales, pero decididamente orientado a los segmentos populares. En México, Bimbo ofrece a precios bajos pan con una duración menor al habitual bajo la marca Pan de Ayer y en un circuito comercial secundario. En los escarpados suburbios de Caracas, Coca-Cola amplió su distribución a la vez que generó posibilidades de mejora económica a 30.000 'hogares productivos': amas de casa a quienes se proveyó de un refrigerador para poder vender productos desde su casa. Son solo algunos ejemplos de empresas que se han propuesto conquistar los vastos segmentos de la 'base de la pirámide', buscando vencer el mito de que "lo barato sale caro".
Pero para ello han debido resolver una cantidad de complejos desafíos, a la vez que superar una serie de mitos simplistas y argumentos falaces en cuanto a la capacidad real de ofrecer respuestas efectivas a los compradores de menores recursos que hagan que "lo bueno no tiene que resultar más caro".
En un entorno de fuerte competencia y acelerada evolución es cada vez más difícil mantener la diferenciación de los productos y encontrar nuevas oportunidades de crecimiento. Los mercados emergentes en los que vive el 80% de la población mundial se presentan como una atractiva alternativa para crecer, pero las propuestas generadas para mercados desarrollados encuentran una carrera limitada en estos mercados con una alta proporción de pobres. Es
imprescindible adaptar la oferta para poder atender a una población caracterizada por la escasez.
La escasez manifestada en el bajo poder adquisitivo de los consumidores es fruto de la variación de sus ingresos tanto en monto como en frecuencia, y también se refleja en variaciones en los niveles de equipamiento, desde la disponibilidad de automóvil a la de electrodomésticos básicos como heladeras, y su acceso a la energía, las comunicaciones y el agua corriente. La densidad de población es alta y los núcleos familiares son de 3, 4 ó 5 personas bajo un mismo techo. Esto combinado con la escasez de
equipamiento para conservar alimentos frescos o preparados, y el alto desempleo que lleva a trabajos eventuales con ingresos variables y no previsibles, refuerzan el hábito de comprar y cocinar diariamente, y la limitación en el vestuario el del lavado diario de la ropa. La compra entonces es diaria y hasta dos veces en el día, y de bajo importe, con especial énfasis en la frescura pues se consumirá casi inmediatamente. Para este tipo de necesidad la tienda de cercanía es la mejor opción, no solo por comodidad sino porque eventualmente permite redondear la compra si no alcanza el efectivo disponible, comprar en las cantidades estrictamente necesarias y conseguir la mejor alternativa de calidad de frescos que se puede pagar, junto con las marcas en los tamaños que mejor se ajustan a las necesidades particulares. Lo escaso es el dinero y no el tiempo, que por lo tanto se puede emplear en optimizar su rendimiento. Y en estos casos las propuestas que ahorran tiempo no resultan económicas, dado su mayor precio.
La visión sobre los consumidores emergentes se encuentra poblada con una serie de mitos, proveniente de una comprensión limitada de estos consumidores. Son muy numerosos, difíciles de comunicar por la falta de medios específicos, lo cual los torna muy caros en términos de costo por impacto publicitario. Quisieran pero no pueden pagar por los productos, prefieren las segundas marcas por ser más baratas. A pesar de todo pagan precios más altos, y significan un altísimo riesgo en el caso que se les otorgue crédito. Mitos como estos a su vez condicionan el desarrollo de estrategias que respondan efectivamente a sus necesidades específicas. El resultado paradójico es la limitación del acceso a productos y servicios muy valorados por parte de un grupo enorme de consumidores que los necesitan para satisfacer necesidades muchas veces básicas, y que al mismo tiempo constituyen un enorme mercado. Una oportunidad gigantesca pero signada por desafíos muy complejos, que un número creciente de empresas se halla abocada a resolver para brindar acceso a mejores productos y servicios. Otra forma de ejercer la responsabilidad social de las empresas, pero apelando a sus capacidades de innovar y crear productos accesibles a un mercado inmenso pero a la vez complejo de satisfacer: el de la 'base de la pirámide' socioeconómica del mundo.
Fuente: El Cronista - 25/01/2006
 

Base de la Pirámide en América Latina y el Caribe

El mercado de consumo en la Base de la Pirámide (BdP) - aproximadamente 350 millones de personas en la región de América Latina y el Caribe – aunque atractivo, representa un segmento de la población desabastecido, para el cual las compañías privadas podrían desarrollar nuevos productos y servicios.
Así como las economías desarrolladas constituyen una parte cada vez más reducida y saturada en la economía global, los cambios en los hábitos mundiales de consumo sin duda representarán oportunidades estratégicas significativas para las compañías privadas.
No se trata de proveer los mismos productos y servicios ya desarrollados para el tope de la pirámide a los más pobres, sino más bien de un nuevo enfoque de negocios que busca desarrollar nuevos productos o servicios adaptados a las necesidades de la Base de la Pirámide a un precio asequible.
Para emprender esta iniciativa, el FOMIN podría asociarse con asociaciones empresariales, corporaciones, ONG especializadas, agencias del sector público y universidades que estén involucradas y tengan una trayectoria de probada experiencia en el área de la Base de la Pirámide.
Fuente: web del BID (actualmente no está disponible online)

 

Información de A R C H I V O
 

   Primer Laboratorio de Aprendizaje en la Base de la Pirámide

 

Comentario online desde PNUD
septiembre 2005

Pautas Operativas bajo las cuales se desarrolló el Laboratorio de Aprendizaje en la Base de la Pirámide.  La finalidad de las pautas operativas era la de crear un ámbito de trabajo diferente y fomentar la “destrucción creativa” (esto es “destruir” las capacidades existentes para “crear” otras nuevas). 
1. Eliminar la incredulidad - buena voluntad para reconocer la ignorancia
2. Ubicar lo último en primer lugar - buscar aquellas voces que rara vez se oyen 
3. Mostrar respeto y humildad - todas las partes tienen algo importante para aportar
4. Aceptar y respetar opiniones divergentes - no existe una sola mejor forma 
5. Reconocer lo positivo - las personas deben estar haciendo algo bien
6. Desarrollar soluciones en conjunto, aprendizaje mutuo entre los diferentes participantes
7. Crear valor mutuo - todas las partes deben beneficiarse en términos que sean importantes para ellas
8. Empezar desde lo pequeño – lo pequeño también es importante
9. Ser paciente - lleva tiempo promover las relaciones en el Laboratorio y ganar confianza de diferentes actores

Conclusiones más destacadas:
a) Es necesario construir mecanismos innovadores dentro del sector privado para apelar a la problemática de la pobreza y la consecuente degradación ambiental.
b) Hay que pensar en términos de desarrollo sustentable y negocios.
c) El capitalismo no está brindando las soluciones que la sociedad espera y por lo tanto es necesario repensar el capitalismo como un “capitalismo inclusivo”.
d) Es esencial escuchar las necesidades de la gente en condiciones de pobreza y desarrollar una nueva capacidad para identificar, explorar e incorporar sistemáticamente las opiniones de quienes se encuentran en la periferia o al “margen”. Esto le permite a las empresas lograr la sensibilidad necesaria para hacer frente a los cambios constantes del entorno.
e) La base de la pirámide es un tema fundamental en el marco del desarrollo sustentable y es una nueva oportunidad de negocios.
f ) El trabajo de las empresas con la base de la pirámide es una oportunidad de cambio social, y no solamente una oportunidad de negocios para las empresas. De esta manera se colabora en la construcción social para evitar el caos global.
g) Las alianzas entre empresa-ONG fueron destacadas como esenciales.
h) La necesidad de una visión integral respecto de la gestión ambiental, social y económica; al igual que el corto, mediano y largo plazo.
i ) Mirar el desafío de la pobreza desde una óptica empresarial y no filantrópica.
j ) Observar la pobreza como la falta de acceso a oportunidades. Buscar las oportunidades a lo largo de la cadena de valor (proveedores, empleados, vendedores y clientes)
k) La base de la pirámide obliga a una nueva forma de hacer negocios. Al comienzo no habrá resultados operativos y, además, el proceso de aprendizaje será largo.
l ) La base de la pirámide es un mercado más allá de lo aparente, es por ello que los empresarios deben vencer sus propios paradigmas para generar acceso al consumo.
m) Brindar acceso al consumo (comparable, accesible, disponible) es el factor estratégico en mercados emergentes.
n) Es necesario que el gobierno cree el marco para el desarrollo sustentable (gobernabilidad, estado de derecho, entorno económico, entorno social).
o) Relacionar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Principios del Pacto Global como herrami entas útiles en la reducción de la pobreza.
p) El acceso al desarrollo sostenible se basa en el cambio organizacional (disruptivo) y la innovación.

El próximo encuentro del Laboratorio está siendo programado para Junio de 2006. Es importante resaltar que el IESC ha propuesto un horizonte de trabajo de 3 a 5 años para el Laboratorio, donde todos tengan la oportunidad de participar.
Más info 
www.instituto.ws

 

 Base de la Pirámide en América Latina y el Caribe

El mercado de consumo en la Base de la Pirámide (BdP) - aproximadamente 350 millones de personas en la región de América Latina y el Caribe – aunque atractivo, representa un segmento de la población desabastecido, para el cual las compañías privadas podrían desarrollar nuevos productos y servicios.
Así como las economías desarrolladas constituyen una parte cada vez más reducida y saturada en la economía global, los cambios en los hábitos mundiales de consumo sin duda representarán oportunidades estratégicas significativas para las compañías privadas.
No se trata de proveer los mismos productos y servicios ya desarrollados para el tope de la pirámide a los más pobres, sino más bien de un nuevo enfoque de negocios que busca desarrollar nuevos productos o servicios adaptados a las necesidades de la Base de la Pirámide a un precio asequible.
Para emprender esta iniciativa, el FOMIN podría asociarse con asociaciones empresariales, corporaciones, ONG especializadas, agencias del sector público y universidades que estén involucradas y tengan una trayectoria de probada experiencia en el área de la Base de la Pirámide.
Fuente: web del BID (actualmente no está disponible online)


 

   La atracción de la base de la pirámide por Mariela Govea. 

Por rentabilidad y corrección política, el marketing de la base de la pirámide se puso de moda entre las empresas de consumo masivo. 
Todo empezó en la India. Un mercado habitado por mil millones de personas, donde la mitad apenas sobrevive. "Para solucionar los problemas de salud del mundo, hay que empezar por la India", dijo D.K. Bose, el fundador de Ogilvy Outreach, la unidad de negocios de Ogilvy creada hace diez años para satisfacer las necesidades y demandas de los consumidores de la base de la pirámide.
El primer programa que crearon tenía como objetivo la popularización de un jabón con desinfectante. Hoy, Ogilvy Outreach funciona, además, en Indonesia, Sri Lanka y en todo el sudeste Asiático. Y también en Argentina y otros países de A.L.
Fue el gurú y consultor indio C.K. Prahalad (es una costumbre de la India darse a conocer sólo con las iniciales), quien despertó al establishment empresarial con sus consejos para hacer negocios con el segmento que ocupa la base de la pirámide. Lo hizo a través de su libro "La oportunidad de negocios en la base de la pirámide" (Editorial Norma), y popularizó el concepto de BOP marketing (Base of the pyramid marketing). Una idea que seduce porque es, políticamente correcta y rentable.
"La distribución de la riqueza y la capacidad de generar ingresos pueden ordenarse bajo la forma de una pirámide económica. Siguiendo este esquema, en la cima están los ricos. Más de cuatro mil millones de personas en el mundo habitan la base de la pirámide", explica Prahalad. "Se trata de un segmento que posee gran capacidad de consumo".
El autor invirtió el paradigma. No se trata de un grupo que no puede comprar, sino más bien de que los marketineros no sabían cómo venderles productos y servicios.
Entre los casos que menciona en el libro figura el de la cementera CEMEX, perteneciente al magnate Lorenzo Zambrano. CEMEX pasó a ser la mayor fabricante de cemento de México, cuando la empresa empezó a venderles a las familias de bajos ingresos materia prima para la construcción de viviendas a precios congelados.
En todas las compañías de diferentes sectores existen productos dirigidos a este segmento. Son bienes que tienen "la promesa de la marca", como los cigarrillos Viceroy, que cuestan menos de un peso; o el jabón Suave, una marca que posee el mismo perfume de las de mayor precio.
"A diferencia de la India, donde existen grandes grupos que viven en condiciones rurales y no tienen acceso a los medios de comunicación, en la Argentina en casi todos los hogares existe la televisión y los mensajes llegan. Sólo hay que adaptar el tono de la comunicación", explica Bernardo Geogheghan, director de Planeamiento Regional de Ogilvy.
Para entender mejor los hábitos de los consumidores, los ejecutivos de una multinacional como Procter & Gamble estudian la conducta de la gente, sus preferencias y su estilo de vida. Héctor Bonavita, director de asuntos externos y corporativos de P&G, señala que "todos los empleados de la compañía, por lo menos una vez por año, visitan los hogares de los consumidores". Según informa, se trata de gente que hace sus compras "no sólo semanalmente, sino también diariamente"

La empresa The Brand Value Company ( TBV) —ex Jabón Federal— fue comprada y reposicionada por el grupo inversor Southern Cross. La compañía es la fabricante de Plusbelle. La fórmula de TBV incluye precios muy económicos y buen packaging, algo que los consumidores de la base de la pirámide aprecian enormemente. Los últimos desodorantes vienen con proteínas de seda, un detalle que los acerca a las marcas de mayor precio. Según explica Martín Zalaya, el director de marketing de la compañía, para entender la psicología de los consumidores , todos los meses hacen nuevos estudios de mercado con paneles armados con mil casos muestrales.
Fuente: Diario Clarín, Económico, 18/12/2005


 

Opiniones que abren Debate ...

   La Base de la Pirámide ¿una oportunidad o un salvavidas de plomo? por Gustavo Gennuso*

• El pasado 31 de Agosto participé en México del Congreso sobre la temática “Base de la Pirámide” (BOP) invitado por Ashoka, con las conferencias magistrales de C.K. Prahalaj y J. Stuart, quienes son los artífices intelectuales de esta propuesta.
• El concepto BOP se refiere a la posibilidad (y necesidad) que tendrán las empresas de realizar negocios con los que menos tienen, con lo que denominan la base de la pirámide. En la punta de la pirámide (los sectores más ricos) estas empresas ya no tienen tantas posibilidades de negocios. En la parte media se trabaja con productos que se derivan de estos. Mientras tanto, en la base las posibilidades de negociar de las empresas son más amplias: pese a que la mayoría de las personas viven con menos de 2 u$s al día, son alrededor de 4000 millones de personas. Los pobres son muchos.
• Existe una coincidencia sobre la necesidad de trabajar específicamente para este sector generando tecnologías y servicios. En la versión más social del concepto se piensa que se pueden generar servicios y productos de primera necesidad accesibles para estos sectores (salud, agua, etc.). Sin embargo también existe la posibilidad de inducir a una propuesta de consumismo que signifique más transferencia sin sentido desde los sectores más pobres a los más ricos.
• A un grupo de emprendedores sociales nos invitaron a conocer y discutir estos temas ya que hay coincidencia en que los que trabajan en sectores empobrecidos tienen algo que decir y además pueden facilitar o dificultar este tipo de procesos. Además, pese a que la idea está dirigida a grandes empresas, la mayoría de los ejemplos exitosos que se presentaron fueron impulsados por emprendedores sociales que lo hicieron tratando de resolver un problema social grave.
• Una manera de medir que el Congreso en México sobre la BOP fue interesante es la cantidad de cuestionamientos que traigo y de ideas que me dan vuelta. En la reunión de emprendedores sociales propuse como punto de partida reconceptualizar desde nuestra perspectiva este tema de la BOP y creo que un buen comienzo es trabajar a partir del lenguaje con que se presenta esta cuestión.
• El mismo título “La base de la Pirámide” merece un análisis. Este concepto se presenta en forma ahistórica y ajena al proceso que llevó a que haya una base en la pirámide. Se lo declama de manera que parece un hecho establecido. Me parece que hay que tener muy en claro por qué existe esa base y cuales son las cuestiones que ayudan a engrosarla. Por otra parte debemos ser muy suspicaces cuando se utilizan eufemismos para nominar a los pobres. No es lo mismo decir “hacer negocios con los pobres” que hacer negocios en la base de la Pirámide”. Creo que no es casual esta última denominación.
• Recurriendo a un pensamiento paradojal desde lo geométrico se puede llegar a concluir que la punta existe y existirá en forma cada vez más segura si es que hay una amplia base de sustento. ¿Para pensar, no?
• Se dijo en repetidas ocasiones en la conferencia “Los pobres son una oportunidad” No, los pobres no son ninguna oportunidad, son el símbolo del fracaso de nuestras sociedades. Son la misma cara de la injusticia que supimos construir. Otra vez desde la paradoja podemos decir que si los pobres son una oportunidad una manera de generar oportunidades es generar pobres. Aun en los casos en que los beneficios sean claros para los más pobres hay que tener en claro que se propicia en general una transferencia de recursos desde los sectores más pobres a los más ricos (las multinacionales por ejemplo). Nuestra labor debería ser para que de una vez por todas las transferencias de recursos sean al revés. Las multinacionales tienen mucho que devolver. Hay que tener muy en claro que la riqueza no se genera en forma espontánea, generalmente es extraída desde los sectores más pobres.
• Se argumentó en muchas ocasiones la maravilla que hace la gente que ganando 2 u$s al día puede ahorrar o generar proyectos. No podemos contentarnos o maravillarnos con la capacidad de ahorro de los que ganan 2 u$a al día, debemos maravillarnos cuando esa gente tenga un ingreso digno. Dos dólares al día debe avergonzarnos.
• “El mundo no es sostenible si todos quieren consumir o tener lo que hoy tiene una minoría”. Esta verdad que se proclamó en repetidas ocasiones tiene implícito un cinismo que me parece vale la pena debatir. Les estamos diciendo “Muchachos lamentablemente llegaron tarde, ya no pueden aspirar a vivir una vida como la nuestra. Perdieron” ¿Y si les dijéramos que estamos dispuestos a vivir peor para que ellos vivan mejor? En la utopía de la fraternidad esta implícita la salvación del planeta.
• ¿Cuál es el rol de los emprendedores sociales en estas cuestiones? Éste me parece que es un tema central de nuestra agenda. Ante todo es necesario reconocer que el tema de la BOP tiene fuerza y va a ser llevado adelante. Sugiero una serie de preguntas que abran la discusión ¿Cómo empoderar a las comunidades para que esto no les signifique un círculo vicioso más? ¿Qué criterios asumir para no convertirnos en “caballos de Troya”, que llevemos dentro nuestro cuestiones nocivas revestidas de bondad? ¿Qué empresas pueden tener nuestra ayuda y en base a qué criterios? ¿Qué temas merecen atención para que los pobres tengan mejor acceso y cuáles no nos deberían convocar? ¿Cómo hacer para que las multinacionales transfieran recursos a los más pobres y no al revés? ¿Cuál debe ser nuestro interés central en todo esto? ¿Cómo generar oportunidades de ingreso para los más pobres?
*Gustavo Gennuso, Presidente de la Fundación Gente Nueva

  La pobreza no solo es un estado social o económico por Jesús Paniagua Pérez

 También se puede hablar de “pobreza moral” para definir a aquellas sociedades que han adoptado un modelo parasitario a costa de la explotación de sus semejantes
El hiperconsumo que generan las grandes marcas comerciales, junto con el constante bombardeo publicitario y las facilidades de pago (y de endeudamiento) existentes, provocan en el ámbito social la mercantilización de la vida y la creencia de que todo es asequible a través de la compra. Así, sobre la base de la creación de necesidades y deseos que buscan satisfacerse en el mercado, se promueve un hedonismo materialista de fuerte raigambre individualista que identifica el consumo de bienes y servicios con la satisfacción de las personas, ignorando el disfrute de placeres básicos como la buena salud, el amor, la creatividad, la simple contemplación...
Y es que las multinacionales no buscan cubrir las necesidades vitales de la población sino vender una serie de productos y servicios sólo a quiénes puedan pagarlos. Así, mientras excluyen a los pobres, crean una estratificación social en función del nivel de consumo, generando modas y estéticas dominantes.
En la otra cara de la moneda nos encontramos con que tras un año de investigaciones en decenas de talleres textiles en Tánger (Marruecos), la ONGD Setem ha demostrado que determinadas firmas españolas subcontratan con talleres que violan gravemente importantes derechos humanos y laborales. Según Setem, el 60 % de los talleres de Tánger que contratan trabajadoras en condiciones "sociolaborales totalmente precarias e inaceptables", producen para marcas españolas conocidas. Entre ellas, el 25 % para Inditex (Zara), el 25 % para Mayoral y otro 15 % para El Corte Inglés.
Según esta ONG, el trabajo infantil está generalizado. Niñas de entre 12 y 16 años ocupan puestos de última categoría, cortando hilos o transportando cajas de tela de una cadena a otra. Algunos niños cosen a máquina antes de los quince años. Se trata de niños que trabajan una jornada completa y al mismo ritmo que los adultos, pero con menor sueldo. A veces sufren malos tratos físicos y también acosos sexuales.
Setem afirma que lo investigado es sólo "la punta del iceberg" y que sus datos "se podrían extrapolar a los más de 500 talleres informales de la zona de Tánger".
En el informe hecho público por Setem se detallan los abusos y violaciones de las trabajadoras textiles. La relación laboral se suele iniciar sin transparencia en cuanto a las condiciones laborales, el sueldo no corresponde a la horas trabajadas, que suelen ser diez diarias y se descuentan gastos por prestaciones sociales que no existen puesto que ningún obrero de los talleres está afiliado a la Seguridad Social. A veces, niñas y adolescentes de 14 a 16 años trabajan una noche entera después de toda la jornada. En caso de embarazo pierden su puesto de trabajo y además se les descuentan los días no trabajados por enfermedad.
Son frecuentes los accidentes de trabajo debido a una maquinaria vieja y obsoleta en condiciones de falta de ventilación y luz natural. Ante un accidente laboral, los gastos de los medicamentos corren por cuenta del obrero y éste no cobrará por los días no trabajados.
El concepto de enfermedad profesional es inexistente a pesar de la alta incidencia de enfermedades dermatológicas por el contacto con las telas, respiratorias por contaminación ambiental o lumbares por posturas inadecuadas.
Además, y siempre citando las mismas fuentes, sin vigilancia ni apoyo, muchos de los hijos de las trabajadoras de la confección abandonan la escuela. Niños de 10 años intentan emigrar a Europa entrando por el España debajo de los camiones y autobuses turísticos, y las hijas empiezan a trabajar en la industria del vestido a los 13 años. Este es el panorama que sufren muchas trabajadoras y trabajadores de la industria textil del Norte de África debido a las presiones ejercidas por las empresas españolas del sector.
Los derechos sindicales no existen, la palabra "niqaba" (sindicato en árabe) es desconocida para las obreras, cualquier reivindicación se resuelve con el despido.

Otra investigación llevada a cabo por Oxfam en Marruecos, hace hincapié en la importancia de las transnacionales españolas en las condiciones laborales de los trabajadores del textil en el país africano, principalmente las mujeres . Los testimonios de este documento proceden de gerentes, trabajadoras y sindicatos y la patronal marroquí del textil (AMITH). Permisos de ir al baño una vez al día, un porcentaje elevado de mujeres sin contrato, amenazas, o que no existe la cobertura médica ni la seguridad social son algunas de las afirmaciones que declaran los testimonios de esta investigación. El informe presenta la vinculación entre la política comercial de las grandes firmas que deslocalizan parte de su producción, y la precariedad laboral de los trabajadores y trabajadoras que están al final de la cadena. También alerta a los gobiernos y empresarios de los países ricos y pobres, y a los organismos internacionales, de su responsabilidad en el cumplimiento de los estándares laborales internacionales.
Intermón-Oxfam elaboró un informe en abril de 2004 con el título “Moda que aprieta” que desvela la vinculación entre la política comercial de las grandes firmas que deslocalizan parte de su producción, y la precariedad laboral de los trabajadores y trabajadoras que están al final de la cadena. El informe también alerta a los gobiernos y empresarios de los países ricos y pobres, y a los organismos internacionales, de su responsabilidad en el cumplimiento de los estándares laborales internacionales.
Según el informe, las empresas de confección españolas deben avanzar más en sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) para que influyan en sus estrategias comerciales y garanticen los derechos laborales en toda la cadena. El grupo Induyco, principal empresa de abastecimiento de ropa de El Corte Inglés, ha recortado en ocasiones hasta sólo 5 días los plazos de entrega a sus proveedores marroquíes. En el caso de Inditex (Zara), los plazos de entrega son de los más cortos del mercado (Zara renueva cada 20 días sus escaparates).
La presión del mercado se convierte en presión sobre las fábricas y tiene consecuencias en la propia política de producción de estas empresas contratadas. Según este mismo informe en temporada alta, las trabajadoras realizan entre 12 y 13 horas diarias, llegando en ocasiones a las 16 horas en una jornada. Por ley, las horas extraordinarias deben remunerarse un 25% más que las ordinarias pero no ocurre así. En una de las fábricas, las trabajadoras hicieron 89 horas extras durante el mes de julio. Habrían ganado 300 euros y solo recibieron 150 ó 180 euros. Estas mujeres sufren multitud de dolencias debidas al trabajo y en todas las fábricas está restringido y vigilado el uso de los lavabos con los consiguientes problemas renales y psicológicos
También en España se producen graves abusos por parte de las grandes empresas.El Convenio General Textil-Confección establece un salario mínimo superior al Salario Mínimo Interprofesional. Las mujeres se benefician especialmente de ciertas condiciones como son la mejora de las reducciones de jornada por cuidado de menores o minusválidos, la existencia de permisos no retribuidos para atención médica de menores y mayores a su cargo, o el desarrollo y tipificación de acoso y acoso sexual en el trabajo, así como de los conceptos de igualdad por razón de género y no discriminación salarial.
Pero estas condiciones no se respetan en cientos de talleres de mediano (50-60 trabajadoras) y pequeño tamaño (10-15 trabajadoras) donde la presencia sindical es inexistente, ubicados en su mayoría en Castilla La Mancha, Galicia y Extremadura.
Estos talleres reciben pedidos de, al menos, las 50 principales empresas de confección españolas para cortar y confeccionar sus prendas de vestir. En numerosas ocasiones la estrategia de estos talleres, ante la ingente cantidad de prendas que deben confeccionar en plazo, es la subcontratación de parte del pedido a otro taller. Según se desciende en estos niveles de primera, segunda e incluso tercera subcontratación aumenta la precariedad: temporalidad, jornadas de 10-12 horas, sueldos inferiores a lo legalmente establecido o empresas fantasmas que cierran y abren en otro sitio bajo otro nombre.
Según afirma Setem, en Toledo hay muchas mujeres que realizan en sus casas remates en prendas ya confeccionadas por un sueldo de 150 pesetas (0,9 euros) a la hora.
Aún existe un eslabón más en el grado de precariedad laboral: el de los trabajadores no regularizados, habitualmente chinos. Los ‘sin papeles’ trabajan en turnos de hasta 16 horas y por un salario que a menudo no llega a los 600 €. Suelen comer, dormir y trabajar en el propio taller, en espacios que a veces no superan los 70 m2.
La actual carrera por conseguir unos costes más bajos no tiene límite y arrastra a los trabajadores –tanto de los países ricos como de los países pobres– hacia la precariedad laboral. Las consecuencias de mantener unas prácticas comerciales que fomentan la precariedad en los países más pobres, tiene su repercusión también en España.
El sector textil-confección es la tercera industria en volumen de ocupación en la UE y en España. En nuestro país cuenta con unas 7.500 empresas, que en 2001 proporcionaron empleo directo a 277.900 personas, aproximadamente el 10% del empleo industrial. Sin embargo, la deslocalización de las fases del proceso de producción más intensivas en mano de obra está provocando una caída del empleo.
Para hacer frente a todos estos problemas sociales y que generan las multinacionales es necesario que los ciudadanos nos concienciemos de los impactos que provoca el consumo y seamos conscientes de la constante incitación al consumo a la que nos vemos sometidos con el fin de manipular nuestras voluntades. Y debemos adoptar y potenciar, un consumo socialmente responsable y ecológicamente sostenible, exigiendo a las empresas un compromiso con la sociedad y los derechos humanos y laborales.  El título de la nota es QUÉ BUENAS SON LAS MULTINACIONALES!
Fuente Enlaces - (www.noticias.com) Diciembre 12, 2005