Destinamos esta sección a la Encíclica Papal, publicada el 18 de junio de 2015. Contiene actualización de noticias y eventos o actividades  entorno al avance de las elaboraciones, debate y propuestas centradas en ella. Es uno de los temas principales en nuestra Agenda visión 2030.

 

Inspirados por la encíclica Laudato Si' del Papa Francisco, premios Nobel y expertos mundiales plantean opciones concretas para avanzar en una eco-integración regional donde la dimensión social y ambiental del desarrollo sean prioritarias. Los compromisos adoptados para mitigar el cambio climático en las cumbres de París y Marrakech requieren la cooperación de distintas naciones en una labor conjunta para contrarrestar con firmeza el calentamiento global. América Latina tiene una enorme riqueza natural que representa una oportunidad, pero también una gran responsabilidad: proteger el planeta y al mismo tiempo encontrar los caminos para reducir las inequidades que caracterizan a la región. La edición brinda propuestas creativas, analiza los desafíos de gobernanza que ofrece el actual escenario, describe modelos sostenibles de comercio, examina el impacto del cambio climático y traza puentes para avanzar en una ecología integral donde el humanismo sea el motor de la civilización.
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La edición #41 de la revista Integración y Comercio del BID-INTAL toma como referencia a la encíclica para plantear opciones concretas que permitan avanzar en una eco-integración regional donde la dimensión social y ambiental del desarrollo sean prioritarias. La presentación de esta publicación reunió a dos de los referentes mundiales en la materia, Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller de la Academia Pontificia de las Ciencias, y Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Gustavo Veliz    Patricia Espinosa

 



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La presentación se realizó en la CABA, el 7/04/17

a r c h i v o

El Papa Francisco en la ONU, New York, 25 de septiembre
Presentación oficial en el Vaticano, texto original y video.
Así reaccionaron en el mundo frente a la Encíclica de Francisco.
Carta del Pacto Mundial al Papa Francisco abre el diálogo sobre los negocios como fuerza para el bien
Elaboración por Leonardo Boff: Carta Magna de la Ecología Integral: grito de la Tierra-grito de los pobres.
Comentarios Periodísticos, Elizabetta Piqué.

Seminario Previo - "Proteger la Tierra, dignificar la Humanidad. Dimensiones morales del cambio climático y el desarrollo sostenible", Pino Solanas y Pablo Bergel, en el Vaticano, abril 28.

Intendentes - “Esclavitud Moderna y CC: el Compromiso de las Ciudades, Vaticano, julio 21.
con:
Exposiciones de Fein (Rosario, Santa Fe) y Accastello (Villa María, Córdoba)
Afinidades
entre la encíclica sobre “el cuidado de la Casa Común” y la “Carta de la Tierra, nuestro Hogar”, Leo Boff, julio 28

Culminaron las dos primeras jornadas sobre la Encíclica en el ámbito público.

REFLEXIONES y ACCIONES URGENTES SOBRE AMBIENTE, POBREZA, CAMBIO CLIMÁTICO Y BIENES COMUNES. La Comisión de Ambiente del Senado de la Nación y la Comisión Especial de Cambio Climático de la Legislatura Porteña realizaron las dos jornadas de debate sobre "Laudato Si`" encíclica socioambiental del Papa Francisco. 

Martes 4 de Agosto - 17 hs - Salón Illia del Senado Nacional:
FERNANDO "Pino" SOLANAS.
Senador Nacional. Pte. Comisión Ambiente
ADOLFO PEREZ ESQUIVEL.
Premio Nobel de la Paz.
MONSEÑOR JORGE LOZANO.
Presidente de la Pastoral Social.
JORGE EDUARDO RULLI. GRR. Grupo de Reflexión Rural.
GUSTAVO GOMEZ. Fiscal Federal
Comentarios oficiales: Parlamentario  - AICA
- Portal BA

Miércoles 5 de Agosto - 17 hs - Salón Jauretche, Legislatura Porteña:
PABLO BERGEL. Legislador CABA, Presidente de la Comisión de Cambio Climático.
RAUL ESTRADA OYUELA. Embajador. Academia Argentina de Cs. del Ambiente.
Pbro. FRAY EDUARDO AGOSTA. UBA / CONICET / UNLP / UCA.
DR. PABLO CANZIANI. CONICET, Movimiento Católico Mundial por el Clima.
MIGUEL ANGEL REMENTERIA. Foro del Buen Ayre.

Comentarios  de Código  R


 

Encíclica Laudato Si’. Ecología integral, nuevo paradigma de justicia

RADIO VATICANO “Laudato si”. Hoy ha sido presentada ante los medios de comunicación la Encíclica de Papa Francisco sobre el cuidado de la creación. Como él mismo informó públicamente durante el ángelus del 14 de junio y durante la audiencia general del pasado miércoles, en este documento de la doctrina social de la Iglesia, se llama a cultivar y custodiar con responsabilidad la creación, con especial atención a los más pobres, que son los que más sufren las consecuencias de los daños ambientales.
También el Papa Francisco antes de la publicación oficial quiso informar a cada uno de los obispos a través de una nota sobre la Encíclica, para que conocieran por anticipado su contenido y así pudieran informar a los periodistas y fieles de sus diócesis. En la nota se lee: “Querido hermano en el vínculo de la unidad, de la caridad y de la paz (LG 22) en el cual vivimos como obispos, te envío mi carta ‘Laudato sí’ sobre el cuidado de nuestra casa común, acompañada por mi bendición. Unidos en el Señor y, por favor, no te olvides de rezar por mí”. Y es que las Conferencias Episcopales de los cinco continentes contribuyeron con aportes y propuestas en un espíritu de colegialidad en el documento.
Así, llegó el momento de esta presentación con tanta expectativa mediática, periodistas de diferentes países del mundo y diferentes personalidades acudieron esta mañana al aula Nueva del Sínodo en el Vaticano para conocer el documento “Laudato si’, sobre el cuidado de la casa común”. En la rueda de prensa participaron el cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, el Metropolitano de Pérgamo John Zizioulas en representación del Patriarcado Ecuménico y de la Iglesia Ortodoxa, el Prof. John Schellnhuber, Fundador y Director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, y Carolyn Woo, presidenta de Catholic Relief Services y Decana del Mendoza College of Business, University of Notre Dame, U.S.A. (Mónica Zorita – RV)

Texto completo de la Encíclica Laudato SI -pdf original-            Diálogo en todos los niveles

Cambio de estilos de vida   entrevista  

... Síntesis del contenido y estructura de la Encíclica ‘Laudato Si’:
(RV).- ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?" (n. 160). Esta pregunta está en el centro de Laudato si’, la segunda Encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común, publicada esta mañana en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano.
El Santo Padre afirma que: "Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario», sino que nos conduce a interrogarnos sobre el sentido de la existencia y el valor de la vida social: "¿Para qué pasamos por este mundo? ¿para qué vinimos a esta vida? ¿para qué trabajamos y luchamos? ¿para qué nos necesita esta tierra?". «Si no nos planteamos estas preguntas de fondo –afirma el Pontífice – «no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan obtener resultados importantes». El título del documento se inspira en la invocación de San Francisco de Asís en el “Cántico de las creaturas”, y recuerda que la tierra, nuestra casa común, «es también como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos" (n. 1).
No a la Cultura del descarte
Pero hoy, constatamos que esta tierra maltratada y saqueada clama (n. 2) y sus gemidos se unen a los de todos los abandonados del mundo, a los descartados por la sociedad. En este sentido, el Papa Francisco invita a escucharlos, llamando a todos y cada uno a una “conversión ecológica”, según expresión de San Juan Pablo II, es decir, a «cambiar de ruta», asumiendo la urgencia y la hermosura del desafío que se nos presenta ante el «cuidado de la casa común». Al mismo tiempo, el Papa Francisco reconoce que «se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta» (n. 19), permitiendo una mirada de esperanza que atraviesa toda la Encíclica y envía a todos un mensaje claro y esperanzado: «La humanidad tiene aún la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común» (n. 13), fomentando la cultura del encuentro y de la solidaridad.
El cuidado de la Creación tarea de todos
El Papa Francisco se dirige, claro está, a los fieles católicos, retomando las palabras de San Juan Pablo II: "los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador, forman parte de su fe» (n. 64), pero se propone «especialmente entrar en diálogo con todos sobre nuestra casa común» (n. 3): el diálogo aparece en todo el texto, y en el capítulo 5 se vuelve instrumento para afrontar y resolver los problemas. Desde el principio el Santo Padre recuerda que también «otras Iglesias y Comunidades cristianas – como también otras religiones – han desarrollado una profunda preocupación y una valiosa reflexión» sobre el tema de la ecología (n. 7). En varios momentos, el Pontífice agradece a los protagonistas de este esfuerzo – tanto individuos como asociaciones o instituciones –, reconociendo que «la reflexión de innumerables científicos, filósofos, teólogos y organizaciones sociales ha enriquecido el pensamiento de la Iglesia sobre estas cuestiones" (n. 7) e invita a todos a reconocer «la riqueza que las religiones pueden ofrecer para una ecología integral y para el desarrollo pleno del género humano» (n. 62).
Estructura de la Encíclica
La estructura del documento se encuentra trazado en el n. 15 y se desarrolla en seis capítulos. A partir de la escucha de la situación a partir de los mejores conocimientos científicos disponibles hoy (cap. 1), recurre a la luz de la Biblia y la tradición judeo-cristiana (cap. 2), detectando las raíces del problema (cap. 3) en la tecnocracia y el excesivo repliegue autorreferencial del ser humano. La propuesta de la Encíclica (cap. 4) es la de una "ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales" (137), inseparablemente vinculadas con la situación ambiental.
En esta perspectiva, el Papa Francisco propone (cap. 5) emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes. Y recuerda (cap. 6) que ningún proyecto puede ser eficaz si no está animado por una conciencia formada y responsable, sugiriendo principios para crecer en esta dirección a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico. El texto termina con dos oraciones, una que se ofrece para ser compartida con todos los que creen en "un Dios creador omnipotente» (n. 246), y la otra propuesta a quienes profesan la fe en Jesucristo, rimada con el estribillo "Laudato si’", que abre y cierra la Encíclica.
Ejes temáticos
El texto está compuesto por algunos ejes temáticos, vistos desde variadas perspectivas, que le dan una fuerte coherencia interna: "la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida." (n. 16).
Clave de lectura
Los recientes acontecimientos en relación a la publicación de la Encíclica han generado diversas expectativas, sobre todo en relación a los aspectos relacionados con las políticas ambientales actualmente en discusión. Ciertamente, la Encíclica del Papa Francisco podrá y tendrá un impacto sobre las importantes y urgentes decisiones en este ámbito. Pero no se debe dejar en segundo lugar la naturaleza “magisterial, pastoral y espiritual” del documento, cuya amplitud, profundidad y mensaje no pueden reducirse al aspecto de las determinaciones de las políticas ambientales. Por todo ello, es importante "situar" la Encíclica en su propio contexto, es decir, en el de la realidad de la fe, y como nos recuerda el libro del Génesis: Dios creador pone al hombre como custodio de la creación, con la tarea de conservar y renovar la casa común.
(Renato Martinez – RV) -18 de junio de 2015-

Carta Magna de la Ecología Integral: grito de la Tierra-grito de los pobres.
Singularidades de la encíclica Laudato Sí del Papa Francisco. Leonardo Boff

Antes de cualquier comentario vale la pena resaltar algunas singularidades de la encíclica del Papa Francisco.
Es la primera vez que un Papa aborda el tema de la ecología en el sentido de una ecología integral (por tanto que va más allá de la ambiental) de forma tan completa. Gran sorpresa: elabora el tema dentro del nuevo paradigma ecológico, cosa que ningún documento oficial de la ONU ha hecho hasta hoy. Fundamenta su discurso con los datos más seguros de las ciencias de la vida y de la Tierra. Lee los datos afectivamente (con inteligencia sensible o cordial), pues discierne que detrás de ellos se esconden dramas humanos y mucho sufrimiento también por parte de la madre Tierra. La situación actual es grave, pero el Papa Francisco siempre encuentra razones para la esperanza y para confiar en que el ser humano puede encontrar soluciones viables. Enlaza con los Papas que le precedieron, Juan Pablo II y Benedicto XVI, citándolos con frecuencia. Y algo absolutamente nuevo: su texto se inscribe dentro de la colegialidad, pues valora las contribuciones de decenas de conferencias episcopales del mundo entero, desde la de Estados Unidos a la de Alemania, la de Brasil, la de la Patagonia-Comahue, la del Paraguay. Acoge las contribuciones de otros pensadores, como los católicos Pierre Teilhard de Chardin, Romano Guardini, Dante Alighieri, su maestro argentino Juan Carlos Scannone, el protestante Paul Ricoeur y el musulmán sufí Ali Al-Khawwas. Los destinatarios somos todos los seres humanos, pues todos somos habitantes de la misma casa común (palabra muy usada por el Papa) y sufrimos las mismas amenazas.

El Papa Francisco no escribe en calidad de Maestro y Doctor de la fe sino como un Pastor celoso que cuida de la casa común y de todos los seres, no sólo de los humanos, que habitan en ella.
Un elemento merece ser destacado, pues revela la "forma mentis" (la manera de organizar su pensamiento) del Papa Francisco. Este es tributario de la experiencia pastoral y teológica de las iglesias latinoamericanas que a la luz de los documentos del episcopado latinoamericano (CELAM) de Medellín (1968), de Puebla (1979) y de Aparecida (2007) hicieron una opción por los pobres contra la pobreza y a favor de la liberación.
El texto y el tono de la encíclica son típicos del Papa Francisco y de la cultura ecológica que ha acumulado, pero me doy cuenta de que también muchas expresiones y modos de hablar remiten a lo que viene siendo pensado y escrito principalmente en América Latina. Los temas de la «casa común», de la «madre Tierra», del «grito de la Tierra y del grito de los pobres», del «cuidado», de la «interdependencia entre todos los seres», de los «pobres y vulnerables», del
«cambio de paradigma», del «ser humano como Tierra» que siente, piensa, ama y venera, de la «ecología integral» entre otros, son recurrentes entre nosotros.
La estructura de la encíclica obedece al ritual metodológico usado por nuestras iglesias y por la reflexión teológica ligada a la práctica de liberación, ahora asumida y consagrada por el Papa: ver, juzgar, actuar y celebrar.
Comienza revelando su principal fuente de inspiración: San Francisco de Asís, al que llama «ejemplo por excelencia de cuidado y de una ecología integral, y que mostró una atención especial por los más pobres y abandonados» (n.10; n.66).
Y entonces empieza con el ver: «Lo que le está pasando a nuestra casa» (nn.17-61). Afirma el Papa: «basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común» (n.61). En esta parte incorpora los datos más consistentes referentes a los cambios climáticos (nn.20-22), la cuestión del agua (n.27-31), la erosión de la biodiversidad (nn.32-42), el deterioro de la calidad de la vida humana y la degradación de la vida social (nn.43-47), denuncia la alta tasa de iniquidad planetaria, que afecta a todos los ámbitos de la vida (nn.48-52), siendo los pobres las principales víctimas (n. 48).
En esta parte hay una frase que nos remite a la reflexión hecha en América Latina: «Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (n.49). Después añade: «el gemido de la hermana Tierra se une al gemido de los abandonados del mundo» (n.53). Esto es
absolutamente coherente, pues al principio ha dicho que «nosotros somos Tierra» (n. 2; cf. Gn 2,7), muy en la línea del gran cantor y poeta indígena argentino Atahualpa Yupanqui: «el ser humano es Tierra que camina, que siente, que piensa y que ama».
Condena la propuesta de internacionalización de la Amazonia que «solamente serviría a los intereses económicos de las multinacionales» (n.38). Hace una afirmación de gran vigor ético: «es gravísima iniquidad obtener importantes beneficios haciendo pagar al resto de la humanidad, presente y futura, los altísimos costos de la degradación ambiental» (n.36).
Con tristeza reconoce: «nunca habíamos maltratado y lastimado a nuestra casa común como en los dos últimos siglos» (n.53). Frente a esta ofensiva humana contra la madre Tierra que muchos científicos han denunciado como la inauguración de una nueva era geológica –el antropoceno– lamenta la debilidad de los poderes de este mundo que, engañados, «piensan que todo puede continuar como está» como coartada para «mantener sus hábitos autodestructivos» (n.59) con «un comportamiento que parece suicida» (n.55).
Prudente, reconoce la diversidad de opiniones (nn.60-61) y que «no hay una única vía de solución» (n.60). Así y todo «es cierto que el sistema mundial es insostenible desde diversos puntos de vista porque hemos dejado de pensar en los fines de la acción humana» (n.61) y nos perdemos en la construcción de medios destinados a la acumulación ilimitada a costa de la injusticia ecológica (degradación de los ecosistemas) y de la injusticia social (empobrecimiento de las poblaciones). La humanidad simplemente «ha defraudado las expectativas divinas» (n.61).
El desafío urgente, entonces, consiste en «proteger nuestra casa común» (n.13); y para eso necesitamos, citando al Papa Juan Pablo II: «una conversión ecológica global» (n.5); «una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad» (n.231). Realizada la dimensión del ver, se impone ahora la dimensión del juzgar. Juzgar que es planteado en dos vertientes, una científica y otra teológica.

Veamos la científica. La encíclica dedica todo el tercer capítulo al análisis «de la raíz humana de la crisis ecológica» (nn.101-136). Aquí el Papa se propone analizar la tecnociencia sin prejuicios, acogiendo lo que ha traído de «cosas realmente valiosas para mejorar la calidad de vida del ser humano» (n. 103). Pero este no es el problema, sino que se independizó, sometió a la economía, a la política y a la naturaleza en vista de la acumulación de bienes materiales (cf.n.109). La tecnociencia parte de una suposición equivocada que es la «disponibilidad infinita de los bienes del planeta» (n.106), cuando sabemos que ya hemos tocado los límites físicos de la Tierra y que gran parte de los bienes y servicios no son renovables. La tecnociencia se ha vuelto tecnocracia, una verdadera dictadura con su lógica férrea de dominio sobre todo y sobre todos (n.108).
La gran ilusión, hoy dominante, reside en creer que con la tecnociencia se pueden resolver todos los problemas ecológicos. Esta es una idea engañosa porque «implica aislar las cosas que están siempre conectadas» (n.111). En realidad, «todo está relacionado» (n.117) «todo está en relación» (n.120), una afirmación que recorre todo el texto de la encíclica como un ritornelo, pues es un concepto-clave del nuevo paradigma contemporáneo. El gran límite de la tecnocracia está en el hecho de «fragmentar los saberes y perder el sentido de totalidad» (n.110). Lo peor es «no reconocer el valor propio de cada ser e incluso negar un valor peculiar al ser humano» (n.118).
El valor intrínseco de cada ser, por minúsculo que sea, está destacado de manera permanente en la encíclica (n.69), como lo hace la Carta de la Tierra. Negando ese valor intrínseco estamos impidiendo que «cada ser comunique su mensaje y dé gloria a Dios» (n.33).
La mayor desviación producida por la tecnocracia es el antropocentrismo. Este supone ilusoriamente que las cosas solo tienen valor en la medida en que se ordenan al uso humano, olvidando que su existencia vale por sí misma (n.33). Si es verdad que todo está en relación, entonces «nosotros los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas y nos unimos con tierno cariño al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la madre Tierra» (n.92).
¿Cómo podemos pretender dominarlos y verlos bajo la óptica estrecha de la dominación?
Todas las «virtudes ecológicas» (n.88) se pierden por la voluntad de poder como dominación de los otros y de la naturaleza. Vivimos una angustiante «pérdida del sentido de la vida y del deseo de vivir juntos» (n.110). Cita algunas veces al teólogo ítalo-alemán Romano Guardini (1885-1968), uno de los más leídos a mediados del siglo pasado, que escribió un libro crítico contra las pretensiones de la modernidad (n.105 nota 83: Das Ende der Neuzeit, El ocaso de la Edad Moderna, 1958).

La otra vertiente del juzgar es de corte teológico. La encíclica reserva un buen espacio al «Evangelio de la Creación» (nn. 62-100). Parte justificando el aporte de las religiones y del cristianismo, pues siendo la crisis global, cada instancia debe, con su capital religioso, contribuir al cuidado de la Tierra (n.62). No insiste en las doctrinas sino en la sabiduría presente en los distintos caminos espirituales. El cristianismo prefiere hablar de creación en vez de naturaleza, pues la «creación tiene que ver con un proyecto de amor de Dios» (n.76). Cita, más de una vez, un bello texto del libro de la Sabiduría (11,24) donde aparece claro que «la creación pertenece al orden del amor» (n.77) y que Dios es “el Señor amante de la vida” (Sab 11,26).
El texto se abre a una visión evolucionista del universo sin usar esa palabra, hace un circunloquio al referirse al universo «compuesto por sistemas abiertos que entran en comunión unos con otros» (n.79). Utiliza los principales textos que ligan a Cristo encarnado y resucitado con el mundo y con todo el universo, haciendo sagrada la materia y toda la Tierra (n.83). Y en este contexto cita a Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955, n.83 nota 53) como precursor de esta visión cósmica.
El hecho de que Dios-Trinidad sea relación de divinas Personas tiene como consecuencia que todas las cosas en relación sean resonancias de la Trinidad divina (n.240).
Citando al Patriarca Ecuménico de la Iglesia ortodoxa, Bartolomeo «reconoce que los pecados contra la creación son pecados contra Dios» (n.7). De aquí la urgencia de una conversión ecológica colectiva que rehaga la armonía perdida.
La encíclica concluye esta parte acertadamente: «el análisis mostró la necesidad de un cambio de rumbo… debemos salir de la espiral de autodestrucción en la que nos estamos hundiendo» (n.163). No se trata de una reforma, sino, citando la Carta de la Tierra, de buscar «un nuevo comienzo» (n.207). La interdependencia de todos con todos nos lleva a pensar «en un solo mundo con un proyecto común» (n.164).
Ya que la realidad presenta múltiples aspectos, todos íntimamente relacionados, el Papa Francisco propone una “ecología integral” que va más allá de la ecología ambiental a la que estamos acostumbrados (n.137). Ella cubre todos los campos, el ambiental, el económico, el social, el cultural y también la vida cotidiana (n.147-148). Nunca olvida a los pobres que testimonian también su forma de ecología humana y social viviendo lazos de pertenencia y de solidaridad de los unos con los otros (n.149).

El tercer paso metodológico es el actuar. En esta parte, la encíclica se atiene a los grandes temas de la política internacional, nacional y local (nn.164-181). Subraya la interdependencia de lo social y de lo educacional con lo ecológico y constata lamentablemente las dificultades que trae el predominio de la tecnocracia, dificultando los cambios que refrenen la voracidad de acumulación y de consumo, y que puedan inaugurar lo nuevo (n.141). Retoma el tema de la economía y de la política que deben servir al bien común y a crear condiciones para una plenitud humana posible (n.189-198). Vuelve a insistir en el diálogo entre la ciencia y la religión, como viene siendo sugerido por el gran biólogo Edward O. Wilson (cf. el libro La creación: cómo salvar la vida en la Tierra, 2008). Todas las religiones «deben buscar el cuidado de la naturaleza y la defensa de los pobres» (n.201).

Todavía en el aspecto del actuar desafía a la educación en el sentido de crear una «ciudadanía ecológica» (n.211) y un nuevo estilo de vida, asentado sobre el cuidado, la compasión, la sobriedad compartida, la alianza entre la humanidad y el ambiente, pues ambos están umbilicalmente ligados, la corresponsabilidad por todo lo que existe y vive y por nuestro destino común (nn.203-208).

Finalmente, el momento de celebrar. La celebración se realiza en un contexto de «conversión ecológica» (n.216) que implica una «espiritualidad ecológica» (n.216). Esta se deriva no tanto de las doctrinas teológicas sino de las motivaciones que la fe suscita para cuidar de la casa común y «alimentar una pasión por el cuidado del mundo» (216). Tal vivencia es antes una mística que moviliza a las personas a vivir el equilibrio ecológico, «el interior consigo
mismo, el solidario con los otros, el natural con todos los seres vivos y el espiritual con Dios» (n.210). Ahí aparece como verdadero que «lo menos es más» y que podemos ser felices con poco.

En el sentido de la celebración «el mundo es algo más que un problema a resolver, es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza» (n.12).
El espíritu tierno y fraterno de San Francisco de Asís atraviesa todo el texto de la encíclica Laudato sí. La situación actual no significa una tragedia anunciada, sino un desafío para que cuidemos de la casa común y unos de otros. Hay en el texto levedad, poesía y alegría en el Espíritu e indestructible esperanza en que si grande es la amenaza, mayor aún es la oportunidad de solución de nuestros problemas ecológicos.
Termina poéticamente “Más allá del sol”, con estas palabras: «Caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten la alegría de la esperanza» (n.244).
Me gustaría acabar con las palabras finales de la Carta de la Tierra que el mismo Papa cita (n.207): «Que nuestro tiempo se recuerde por despertar a una nueva reverencia ante la vida, por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad, por acelerar la lucha por la justicia y la paz, y por la alegre celebración de la vida».

sic Autor: Leonardo Boff, teólogo y ecólogo. Traducción de Mª José Gavito Milano
Este texto es un capitulo del libro en italiano Curare la Madre Terra, EMI, Bologna 2015.
Envío particular 18-06-2015.

Así reaccionaron en el mundo frente a la Encíclica de Francisco

Desde el presidente Obama y el Banco Mundial, pasando por organizaciones como Greenpeace, hasta la Asociación Mundial del Carbón, muchos reaccionaron frente a "Laudato si" (Alabado seas), el documento donde el papa exhorta a cuidar el medioambiente.

- El presidente Barack Obama estuvo entre los primeros. "Saludo la encíclica de Su Santidad el papa Francisco y admiro profundamente la decisión del papa de argumentar claramente, poderosamente y con toda la autoridad moral de su posición en favor de tomar acción para combatir el cambio climático global'', dijo el presidente en una declaración.
Los republicanos que aspiran a remplazar a Obama en la Casa Blanca no fueron tan entusiastas. Varios de ellos, incluyendo los senadores Ted Cruz y Rand Paul, no respondieron a pedidos de comentario o evitaron responder a preguntas de reporteros sobre el tópico.

- El secretario general de la ONU Ban Ki-moon, quien ha dado prioridad al problema del cambio climático desde que asumió el puesto hace más de ocho años, agradeció al papa Francisco por "tomar una posición tan enérgica sobre la necesidad urgente de medidas globales''.
"Su voz moral es parte de un coro creciente de gente de todas las confesiones y todos los sectores de la sociedad (que) reclaman medidas con respecto al clima'', dijo Ban a la prensa. "Exhorto a todos los gobiernos a colocar el bien común por encima de los intereses nacionales y aprobar un ambicioso acuerdo climático universal en París este año''.

- El dirigente de Greenpeace, Kumi Naidoo destacó los pasajes de la encíclica que piden medidas para reducir las emisiones de carbón, incluso con el reemplazo de combustibles fósiles por energía renovable. "Es un llamado claro como el cristal a los inversores responsables, jefes de empresa y dirigentes políticos a acelerar la revolución de la energía limpia''.

- La Asociación Mundial del Carbón destacó que según el pontífice, ayudar a los pobres es parte crucial de la lucha contra el cambio climático. El presidente de la asociación, Benjamin Sporton, dijo a la AP que frente a los problemas de desarrollo de los países pobres "necesitamos energía accesible y confiable, y el carbón es clave para lograrlo''.

- El Banco Mundial dice que la encíclica del papa es un "recordatorio rudo'' del vínculo entre el cambio climático y la pobreza. El presidente del banco, Jim Yong Kim, dijo que los impactos del cambio climático, "incluyendo la frecuencia creciente de eventos meteorológicos extremos, son los más devastadores para el número inaceptablemente alto de personas que viven hoy en la pobreza extrema''.

- La Iglesia anglicana elogia la encíclica papal sobre cambio climático, que describió como un documento elocuente que es bueno no solo para la Iglesia católica sino para todos los habitantes del planeta. El vocero de la Iglesia sobre asuntos ambientales, el obispo de Salisbury Nicholas Holtam, dijo que el cambio climático es uno de los grandes retos morales de nuestro tiempo.

- La presidenta del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF por sus siglas en inglés), Yolanda, Kakabadse, dijo que el mensaje papal "agrega un necesario enfoque moral'' al debate sobre el cambio climático, que "afecta la vida, ingresos y derechos de todos, sobre todo las comunidades pobres, excluidas y más vulnerables''.

En Argentina:
Dirigentes y organizaciones argentinas destacaron este jueves el aporte que el papa Francisco hace a la lucha contra las desigualdades ambientales en su encíclica sobre ecología, medio ambiente y cuidado de los bienes de la creación. Expertos y referentes políticos apelaron a las redes sociales para opinar sobre el texto.

- Greenpeace Argentina: "Celebramos la encíclica del Papa sobre medio ambiente. Un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismos".

- Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz: "Francisco no sólo diagnostica los problemas en 'nuestra casa' sino que señala a los culpables. Además advierte que los países pobres alimentan el desarrollo de los países más ricos a costa de su presente y de su futuro".

- Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema: "Exhortamos, como dice Francisco, a escuchar a la tierra y a los pobres, una ética de los vulnerables. Nadie puede ser indiferente".

- Fernado "Pino" Solanas, senador nacional: "La encíclica tiene un enorme respeto por las distintas culturas y busca encontrar una solución a la crisis ambiental planetaria".

- Hugo Bilbao, presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema): "La encíclica dará sustento a la implementación de políticas que buscan compatibilizar el desarrollo económico, con la inclusión social y el cuidado del medio ambiente".

El momento para publicar la encíclica tuvo una intención
Los países de todo el mundo se reunirán en París a final del año para intentar llegar a un acuerdo para reducir los gases de efecto invernadero. Algunos expertos aseguran que podría ser la última oportunidad del planeta para evitar una nueva marca de calentamiento global: Un aumento de 1,1 grado Celsius (2 grados Fahrenheit) de la temperatura actual.

sic Fuente: Agencia DyN | Agencia AP.-
 


Periodísticas. Se difundió "Laudato si", la encíclica del papa Francisco sobre el medio ambiente,
Elisabetta Piqué, La Nación

En el esperado texto, el pontífice invita a una "valiente revolución cultural" ante el cambio climático y critica con fuerza a los "poderes económicos". Es mucho más que una encíclica "verde".

En Laudato Si, sobre el cuidado de la casa común, publicada por el Vaticano en medio de inmensa expectativa y luego de gran revuelo por la filtración de un borrador, el papa Francisco no sólo lanza un llamado de alerta ante el cambio climático actual, con consecuencias desastrosas, sino urge acciones concretas ante la degradación social que ha sufrido el planeta en los últimos dos siglos.
En su esperadísimo documento, el primer Papa del Sur del mundo, luego de destacar que la crisis ecológica es una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad, invita a todos, no sólo a los católicos, a una "valiente revolución cultural". Critica con fuerza a los "poderes económicos" y llama con fuerza a una "conversión ecológica", a un "cambio radical en el comportamiento de la humanidad" -con un estilo de vida más sobrio, simple, solidario, menos acelerado y consumista-, así como a un cambio del sistema mundial, "insostenible desde diversos puntos de vista".

"Hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres", escribe el Papa, con lenguaje simple y directo, accesible a todos.
"Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos", denuncia. "Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y sostenibles y, a la vez, recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano", sugiere.

Titulada como el famoso cántico de las criaturas de San Francisco -Laudato si (Alabado seas)- y dividida en 6 capítulos, la encíclica, que sobre todo en Estados Unidos es esperada con inmensa expectativa, subraya "las raíces humanas" del deterioro ambiental que vivimos. Y a lo largo de sus 187 páginas en su versión español -el idioma en la que fue escrita-, aborda la problemática ecológica a través de una óptica original: la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta; la convicción de que en el mundo todo está conectado; la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología; la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso; el valor propio de cada criatura; la necesidad de debates sinceros y honestos; la grave responsabilidad de la política internacional y local; la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.
"La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería", dispara el ex arzobispo de Buenos Aires, que enumera en la primera parte del documento diversas formas de contaminación, así como el "preocupante calentamiento del sistema climático". Como es sabido, éste ha provocado el constante crecimiento del nivel del mar, eventos metereológicos extremos, el agotamiento de recursos vitales como el agua potable, y la disminución de selvas, bosques y biodiversidad.
"Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente", asegura el Papa, que llama a la utilización de fuentes de energía limpias y renovables. El mismo Francisco -que en el texto cita a diversas conferencias episcopales y a sus predecesores, Benedicto XVI y San Juan Pablo II -, había dicho en enero que esperaba que este documento pueda ayudar a lograr un acuerdo en la cumbre sobre cambio climático que tendrá lugar en París, en diciembre próximo.

La Tierra y los Pobres
Con su habitual estilo, directo y claro, comprensible a todos, el Papa menciona "la pobreza del agua" que se da especialmente en África, así como el gravísimo problema de la calidad de agua disponible para los pobres. Y critica la tendencia a privatizar este recurso: "En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico", sentencia, fustigando a su vez el derroche de agua.
Al hablar de la Amazonia y la cuenca fluvial del Congo como "grandes pulmones del planeta", denuncia que "no se pueden ignorar los enormes intereses económicos internacionales que, bajo pretexto de cuidarlos, pueden atentar contra las soberanías nacionales". "De hecho, existen propuestas de internacionalización de la Amazonia que sólo sirven a los intereses económicos de las corporaciones trasnacionales", acusa, citando el documento de Aparecida.
En todo el documento el Papa insiste en que "el deterioro del ambiente y de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta" y que todo es consecuencia de haber del antropocentrismo, es decir, de haber puesto al hombre como el centro de todo. Recuerda que se desperdicia aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen y "el alimento que se deshecha es como si se robara de la mesa del pobre".

Sobre los "poderes económicos"
Asegura que hay una "deuda ecológica" entre el Norte y el Sur. Y que mientras "la deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control, no ocurre lo mismo con la deuda ecológica". "La tierra de los pobres del Sur es rica y poco contaminada, pero el acceso a la propiedad de los bienes y recursos para satisfacer sus necesidades vitales les está vedado por un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso", afirma.
Francisco critica duramente al "paradigma tecnocrático" actual, que tiende a ejercer su dominio sobre la economía y la política. Cita varias veces a Caritas in veritate, la encíclica "económica" de su predecesor Benedicto XVI y destaca que "el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano e integral y la inclusión social".
"Los poderes económicos continúan justificando el actual sistema mundial, donde priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad y el ambiente", acusa. "Así se manifiesta que la degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas", agrega.

Para salir de esa "espiral de autodestrucción en la que nos estamos sumergiendo", Francisco invita finalmente a un cambio de rumbo. "Para afrontar los problemas de fondo, que no pueden ser resueltos por acciones de países aislados, es indispensable un consenso mundial que lleve, por ejemplo, a programar una agricultura sostenible y diversificada, a desarrollar formas renovables y poco contaminantes de energía, a fomentar una mayor eficiencia energética, a promover una gestión más adecuada de los recursos forestales y marítimos, a asegurar a todos el acceso al agua potable", indica.
Sin pelos en la lengua, asegura que "las cumbres mundiales sobre el ambiente de los últimos años no respondieron a las expectativas por falta de voluntad política". Por otro lado, indica que "los países pobres necesitan tener como prioridad la erradicación de la miseria y el desarrollo social de sus habitantes, aunque deban analizar el nivel escandaloso de consumo de algunos sectores privilegiados de su población y controlar mejor su corrupción". "También es verdad que deben desarrollar formas menos contaminantes de energía, pero para ello requieren contar con la ayuda de los países que han crecido mucho a costa de la contaminación actual del planeta", agrega.

sic Fuente: La Nación, 19/06/15

Especial para Intendentes del mundo ...

21 y 22 de julio, Vaticano. Congreso internacional “Esclavitud moderna y CC: el compromiso de las ciudades”
Papa Francisco: Hay un Vínculo entre Maltrato  a la Creación y Trata de Personas.

VATICANO, 21 Julio. El Papa Francisco participó este martes en la inauguración del Congreso internacional “Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades”, con la participación de más de 60 alcaldes de todo el mundo, donde advirtió que la trata de personas -explotación sexual y laboral de niños y adultos- es también una consecuencia del uso de la Creación.
Francisco inició su discurso señalando que no se puede ver el cuidado del ambiente solamente como una actitud “verde”, pues cuidar el planeta “significa una actitud de ecología humana”; es decir, no se puede separar a la persona de la Creación. “La ecología es total, es humana”, indicó.
En ese sentido, señaló que la encíclica “Laudato Si” explica que “hay una relación de incidencia mutua, sea del ambiente sobre la persona, sea de la persona en el modo como trata el ambiente”, y “el efecto de rebote contra el hombre cuando el ambiente es maltratado”. “No es una encíclica ‘verde’, es una encíclica social”, afirmó.

El Santo Padre aprovechó la presencia de los alcaldes para explicar que el crecimiento desmesurado de las ciudades, con “cordones de pobreza y de miseria más grandes”, son también consecuencia “de un descuido del ambiente”.
“¿Por qué la gente viene a las grandes ciudades, a los cordones de las grandes ciudades, las villas miseria, las chabolas, las favelas? ¿Por qué arma eso? Simplemente porque ya el mundo rural para ellos no les da oportunidades”, indicó.
En ese sentido, Francisco denunció “la idolatría de la tecnocracia” que ha creado desocupación y obliga a las personas a migrar en busca de nuevos horizontes. Señaló que la falta de empleo está afectando sobre todo a los jóvenes. “¿Qué horizonte y qué futuro puede ofrecer?, ¿qué le queda a esa juventud? O las adicciones, o el aburrimiento, o el no saber qué hacer de su vida -una vida sin sentido, muy dura-, o el suicidio juvenil – las estadísticas de suicidio juvenil no son publicadas en su totalidad-, o buscar en otros horizontes, aún en proyectos guerrilleros, un ideal de vida”, señaló.
Asimismo, indicó que el mal uso de la Creación ha puesto en juego el oxígeno y el agua. “Es decir, la desertificación de grandes zonas por la deforestación”. “¿Qué sucede cuando todos estos fenómenos de tecnificación excesiva, de no cuidado del ambiente, además de los fenómenos naturales, inciden sobre la migración? El no haber trabajo, y después la trata de las personas”, advirtió.

Francisco denunció que “cada vez es más común el trabajo en negro, un trabajo sin contrato, un trabajo arreglado debajo de la mesa. ¡Cómo ha crecido! El trabajo en negro es muy grande, lo cual significa que una persona no gana lo suficiente para vivir. Eso puede provocar actitudes delictivas y todo lo que sucede en una gran ciudad por esas migraciones provocadas por la tecnificación”.
“Sobre todo me refiero al agro o la trata de las personas en el trabajo minero, la esclavitud minera todavía es muy grande y es muy fuerte. Y lo que significa el uso de ciertos elementos de lavado de minerales – arsénico, cianuro- que inciden en enfermedades de la población. En eso hay una responsabilidad muy grande. O sea que todo rebota, todo vuelve. Es el efecto rebote contra la misma persona. Puede ser la trata de personas por el trabajo esclavo, la prostitución, que son fuentes de trabajo para poder sobrevivir hoy día”, advirtió.
Ante ello, exhortó a las Naciones Unidas a “interesarse muy fuertemente sobre este fenómeno, sobre todo, en la trata de personas provocada por este fenómeno ambiental, la explotación de la gente”.
En ese sentido, el Papa invitó a los alcaldes a sumarse para solucionar estos problemas. “Porque ésta conciencia si bien sale del centro hacia las periferias, el trabajo más serio y más profundo, se hace desde la periferia hacia el centro. Es decir, desde ustedes hacia la conciencia de la humanidad”.
“La Santa Sede o tal país, o tal otro, podrán hacer un buen discurso en las Naciones Unidas pero si el trabajo no viene de las periferias hacia el centro, no tiene efecto”, indicó.
“Pido al Señor que nos dé a todos la gracia de poder tomar conciencia de este problema de destrucción que nosotros mismos estamos llevando adelante al no cuidar la ecología humana, al no tener una conciencia ecológica como las que nos fue dada al principio para transformar la primera incultura en cultura, y frenar ahí, y no transformar esta cultura en incultura”, señaló.

Bajo el título de “Esclavitudes modernas y cambio climático: el compromiso de las ciudades”, este encuentro fue organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias y de las Ciencias Sociales en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Mañana el tema será “La prosperidad, la gente y el Planeta: consecuencias de un desarrollo sostenible en nuestras ciudades”.

El Canciller de las dos Pontificias Academias, Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, explicó que la invitación a los alcaldes obedece al deseo de “buscar juntos las mejores prácticas para detener el cambio climático y la eliminación de las nuevas formas de esclavitud”. Así, se pretende que “se comprometan en favorecer, en nuestras ciudades y asentamientos urbanos, la emancipación de los pobres y de aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad, reduciendo la exposición a situaciones extremas catastróficas derivadas de las profundas alteraciones de naturaleza ambiental, económica y social que crean terrenos fértiles para las migraciones forzadas y la trata de seres humanos”.
Al mismo tiempo, quieren que las autoridades se esfuercen “en el desarrollo de programas de reinserción e integración social de las víctimas, a nivel nacional y local, para evitar la repatriación forzada”.
Por ello, después de la intervención del Papa, los más de 60 alcaldes presentes firmaron una declaración en la que se comprometen a luchar contra estas problemáticas.
sic Fuente: Aciprensa.com

- - -  recortes de "El Papa profundiza su defensa de la ecología en una cumbre con 70 alcaldes" de Elisabetta Piqué.

Explicó los puntos esenciales de su "encíclica verde" a gobernantes de las principales ciudades del mundo; pidió que haya un acuerdo en el encuentro de París.
... Francisco explicó en primera persona los puntos esenciales de Laudato Si y manifestó ... "Tengo mucha esperanza en la cumbre de París de diciembre. Espero que las Naciones Unidas encuentren un acuerdo fundamental porque necesitan tomar una posición fuerte sobre estos problemas, en particular sobre el tráfico y la explotación debida a los cambios climáticos".
El evento, que tuvo lugar en el Aula Nueva del Sínodo, contó con la presentación de la ex modelo argentina Valeria Mazza, y de los intendentes argentinos Eduardo Accastello, de Villa María, Córdoba, y Mónica Fein, de Rosario.

El Efecto Rebote
El Papa subrayó "el efecto de rebote que existe contra el hombre cuando el ambiente es maltratado". Y al celebrar que se hubieran invitado a alcaldes de todo el mundo al Vaticano para discutir sobre estos temas cruciales, destacó que "una de las cosas que más se notan cuando el ambiente no es cuidado es el crecimiento desmesurado de las ciudades".
... El Papa también habló de los efectos dañinos sobre la salud, "la cantidad de enfermedades raras provenientes, por ejemplo, de muchos elementos de fertilización de los campos" y de la desertificación de grandes zonas por la deforestación. Y destacó que todos los fenómenos antes mencionados pueden provocar actitudes delictivas.
"O sea que todo rebota, todo vuelve. Es el efecto rebote contra la misma persona. Puede ser la trata de personas por el trabajo esclavo, la prostitución, que son fuentes de trabajo para poder sobrevivir hoy día", explicó.

Durante el evento, Accastello, intendente de Villa María, Córdoba, expuso una estrategia para desterrar la trata. En mayo pasado, de hecho, Villa María fue sede del Encuentro Mundial de Jóvenes contra la Violencia y la Esclavitud, organizado por la Red Mundial Juvenil y la ONG cordobesa Vínculos en Red, de Alicia Peressutti -vieja amiga de Jorge Bergoglio, también presente en el evento-, con el apoyo de las pontificias academias de Ciencias y de Ciencias Sociales.
En tanto, Giusi Nicolini, alcaldesa de la isla de Lampedusa, el primer destino que Francisco visitó dentro de Italia al inicio de su pontificado y símbolo del drama de los inmigrantes, en su discurso pidió combatir el racismo y la xenofobia.
También disertaron Gustavo Petro, alcalde de Bogotá; Mitchell Landrieu, de Nueva Orleáns; Manuela Carmena, de Madrid; Bill de Blasio, de Nueva York, y Jerry Brown, gobernador de California, entre varios otros. 
Fuente: La Nación - A la nota completa desde aquí

- - -  recortes sobre las exposiciones de los Intendentes de Argentina, presentes en el Vaticano.

Mónica Fein: "Queremos dejar a nuestros hijos y a las generaciones futuras un planeta no contaminado"

... Fein agradeció al Papa y a la Academia Pontificia de las Ciencias por invitar a la ciudad de Rosario a participar del encuentro y destacó que las conclusiones del Coloquio "impactarán en la conciencia de la humanidad para convencer definitivamente a los líderes de la comunidad internacional de la necesidad de adoptar acciones concretas que modifiquen positivamente el estado actual de las cosas en el combate a las formas modernas de esclavitud y cambio climático".
La jefa municipal recordó que "la Encíclica de Francisco Laudato Si expresa con claridad la necesidad del abordaje integral de la ecología, destacando asimismo el impacto y la correlación directa entre cambio climático y pobreza" y remarcó que desde la ciudad de Rosario "venimos asumiendo crecientes compromisos en ambas materias y reclamando a los líderes de la comunidad internacional la necesidad de políticas públicas urbanas globales de impacto local en materia de cambio climático y combate a las formas modernas de esclavitud".
"Venimos a este Coloquio a traer desde América Latina el mensaje de que los ciudadanos que habitan en nuestros territorios queremos vivir mejor; queremos vivir dignamente, queremos trabajo decente y techo para nuestras familias; queremos un desarrollo sustentable, sin excluidos ni pobreza extrema, y queremos fundamentalmente dejar a nuestros hijos y a las generaciones futuras un planeta no contaminado", expresó Fein.
Asimismo, la intendenta mencionó que "haremos todo lo que esté a nuestro alcance desde las ciudades para aportar pequeñas soluciones a los grandes problemas que hoy nos aquejan" e hizo hincapié en las tareas de promoción del reciclado, reducción y reutilización de residuos; en movilidad sustentable, en cuidado del agua y de la energía, en la promoción de energías renovables, en sistemas de tecnologías bajos en carbono, en educación ciudadana en materia ambiental, en combate a la pobreza y en materia de promoción social.
Fein se mostró convencida de que "la autoridad moral del Papa Francisco, su esfuerzo y su compromiso, junto al aporte de todos y cada uno de nosotros pueden contribuir significativamente al inicio de una nueva conciencia sobre la necesidad de cambiar los patrones de producción y consumo dominantes hoy, hacia un futuro con desarrollo sustentable, con equidad y dignidad para todos los seres humanos".
Fuente: Telefe Noticias, Canal 5 Rosario. 21/07/15 nota completa desde aquí.

Eduardo Accastello, en marco de la nota "El Cambio Climático no es una invención del Papa Francisco"

... “Para nosotros es muy importante que la Iglesia y el Papa Francisco lance, a través del mensaje (de la encíclica) de Laudato si, el desafío para que los gobiernos locales, que somos los que estamos más cerca de los ciudadanos, podamos avanzar en el desafío de dos temas tan importantes como son la trata de personas y el cambio climático” ... los alcaldes presentes están convencidos de la necesidad de que la ONU “declare la trata de personas como crimen de lesa humanidad para ayudar y reconocer derechos a las zonas del mundo con este tipo de situaciones de esclavitud”, dijo a Aleteia el alcalde de la ciudad argentina de Villa María, Eduardo Accastello.

Por otro lado, en próximas iniciativas en Sudamérica, Accastello destacó que “en el caso del cambio climático queremos realizar en septiembre en la Argentina una agenda 20/20 para que los alcaldes locales nos comprometamos en el desafío de tomar decisiones concretas que beneficien a los ciudadanos del mundo”. Por ello, existe una atención especial del mensaje de la encíclica social del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común (la Tierra).
“Nosotros (los alcaldes) estamos siendo testimonios permanentes de la encíclica sobre el compromiso que tenemos que asumir todos los ciudadanos, especialmente los líderes locales para llevar adelante este mandato urgente, porque el Papa nos está pidiendo que tomemos decisiones a nivel de gobierno, de las empresas”, expresó el alcalde argentino.

Sobre la repercusión de la encíclica en América Latina, el alcalde Accastello ratificó que los administradores locales del continente están despertando al llamado del Papa Francisco a la protección del ambiente y la lucha contra el cambio climático caminando junto “con los jóvenes y los niños, como sugiere el Papa, creando conciencia en los adultos”.
Los administradores locales empiezan a dar señales de conciencia de la responsabilidad que tienen. “El Papa nos está diciendo: es ahora el momento, es ahora el desafío, nuestra responsabilidad es aplicar normas concretas contra la corrupción y las empresas que contaminan. En este sentido, tenemos mucha responsabilidad y cosas por hacer”.
Las empresas que contaminan y “engrosan la corrupción para no cumplir las normas” están sentadas en el banquillo de los acusados y de los especialmente vigilados.
“Nosotros (los alcaldes) creemos que existen muchas empresas que no tienen piedad, que solo tienen como prioridad el negocio y el objetivo económico. Con la acción de los Estados nacionales, municipales y provinciales, se puede controlar el efecto invernadero y los efectos del cambio climático que afectan a la humanidad y para esto hay que ser muy severos”, declaró Accastello.
Los alcaldes son conscientes que existe un saldo en rojo de la mayor parte de los países ricos en materia de contaminación ambiental. “Nosotros decimos que los países desarrollados tienen mayor responsabilidad porque son los que más contaminan y hay países muy pobres que se ven muy perjudicados pero que no son los que contaminan”.
“Por lo tanto, los países desarrollados tienen que luchar por este objetivo, como indica el Papa en Laudato si, así tenemos que exigirles a ellos para que no pongan más excusas, primero en la ONU en septiembre.
Fuente: Aleteia.org - Nota completa desde
aquí

 

Proteger la Tierra, dignificar la Humanidad. Dimensiones morales del CC y el desarrollo sostenible"
Congreso en el Vaticano. 28 de abril de 2015

El diputado Pablo Bergel, presidente de la Comisión Especial de Cambio Climático de la Legislatura del a Ciudad Autónoma de Buenos Aires participó el Martes 28 de abril ppdo. del simposio intitulado "Proteger la Tierra, dignificar la Humanidad. Dimensiones morales del cambio climático y el desarrollo sostenible", a invitación de la Academia Pontificia de Ciencias del Vaticano. También participó de la misma el senador nacional Fernando "Pino" Solanas, presidente de la Comisión de Ambiente del Senado de la Nación.

Bergel y Solanas fueron parte de los 160 asistentes, junto el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, los Presidentes de la República del Ecuador, Rafael Correa, y del Consejo de Ministros de Italia, Romano Prodi, acompañados por científicos y especialistas en cambio climático de los cinco continentes, dignatarios y líderes de diversas confesiones religiosas, católicos, protestantes, musulmanes, judíos, y de otras corrientes espirituales. En el encuentro se puso énfasis en la necesidad y urgencia de una acción conjunta para desacelerar y detener el cambio climático causado por la acción antrópica.

Pablo Bergel expresó que: "...agradecemos la invitación y nos parece muy oportuna la iniciativa de hacer escuchar la voz de las múltiples religiones y culturas aquí representadas. Aguardamos con especial expectativa la próxima encíclica papal antes de la cumbre climática de París, que de manera amorosa y a la vez severa deberá incidir sobre los grandes decisores de los destinos del planeta." Bergel agregó que "... debemos escuchar y aprender de la sabiduría ancestral de nuestros pueblos originarios, especialmente de las mujeres originarias, que por siglos han sabido convivir en reciprocidad amorosa con la naturaleza y en comunidad de iguales. Ellas nos traen la cultura del Sumak Kawsay o Buen Vivir, y los derechos de la naturaleza como madre dadora de todas las formas de vida".

La declaración final conjunta del encuentro, advirtió que la cumbre sobre cambio climático que tendrá lugar en París en diciembre próximo "podría ser la última oportunidad para negociar acuerdos que mantengan el calentamiento provocado por los humanos por debajo de los dos grados centígrados". Y alertó: "la trayectoria actual podría llevarnos a unos devastadores cuatro grados centígrados o más".

La declaración se basa en un documento previo de la Academia Pontificia de Ciencias que señala que la humanidad debe evitar las peores consecuencias del cambio climático con las tecnologías y el financiamiento que ya están disponibles y hacerlo dando prioridad a los mas afectados y a los mas desfavorecidos. El calentamiento global no debe exceder los dos grados centígrados y debe permanecer "bien por debajo" de ese nivel. Para ello se requiere que hacia el 2070 las emisiones netas sean iguales a cero. Estas metas en el sector energético implican una "rápida transformación " hacia un mundo movido por fuentes renovables y bajas en carbono.

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El senador Solanas y el diputado porteño Bergel .... fueron invitados por el Papa Francisco. La actividad, se realizó en la vigilia de la encíclica papal con la intención de generar un consenso en torno a la necesidad de proteger a la tierra y a la humanidad de los efectos irreversibles del cambio climático y construir un movimiento global interreligioso y pluricultural para el desarrollo sostenible.
.... El encuentro pretende construir un movimiento global a través de todas las religiones para concientizar sobre el desarrollo sustentable y el cambio climático a los largo de 2015 y hacia el futuro.
Solanas ha venido manteniendo con el Papa Francisco correspondencia sobre la defensa de la naturaleza y el ambiente, y tema que fue materia de su entrevista filmada el 11 de noviembre de 2013.

Solanas destacó "su vocación de empujar la conciencia global" y planteó "cómo va a indemnizar el norte la contaminación de pueblos y tierras del sur, ya que (evocando a Correa) el 44% del calentamiento global lo producen dos potencia ... el 85% del PBI mundial está en manos del 15%" ... habló de "colonialismo ambiental" y propuso como inquietud para llevar a la Cumbre de París, que los "delitos ambientales por constatarse con el tiempo, se los considere delitos de lesa humanidad, sin prescripción".
Al final, Correa se sumó a la falta de justicia ambiental, diciendo "si existiera esta justicia, tendríamos una orientación en quién debería pagar y quién debería reclamar ... hoy los países pobres tienen que pagar mucho a los países desarrollados ... Si se tuviera en cuenta la deuda ecológica quizás las cosas serían exactamente al revés" ... Fue terminante "el CC es el mayor desafío de la humanidad, incluso que la pobreza, porque está haciendo pobre a toda la humanidad"

Las exposiciones en youtube: de Pablo Bergel - de Pino Solanas y breve respuesta de Rafael Correa (Pte. de Ecuador).

sic Fuente: (adaptación) ADN Ciudad - sic Fuente: Verdealsur, abril de 2015.

Declaración de líderes religiosos, políticos, de negocios, científicos y expertos en desarrollo.

Los abajo firmantes nos hemos congregado en las Academias Pontificias de Ciencias y de Ciencias Sociales para abordar los desafíos del cambio climático inducido antropogénicamente, la extrema pobreza y la marginalidad social, incluyendo el tráfico de seres humanos, en el contexto del desarrollo sostenible. Nos hemos reunido personas provenientes de diferentes credos y ámbitos de vida, reflejando el compartido anhelo de la humanidad por la paz, la felicidad, prosperidad, justicia y sostenibilidad del ambiente.
Hemos considerado la abrumadora evidencia científica con respecto del cambio climático inducido por el hombre, la pérdida de la biodiversidad y las vulnerabilidades de los pobres a los impactos económicos, sociales y ambientales.
Frente a las emergencias del cambio climático inducido por el hombre, la exclusión social, y la extrema pobreza, nos reunimos para declarar que:
El cambio climático inducido por el hombre es una realidad científica y su urgente mitigación es un imperativo moral para toda la humanidad.
En el centro de este espacio moral, las religiones del mundo juegan un rol muy vital. Todas estas tradiciones afirman la dignidad inherente de cada individuo ligada al bien común de toda la humanidad. Afirman la belleza, maravilla y bondad inherente del mundo natural y consideran que es un precioso regalo confiado a nuestro cuidado común, estableciendo nuestra obligación moral de respetar más que destruir el jardín que es nuestro hogar.
Los pobres y excluidos enfrentan abrumadoras amenazas debido a las catástrofes climáticas, incluyendo la creciente frecuencia de las sequías, tormentas extremas, olas de calor, y el ascenso del nivel del mar.
El mundo tiene al alcance de su tecnología, sus medios financieros y su conocimiento, los medios para mitigar el cambio climático, y asimismo terminar con la extrema pobreza, por medio de la aplicación de soluciones
de desarrollo sostenible, incluyendo la adopción de sistemas de energía bajos en carbono apoyados por tecnologías de información y comunicación.
La financiación del desarrollo sostenible, incluyendo la mitigación del clima, debería ser reforzada por medio de nuevos incentivos para la transición hacia una energía baja en carbono y mediante la incansable búsqueda de la paz, la cual posibilitaría derivar recursos financieros públicos, desde el gasto militar hacia urgentes inversiones para el desarrollo sostenible.
El mundo debería tomar nota de que la cumbre del clima en París a fines de este año (COP 21), podría ser la última oportunidad efectiva para negociar los arreglos que contengan el calentamiento inducido por los humanos por debajo del límite de los 2°C respecto de los niveles preindustriales, y que apunten a permanecer muy por debajo de los 2°C, por seguridad; en tanto que la continuidad de la trayectoria actual, bien podría alcanzar y hasta superar un nivel devastador de 4°C.
Los líderes políticos de todos los estados miembro de las Naciones Unidas tienen una responsabilidad especial de acordar en la COP 21 un acuerdo climático audaz, que limite el calentamiento global en un nivel seguro para la humanidad, al mismo tiempo que proteja a los pobres y a los vulnerables del proceso de cambio climático en curso, que gravemente pone en peligro sus vidas.
Los países con altos ingresos deberían ayudar a financiar los costos de la mitigación del cambio climático en los países de bajos ingresos tal como lo han prometido.
La mitigación del cambio climático requerirá una rápida transformación global hacia un mundo accionado por energías renovables y otras bajas en carbono, y el manejo sostenible de los ecosistemas. Estas transformaciones se deben llevar a cabo en el contexto de un acuerdo global de Metas de Desarrollo Sostenible que consistan en terminar con la extrema pobreza, asegurar el acceso universal a la salud, a la calidad de la educación, al agua segura, a la energía sostenible, así como cooperar para terminar con el tráfico de personas y todas las formas de esclavitud modernas.
Todos los sectores y actores involucrados deben hacer su parte, compromiso en el cual involucramos plenamente nuestras capacidades individuales.

Traducción no oficial del inglés por el equipo VerdealSur, publicada 28 de abril de 2015 - al pdf online desde aquí

 

Comentarios sobre las dos jornadas sobre la Encíclica Laudato Si´

AMBIENTE, POBREZA, CAMBIO CLIMÁTICO Y BIENES COMUNES: Reflexiones y Acciones Urgentes.
Los titulares de las Comisiones de Ambiente del Senado de la Nación y de Cambio Climático de la Legislatura Porteña coordinaron las dos jornadas de debate sobre "Laudato Si`" encíclica socioambiental del Papa Francisco. 

Jornada: 4 de Agosto - Salón Illia del Senado Nacional:
FERNANDO "Pino" SOLANAS. Senador Nacional. Pte. Comisión Ambiente
ADOLFO PEREZ ESQUIVEL. Premio Nobel de la Paz.
MONSEÑOR JORGE LOZANO.Presidente de la Pastoral Social.
JORGE EDUARDO RULLI. GRR. Grupo de Reflexión Rural.
GUSTAVO GOMEZ. Fiscal Federal

Comentarios: Parlamentario  - AICA - Portal BA

Jornada: 5 de agosto - Salón Jauretche de la Legislatura Porteña

Compartimos el recorte de  algunas pautas, entre otras de las que registramos, para orientar la instrumentación de Laudato Si´, en nuestra red:
Pablo Bergel la definió como "un manifiesto, una convocatoria que corona muchos años de recorrido ambiental y llega a diciembre con una crítica a nuestra civilización con la mayor calidad y omnicomprensión, que nos convoca a la reflexión, a conocerla y a la acción". 

Pablo Canziani la presentó como un "camino a la integración (del conocimiento, de experiencias, de pueblos originarios y criollos, para la dignidad de las personas". Sus primera aclaraciones fueron: "ecos (casa), ecología (conocimiento de la casa), economía (gestión de la casa) ... no podemos hacer lo que corresponda, si no sabemos precisamente de qué se trata ... más que referida al cambio climático nos interpela a reflexionar sobre cómo nos relacionamos con la naturaleza y entre nosotros ... a ver el todo unido -complejidad- entre el marketing mendaz que nos determina víctimas-victimarios y el cóctel explosivo de egoísmos y excesos". Puntualizó "el cambio climático es la fiebre del cambio global ... se requiere la conversión y revisión de los aspectos fundamentales del sistema socioeconómico ... todos somos ciudadanos y consumidores (con derechos y responsabilidades) ... hay que repensar la economía de la sobriedad ... el eje de la encíclica está en la Bioética: desde el conocimiento hasta cómo hacemos las cosas" ...

Raúl Estrada Oyuela la abordó como "una propuesta para todos los hombres de buena voluntad, ampliada a los no católicos; la iglesia no pretende imponer, sí plantear los problemas principales, dado que los impactos más severos caerán en las poblaciones más vulnerables". Señaló que "los cambios no pueden responder a la responsabilidad de un dirigente político, pero al atreverse dejará un testimonio de generosa actividad". Manifestó sus cuestionamientos a los resultados de la COP21 en Francia, con el supuesto de "gatopardismo institucional" ante la falta de estimaciones vinculantes o implicancias de compromiso. "Hay que buscar actuar sobre los gobiernos de cada país". Asoció la presión que deben ejercer los ciudadanos (sugerida en la encíclica) con el pedido de "hagan lío" que hizo a los jóvenes.

Fray Eduardo Agosta la analizó como "excusa o acercamiento de un líder espiritual reconocido por todo los colectivos ... Llega junto a la COP21 pero el clima es un epifenómeno, no es un reporte ecológico, ni técnico ... procura conmover los corazones" la asoció a la expresión personal y cotidiana "me cayó la ficha" ... Repasó en detalles los temas de cada uno de los seis capítulos, aclarando que "no propone soluciones, la tarea de encontrarlas, es nuestra"; celebró la referencia de la orden carmelita, en "la transformación de la lógica social", traspasando la forma de pensarnos en "intentos de pequeña escala, si no los convertimos en políticas públicas".    

Miguel Angel Rementería señaló la invitación urgente que el Papa hace a un nuevo diálogo sobre el modo cómo estamos construyendo el futuro del planeta. Agregó las referencias de que "la encíclica plantea una ruptura con el productivismo dominante" en conceptos de Carlos Merenson y de "Manual Guzmán Hennessey "en movilizar hacia la raíz del cambio climático ... impulsando la reacción de la familia humana, su reconocimiento a la ciencia, unido a un llamado ecuménico".
Por último, hizo la lectura de los recientes "10 mandamientos para la sostenibilidad Inspirados en la encíclica” ampliada al terminar esta nota.

Al final de las exposiciones, el Diputado Bergel señaló las existentes pero inaplicables Ley de Basura 0 y el Proyecto Buenos Aires 2050, también la ausencia de los siete diputados de la comisión organizadora y el desinterés de las élites políticas y económicas, exhortando a "hace lío" con un movimiento potente y visible.

Por nuestra parte nos comprometimos a rediseñar un nuevo espacio centrado en la elaboración multidisciplinaria de la encíclica, partiendo de los conceptos y sugerencias de los panelistas en estas dos jornadas. Además de invitar a los presentes, manifestamos la expectativa de reunir voluntades y sobre todo acciones concretas, por entender que es hora de salir del relato y operar en la realidad, dos significados que actualizan la intención que tuvimos al crear Código R en 2006 -originado en la pregunta de qué hablamos, al hablar de responsabilidad-.

Los primeros intercambios de objetivos y recursos, fueron con los titulares de estas tres organizaciones sociales:

Alfredo Alberti
Asociación Vecinos
de La Boca
www.avelaboca.org.ar
Pablo Caballero
Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental Social
acceso a la web
Alfredo Agüero
Junta de Estudios Históricos de
Villa Soldati
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Los 10 mandamientos para la sostenibilidad Inspirados en la encíclica Laudato Si`

I Amarás a la Tierra, tu planeta, y lo manifestarás cotidianamente. Amo a mi casa que es la Tierra, el planeta que compartimos, y soy feliz si lo valoro cada día. Por eso me comprometo a llevar adelante las mejores prácticas ambientales que conozca, cambiando las que pueda corregir, siendo íntegro y auténtico.

II No tomarás los recursos naturales en vano. Cuido lo que la Tierra nos brinda pensando en un mejor presente y en la necesidad de conservar su riqueza para las generaciones que vendrán. La moderación garantiza la sostenibilidad del resto de las especies.

III Santificarás los biomas. Celebro la armonía única de los espacios que nos contienen, los biomas. Y abrazo en la unidad y la diversidad a las comunidades hermanas que los habitan.

IV Honrarás a tu padre y a tu madre, y a todas las personas. Me honra la hermandad humana, ser hijo de la Madre Tierra y convivir con el resto de las especies.

V Conservarás la diversidad biológica y la utilizarás en forma sostenible. Seré custodio e impulsor de estas razones.

VI Evitarás actos contaminantes. Aprendo y coopero para no contaminar nuestro hogar común que es el planeta. Respeto las leyes y cuando éstas resultan insuficientes me comprometo a apoyar el dictado de nuevas normas o a la mejora de las ya existentes.

VII No despojarás a las generaciones futuras. Soy austero en el consumo de energía, agua, alimentos y otros recursos. Concibo mis proyectos respetando los derechos de las demás personas y de las generaciones por venir.

VIII No darás falso testimonio ni disfrazarás tus acciones.
Mi amor por el planeta no es una moda ni una pose, me hace mejor ser humano y es amor por mis hermanos.

IX No consentirás pensamientos ni deseos que no sean sustentables. Todo lo que haga será teniendo en cuenta el bienestar general. Estoy bien dispuesto para reconsiderar malas prácticas y activar otros modos, más sustentables y equitativos.

X No codiciarás los bienes comunes. Propiciaré su desarrollo y justa distribución para que las condiciones de vida resulten más armónicas en todo el planeta.

Este es un texto colaborativo. Está basado en conversaciones significativas protagonizadas en Buenos Aires por diferentes personas interesadas en dar vida a la carta que el Papa Francisco acaba de escribir sobre nuestra casa común.
Fuente: sic Artículo de Sergio Elguezábal

 

Afinidades entre la Encíclica sobre “el cuidado de la Casa Común” y la “Carta de la Tierra, nuestro Hogar”
Leonardo Boff.

La encíclica “Cuidado de la Casa Común” y la “Carta de la Tierra” tal vez sean los dos únicos documentos de relevancia mundial que presentan tantas afinidades comunes. Tratan del estado degradado de la Tierra y de la vida en sus varias dimensiones, fuera de la visión convencional que se restringe al ambientalismo. Se inscriben dentro del nuevo paradigma relacional y holístico, el único, así nos parece, capaz de darnos todavía esperanza.
La encíclica conoce la Carta de la Tierra que cita en uno de los puntos más fundamentales: «me atrevo a proponer nuevamente su precioso desafío: como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo» (nº 207). Ese nuevo comienzo es asumido por el Papa. Enumeremos, entre otras, algunas de esas afinidades.
En primer lugar aparece el mismo espíritu que atraviesa los textos: de forma analítica, recogiendo los datos científicos más seguros, de forma crítica, denunciando el actual sistema que produce el desequilibrio de la Tierra, y de forma esperanzadora, apuntando salidas salvadoras. No se rinde a la resignación sino que confía en la capacidad humana de forjar un nuevo estilo de vida y en la acción innovadora del Creador, “soberano amante de la vida” (Sab 11,26).
Hay un mismo punto de partida. Dice la Carta: «Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies» (Preámbulo, 2). Repite la encíclica: «basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común… el actual sistema mundial es insostenible desde diversos puntos de vista» (n. 61).
Hay la misma propuesta. Afirma la Carta: «Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida» (Preámbulo, 3). La encíclica enfatiza: «Toda pretensión de cuidar y mejorar el mundo supone cambios profundos en los estilos de vida, los modelos de producción y de consumo, las estructuras consolidadas de poder que rigen hoy la sociedad» (n. 5).
Una gran novedad, propia del nuevo paradigma cosmológico y ecológico, es esta afirmación de la Carta: «Nuestros retos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales, están interrelacionados y juntos podemos forjar soluciones incluyentes» (Preámbulo, 3). Hay un eco de esta afirmación en la encíclica: «hay algunos ejes que atraviesan toda la encíclica: la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología y la propuesta de un nuevo estilo de vida» (n. 16). Aquí toma valor la solidaridad entre todos, la sobriedad compartida y «pasar de la avidez a la generosidad y a saber compartir» (n. 9).
La Carta afirma que «hay un espíritu de parentesco con toda la vida» (Preámbulo 4). Lo mismo afirma la encíclica: «Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas… y nos unimos también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la Madre Tierra» (n. 92). Es la franciscana fraternidad universal.
La Carta De la Tierra enfatiza que es nuestro deber «respetar y cuidar de la comunidad de vida… respetar la Tierra en toda su diversidad» (I,1). Toda la encíclica, comenzando por el título “cuidar de la Casa Común” hace de ese imperativo una especie de ritornelo. Propone «alimentar una pasión por el cuidado de mundo» (n. 216) y «una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad» (n.231). Aquí surge el cuidado no como mera benevolencia puntual sino como un nuevo paradigma, amoroso y amigo de la vida y de todo lo que existe y vive.
Otra afinidad importante es el valor asignado a la justicia social. La Carta mantiene una fuerte relación entre ecología y «la justicia social y económica» que «protege a los vulnerables y sirve a aquellos que sufren» (n.III,9 c). La encíclica alcanza uno de sus puntos altos al afirmar «que un verdadero planteo ecológico debe integrar la justicia para oír tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (n.49; 53).
Tanto la Carta de la Tierra como la encíclica subrayan contra el sentido común vigente que «cada forma de vida tiene valor, independientemente de su uso humano» (I, 1, a). El Papa reafirma que «todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser valorada con afecto y admiración, y todos los seres nos necesitamos unos a otros» (n.42). En nombre de esta comprensión hace una vigorosa crítica al antropocentrismo (nn.115-120), pues solamente ve la relación del ser humano con la naturaleza usándola y devastándola y no al contrario, olvidando que él forma parte de ella y que su misión es la de ser su guardián y cuidador.
La Carta de la Tierra formuló una definición de paz de las más felices que han sido elaboradas por la reflexión humana: «la plenitud que resulta de las relaciones correctas consigo mismo, con otras personas, con otras culturas, con otras vidas, con la Tierra y con el Todo del cual somos parte» (16, f). Si la paz, según el Papa Pablo VI, es «el equilibrio del movimiento» entonces la encíclica dice que el «equilibrio ecológico tiene que ser el interior con uno mismo, el solidario con los demás, el natural con todos los seres vivos, el espiritual con Dios» (n.210). El resultado de ese proceso es la paz perenne tan ansiada por los pueblos.
Estos dos documentos son faros que nos guían en estos tiempos sombríos, capaces de devolvernos la necesaria esperanza de que todavía podemos salvar la Casa Común y a nosotros mismos.
archivo - sic Página de Boff en Koinonía, envío 28 julio de 2015


Una carta del Pacto Mundial al Papa Francisco abre el diálogo sobre los negocios como fuerza para el bien - 20 de agosto de 2015

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la red de sostenibilidad corporativa más grande del mundo, dijo que la reciente encíclica papal en principios ambientales “debe inspirar al sector privado a hacer más para proteger el medio ambiente y hacer frente al cambio climático”, en una carta abierta entregada el viernes al representante de Su Santidad Papa Francisco en Nueva York.
Más de 8.500 empresas participantes en todo el mundo se comprometieron a adherirse a los principios fundamentales de las Naciones Unidas; el Pacto Mundial de la ONU ofreció su infraestructura basada en red como” un puente, conectando la visión de la encíclica de la ecología integral con los esfuerzos prácticos en marcha para movilizar los negocios responsables”.

La carta destaca el papel fundamental de los negocios y los inversionistas en favor de la promoción de prácticas empresariales sostenibles y catalizadoras “para una economía justa, incluyente y con bajas emisiones de carbono”.
El Papa tiene pensado dirigirse a la Asamblea General de la ONU el 25 de septiembre, al inicio de un fin de semana Cumbre en la que más de 150 Jefes de Estado asistirán, y los Estados miembros que ratificarán oficialmente una serie de “objetivos de desarrollo sostenible”, incluyendo acciones exitosas en materia de cambio climático. El documento SDG, que estuvo de acuerdo en su forma final la semana pasada, hace un llamamiento al sector privado a participar como socio de pleno derecho en la erradicación de la pobreza, el logro de la justicia social, y a la protección del hogar planetario común de la humanidad. Consejeros delegados que asisten a un foro del sector privado organizado por el Pacto Mundial de la ONU, al día siguiente, anunciarán compromisos y alianzas para potenciar el esfuerzo.

La carta abierta pide al Papa “llamar directamente a los mercados comerciales y financieros para cuidar de nuestro clima y nuestro hogar común “. El Pacto Mundial de la ONU ofrece su apoyo al convocar el diálogo dentro de la diversidad de su red internacional de actores empresariales, socios de la sociedad civil y las organizaciones laborales. “En los mercados de todo el mundo, queremos asegurarnos de que la encíclica se oye y la ética del cuidado que anuncia es apreciada”, dice la carta.
sic Fuente: PactoGlobal.org.ar                                 Más info sobre el Pacto Global

Francisco en la ONU, crítico con "los sistemas que someten a la población, a la pobreza". 25/09/2015

El papa Francisco dejó inaugurada hoy la 70º Asamblea General de la ONU con un llamado a limitar "todo tipo de abuso y usura" por parte de grupos financieros, alertó sobre la "sumisión asfixiante" ejercida por los sistemas crediticios contra los países en desarrollo, al tiempo que dijo uno de los versos más famosos del poema gauchesco argentino Martín Fierro, donde incita a que "los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera...".
El discurso del Papa, interrumpido 25 veces por los aplausos del auditorio y ovacionado de pie al final, se caracterizó por sus numerosas alusiones a la necesidad de promover mayor equidad y velar por el desarrollo sostenible de los países, al considerar que las medidas implementadas en esa dirección ayudarán "a limitar todo tipo de abuso o usura, sobre todo con los países en vías de desarrollo".
En ese sentido, destacó a la exclusión económica y social como "la negación de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente" y pidió "acciones urgentes y efectivas" contra la pobreza.
"No bastan los compromisos asumidos solemnemente. El mundo reclama a todos los gobernantes una voluntad efectiva, práctica y constante, de pasos concretos e inmediatos", advirtió.
Francisco se convirtió así en el primer Papa en abrir una asamblea general del organismo con sede en Nueva York, en una ceremonia en la que Ban Ki Moon, el secretario general de la organización, lo definió ante los líderes mundiales como "un hombre humilde".
"Usted pretende cada día incluir a los excluidos, está cómodo entre los humildes, no en las fotos oficiales sino en las selfies con los jóvenes", afirmo Moon.
El máximo líder de la Iglesia Católica habló también de la necesidad de cumplir con una "mínima base material y espiritual para ejercer la dignidad", en una referencia concreta a la necesidad de ampliar el acceso a la "vivienda propia, el trabajo digno y debidamente remunerado, alimentación adecuada y agua potable".

"Los más pobres son los que más sufren porque son descartados por la sociedad, son obligados por la sociedad a vivir del descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias del abuso del ambiente", afirmó Francisco.
Además, consideró a la adopción oficial de la agenda 2030 sobre desarrollo sustentable por parte de la ONU como "una importante señal de esperanza" de cara a la realización de la conferencia sobre cambio climático que tendrá lugar en París en diciembre próximo, y alertó que "cualquier daño al medio ambiente es un daño a la humanidad".
En el inicio de su alocución, el Sumo Pontífice dio un lugar especial a sus antecesores al recordar que su presencia marca "la quinta vez que un Papa visita las Naciones Unidas", luego de las presencias de Pablo VI en 1965, Juan Pablo II en 1979 y 1995, y Benedicto XVI en 2008.
"Todos ellos no ahorraron expresiones de reconocimiento para la organización, considerándola la respuesta jurídica y política adecuada al momento histórico caracterizado por la superación tecnológica de las distancias y fronteras, y aparentemente a cualquier límite natural de la afirmación del poder", expresó.
"No puedo menos que asociarme al aprecio de mis predecesores reafirmando la importancia que la Iglesia Católica concede a esta institución y las esperanzas que pone en sus actividades", manifestó Francisco.

TEXTO DE YOUTUBE (video)
El papa Francisco realizó hoy ante los líderes del mundo reunidos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una férrea defensa del cuidado del medio ambiente y la lucha contra la exclusión, exhortó a "limitar todo tipo de abuso o usura contra los países en vía de desarrollo" y "velar por el desarrollo sostenible" de las naciones, al tiempo que dijo uno de los versos más famosos del poema gauchesco argentino, Martín Fierro donde incita a que "los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera..."
El papa pidió, además, a los mandatarios, diplomáticos y funcionarios presentes en el recinto a "dejar de lado intereses sectoriales e ideologías" para buscar el "bien común".
Así lo expresó el papa argentino Jorge Bergoglio, al pronunciar esta mañana un discurso en español de 50 minutos ante mandatarios de todo el mundo reunidos en el marco de la 70 asamblea general de la ONU, con sede en la ciudad de Nueva York, y convertirse en el cuarto pontífice de la historia de la Iglesia católica que da un discurso en ese ámbito.
"El panorama mundial nos presenta falsos derechos y grandes sectores indefensos, víctimas de un mal ejercicio del poder. El ambiente natural y los excluidos son dos sectores unidos entre sí que la realidad política y económica han convertido en partes frágiles de la realidad", dijo Francisco, que expuso como eje central de su mensaje la necesidad de consolidar la "protección al medio ambiente" y acabar con la exclusión.
Su discurso -interrumpido 25 veces por los aplausos del auditorio y ovacionado de pie al final- recorrió los grandes desafíos que enfrenta el mundo en la actualidad tales como la guerra en Medio Oriente y la crisis de los refugiados, el tráfico de armas, el narcotráfico, la trata de personas, la cultura del "descarte" y la necesidad de una "reforma y adaptación" de los organismos internacionales para que den una respuesta "eficaz" a los problemas que aquejan a la humanidad.
Francisco destacó la labor de la ONU en los últimos 70 años, y remarcó la necesidad de una "participación real y equitativa" de los países en las decisiones en ese ámbito, especialmente, en organismos como el Consejo de Seguridad.
"Hay que ayudar a limitar todo tipo de abuso o usura sobre todo con los países en vías de desarrollo", dijo y llamó a los organismos financieros internacionales a "velar por el desarrollo sostenible de los países y la no sumisión asfixiante de estos a sistemas crediticios que, lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia".
En otro tramo significativo de su discurso ante los mandatarios del mundo, el pontífice argentino citó la legendaria obra del Martín Fierro -escrita por José Hernández en 1872-, y leyó: "Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera".
"No podemos permitirnos postergar algunas agendas para el futuro. Hay que tomar decisiones críticas y globales de cara a los conflictos mundiales que aumentan los números de excluidos", aseveró el pontífice, y pidió a los líderes mundiales "dejar de lado los intereses sectoriales y las ideologías para buscar sinceramente el servicio del bien común".
En su mensaje ante la ONU, Francisco retomó conceptos claves de su encíclica "Laudato Sí", sobre el cuidado de la "casa común" como llama al mundo, y reclamó "pasos concretos y medidas inmediatas para preservar y mejorar el ambiente natural y vencer cuanto antes el fenómeno de la exclusión social".
Por último, Francisco dijo que los pilares del desarrollo humano que deben brindar los gobernantes son la "vivienda propia, el trabajo digno y debidamente remunerado, la alimentación adecuada, agua potable, libertad religiosa y de espíritu y educación" y "el derecho a la vida" y "a la existencia de la misma naturaleza humana".
Para terminar, el jefe del Estado vaticano citó palabras pronunciadas por Pablo VI en el mismo ámbito pero hace 50 años atrás: "Nunca como hoy es necesaria la conciencia moral del hombre porque el peligro no viene ni del progreso ni de la ciencia, el verdadero peligro está en el hombre".
sic Fuente: TELAM // Texto y Video
Perdida de la biodiversidad